El confinamiento masivo de la población en sus casas para intentar frenar la expansión del coronavirus ha traído consigo la inquietud sobre un posible incremento de la violencia de género. Diversas estadísticas a lo largo de los últimas décadas muestran que para muchas mujeres el hogar no es el lugar más seguro, puesto que es dónde más se manifiesta este tipo de violencia. También existen estadísticas que muestran que en los momentos en los que se da una mayor convivencia o permanencia con el agresor, suele producirse un repunte de este tipo de agresiones.sigue leyendo en público.es…..

 

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