La Secretaría de Formación Sindical e Igualdad de USO ha elaborado un informe-resumen sobre los avances en materia de género producidos en España durante los últimos cinco años. En él se explican las acciones gubernamentales que se han llevado a cabo, los posicionamientos del sindicato y la respuesta a los temas de género durante la crisis del covid-19.

Un periodo marcado por el Pacto de Estado

En el periodo 2017-2020 se han producido en España importantes avances en materia de igualdad de género, especialmente en concienciación y movilización. Esto ha sido así principalmente gracias a los movimientos de la sociedad civil y las organizaciones que han conseguido que la agenda feminista pasara a ser parte de la agenda mediática y política.

Durante el año 2017 alzaron la voz miles de mujeres para denunciar casos de abuso sexual, acoso, desigualdades salariales, problemas de conciliación o las barreras a las que estas se enfrentan simplemente por ser mujeres. Esto ocurrió, en parte, gracias al movimiento #metoo y al uso de las redes sociales, mediante las cuales pudo conseguirse una difusión real de las reivindicaciones feministas, que culminó el 8 de marzo de 2018.

Aunque el acelerón de las políticas de género se ha producido en los últimos 3 años, el hito más importante en España fue sin duda la aprobación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género en septiembre de 2017. Este contó con un amplio consenso y rompió con la dinámica de reducción presupuestaria que se estaba llevando a cabo desde la crisis de 2008.

En el marco de este pacto, se han implementado medidas como la incorporación de la perspectiva de género al Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, la Ley de Infancia o las medidas para contener el impacto del confinamiento domiciliario durante la pandemia.

En USO hemos seguido el cumplimiento del Pacto y hemos informado sobre sus carencias y el nivel de cumplimiento de las medidas programadas. Nuestro sindicato ha puesto el foco sobre la dificultad de independencia económica de las víctimas y la importancia del empleo. Además, ha resaltado siempre la importancia de mantener la unidad política ante este asunto, especialmente durante la pandemia, cuando los temas de igualdad pasaron a ser secundarios.

Planes de igualdad y de reducción de la brecha de género

También fueron significativas las medidas en el ámbito laboral, especialmente en lo que respecta a la brecha salarial. Destaca la regulación de los planes de igualdad, a través de los Reales Decretos 6/2019, 901/2020 y 902/2020. También las medidas contempladas en el Real Decreto-ley 3/2021, de 2 de febrero, de medidas para la reducción de la brecha de género, que incluye un complemento de maternidad en la pensión.

A este respecto, USO ha reivindicado un mayor desarrollo reglamentario para que los planes de igualdad sean tomados en serio por las empresas; políticas complementarias que fomenten la participación de la mujer en sectores más valorados, normalmente ocupados por hombres; el teletrabajo, la reevaluación de los puestos de trabajo y el reajuste de los salarios en sectores feminizados, generalmente con salarios más bajos.

Sobre los planes de igualdad, USO ha criticado duramente el carácter excluyente del Real Decreto 901/2020, que no tiene en cuenta las propuestas de los sindicatos no mayoritarios aunque estos tengan ya una amplia experiencia negociando planes. Creemos que regulaciones como esta empobrecen el diálogo social en nuestro país.

La conciliación necesita de políticas ambiciosas

Por otro lado, la conciliación ha sido un aspecto central durante el confinamiento, puesto que las mujeres -especialmente las madres- tuvieron que cargar con prácticamente todo el peso de los cuidados, soportando doble carga de trabajo con el cierre de los centros escolares.

Prueba de ello es que el 80% de las excedencias que se solicitaron para cuidar a un dependiente o a un menor, se concedieron a mujeres. Sin embargo, en España no se han elaborado grandes medidas al respecto. La más relevante fue la que introdujo el Real Decreto 6/2009, orientada a equiparar paulatinamente los permisos de maternidad y paternidad a 16 semanas a partir de enero de 2021.

Actualmente está aprobado el Plan Corresponsables, que pretende introducir cambios y mejoras importantes como la creación de empleo de calidad en el sector de cuidados a través de la creación de una bolsa de empleo. También se desplegó, junto a las medidas de contingencia para hacer frente al impacto económico y social del covid-19, el Plan Me Cuida, cuyo principal objetivo es la posibilidad de adaptar el tiempo de la jornada para hacerse cargo de necesidades familiares y mejorar su conciliación a tenor de la pandemia.

Para USO abordar el problema de la conciliación es imprescindible y así lo hemos transmitido, especialmente durante la crisis del covid-19. Los cuidados son esenciales y, sin embargo, están mal valorados. USO espera que en los próximos años se implementen medidas más ambiciosas y que este tema, que tanto espacio ha ganado en los medios de comunicación durante este último año, dé el salto a la política definitivamente y se convierta en normativa que solucione estos problemas.

Participación de la mujer en la vida pública

Por último, y no menos importante, se han impulsado cambios orientados a mejorar la participación en la vida pública y se han llevado a cabo diferentes políticas públicas con el fin de visibilizar o concienciar sobre la situación de la mujer.

Se ha incrementado el número de mujeres en política y en la carrera diplomática y se ha recuperado el Ministerio de Igualdad, con una estructura orgánica propia con competencias a nivel estatal. Asimismo, se han realizado y divulgado diversas encuestas e informes, entre los que destaca la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer en 2019. La visibilidad transgénero se ha fomentado con más fuerza durante los dos último años.

En USO estamos completamente comprometidos con la igualdad. Por ello, creemos necesario el balance que se recoge en este informe. Reflexionar acerca de nuestros propios posicionamientos y sobre qué podemos mejorar de aquí en adelante. Además, necesitamos resignificar nuestro papel en las conversaciones sobre igualdad de género y seguir trabajando a través de la concienciación en las empresas a nuestros delegados y delegadas, a través de una buena negociación colectiva con perspectiva de género y de la implementación de planes de igualdad, tomándonos en serio esta herramienta que, bien implementada, y no solo para salir del paso y cumplir la ley, conllevará grandes avances para la igualdad de género en nuestro país.

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