Fibromialgia y trabajo: el impacto laboral de una enfermedad crónica
Día Mundial de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
El 12 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica. Se trata de enfermedades crónicas y sin cura que tienen un fuerte impacto en la vida laboral y personal de quienes las padecen.
La fibromialgia afecta al sistema nervioso encargado de procesar el dolor. Según la Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica (SEFIFAC),, esta enfermedad afecta al 2,4 % de la población. Esto supone más de un millón de personas, aunque algunos estudios europeos elevan la cifra hasta 3 o 4 personas de cada 100.
Dificultades laborales y falta de apoyo
Las personas afectadas se enfrentan cada día a situaciones de incomprensión e incredulidad. Esta realidad se produce especialmente en el ámbito laboral. Además, denuncian la falta de apoyo institucional.
También existen numerosas trabas burocráticas para conseguir el reconocimiento de un grado de discapacidad. A esto se suman las dificultades para acceder a ayudas a la dependencia o a prestaciones derivadas de distintos grados de incapacidad permanente.
El impacto de la fibromialgia en la vida laboral
La fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica o encefalomielitis miálgica tienen efectos invalidantes tanto para el trabajo como para las tareas cotidianas. Esta situación genera importantes consecuencias en la vida laboral, social, familiar y económica de quienes las padecen.
Además, la mayoría de las personas afectadas son mujeres. Por ello, especialistas y asociaciones insisten en la importancia de seguir impulsando la investigación y mejorar los tratamientos relacionados con estas enfermedades.
El 85 % de las personas afectadas son mujeres
Las mujeres representan el 85 % de las personas diagnosticadas con fibromialgia. La franja de edad más habitual se sitúa entre los 45 y los 50 años.
No obstante, también se registran casos entre personas de 20 y 30 años.
¿Se puede trabajar con fibromialgia?
Sí, se puede trabajar con fibromialgia. Sin embargo, esto depende de varios factores, como la gravedad de los síntomas, el tipo de empleo o el apoyo existente en el entorno laboral.
También influyen las estrategias personales para afrontar la enfermedad y las medidas de adaptación disponibles.
Adaptaciones laborales para personas con fibromialgia
- Teletrabajo y flexibilidad horaria
El teletrabajo es una de las medidas más recomendadas. Permite reducir el estrés asociado a los desplazamientos y facilita adaptar los descansos a las necesidades de cada persona.
Además, la flexibilidad horaria ayuda a gestionar mejor los episodios de dolor y fatiga.
- Cambios en el puesto de trabajo
También pueden solicitarse cambios en las tareas o en el entorno laboral. Entre las medidas más habituales se encuentran las sillas ergonómicas, escritorios regulables o dispositivos que reduzcan la carga física.
Asimismo, pueden implantarse pausas programadas, reducciones de jornada o rotación de tareas. Estas medidas favorecen la salud de la persona trabajadora y mejoran su bienestar.
Desde USO Servicios te recomendamos que mantegas una comunicación clara y empática con tu empresa. Informar al departamento de recursos humanos y al servicio de prevención facilita la aplicación de medidas adecuadas. Explicar las limitaciones y necesidades ayuda a construir un entorno laboral más comprensivo y adaptado.








