Servicio de ambulancias de Osakidetza: Dos meses despues contestan pero siguen sin dar respuesta a la situación

Tiempo de lectura aproximado: 6 minutos

Ante una queja realizada el 7 de septiembre en Prensa por un ciudadano por la tardanza del servicio de ambulancias para recoger a su padre del Hospital de Santa Marina.

El Comité de ambulancias concertadas de Bizkaia emitió el 27 de septiembre un comunicado en respuesta al escrito y denunciando la situación del servicio concertado de transporte sanitario en Bizkaia, gestionado (es un decir) por la empresa Ambuibérica.

El 17 de octubre JM Mingo contactó con el sindicato LSB-USO mostrando su agradecimiento y su disponibilidad para denunciar también la nefasta gestión de “Ambuiberica” en este servicio.

El pasado viernes 25 de octubre nos hizo conocedores que después de 2 meses ha recibido contestación a su queja y nos ha hecho llegar la respuesta que se ha visto obligado a emitir, dándonos autorización para su divulgación.

Desde el sector de Ambulancias en el sindicato LSB-USO agradecemos la colaboración de JM. Mingo para denunciar la gestión de un servicio básico que no solo afecta a la situación laboral de las personas que trabajamos en el sector sino que desgraciadamente nos salpica a toda la ciudadanía en momentos de salud precaria y que por mas que se denuncie Osakidetza tampoco está poniendo remedio alguno.

A continuación divulgamos el escrito respuesta de JM Mingo:

Sr. «Responsable S Atención al Ciudadano»:

Me voy a presentar: soy JM Mingo, hijo de Florencio Mingo. Mi padre, por motivos de salud, no puede contestar a su escrito y el abajo firmante lo va a hacer en su lugar.

¡¡¡Aleluya!!! Más de 2 meses meses después, el Departamento de Salud (Delegación Territorial de Bizkaia) del Gobierno Vasco se ha dignado a contestar a mi reclamación; el escrito, firmado por usted, me parece un insulto a la inteligencia humana además de estar llena de palabras huecas y falsas.

En primer lugar se disculpa por las «molestias e inconvenientes que se les haya podido ocasionar así como el retraso en la contestación». NO acepto sus disculpas porque usted no sabe lo que es estar más de 3 horas esperando a que llegue una ambulancia para llevar a mi padre a su domicilio (le recuerdo, memoria frágil la suya, que estamos hablando de una persona de 84 años, con demencia senil y movilidad muy reducida). ¿Y qué decir del retraso en la contestación? Tampoco acepto sus falsas disculpas porque Osakidetza se compromete a contestar en un mes y en el caso que nos ocupa estamos hablando de más de 2 meses. No cumplen ni sus propias promesas. ¡¡VERGONZOSO!!

Más adelante dice que ese retraso se debe a «la alta concentración de peticiones de ambulancias en esa franja horaria, muy superior a la media habitual, priorizándose las urgencias y los ingresos». Entiendo perfectamente que se den esas prioridades pero lo que no entiendo es que Ambulancias Ambuiberica no haga refuerzos en esos picos de traslados. De la misma manera que el Gobierno Vasco les dió la concesión, ¿no les puede obligar a estar a la altura de las circunstancias (y no solo a nivel económico) en estas situaciones? Le recuerdo que trasladan a personas enfermas y no a ganado. Oblíguenles a que incrementen ¡¡YA!! el número de ambulancias. Tod@s lo agradeceremos.

En otro párrafo comenta que «se están tomando las medidas necesarias encaminadas a la mejora continua y a la subsanación de las diferentes disfunciones que se pueden producir». Una frase muy bonita y políticamente correcta que no se la cree nadie; sin ir más lejos, hace unos días pudimos leer en un periódico local que una persona tuvo que esperar ¡más de 5 horas! para trasladar a su hijo a casa. ¿Es esto una manera de «subsanar las disfunciones?. Si su agenda laboral lo permite, busque urgentemente el significado del citado término.

Como puede ver, su carta no hay por donde cogerla y, reitero (perdone mi insistencia), NO acepto sus disculpas. Obliguen a las «cabezas pensantes» de Ambuiberica a que se pongan las pilas de una vez para que el tema del retraso de las ambulancias pertenezca al pasado. El refranero es sabio: querer es poder; ¿o, tal vez, es que no quieren?

Atentamente,

JM MINGO

A continuación recordamos el comunicado que el 27/09/2019 emitió el Comité :

COMUNICADO COMITÉ : Respuesta a una queja sacada en Prensa y denuncia del comité de cómo está la situación actual en Ambulancias concertadas de Bizkaia

 Respuesta del Comité de Empresa a la denuncia realizada por José Manuel Mingo en El Correo el 7 de septiembre de 2019, sobre el servicio concertado de transporte sanitario en Bizkaia, gestionado (es un decir) por la empresa Ambuibérica.

Estimado señor Mingo:

Lamentamos los perjuicios que han sufrido su padre y usted, debido a la demora de la ambulancia que debía trasladarles, según relataba en su denuncia. Como bien dice en la misma, el suyo no es un caso aislado, si no que es una situación que se produce habitualmente, lo cual no es ningún consuelo, cuando hablamos de personas que, como su padre, se encuentran en una situación delicada y vulnerable. Y no es porque se de prioridad a un tipo de servicios sobre otros, que a veces también, si no porque el problema es mucho más profundo y tiene muchas facetas.

Ha de saber, señor Mingo, que el principal problema es la falta de personal. No es algo nuevo, lo hemos venido denunciando desde hace muchos años. Lo preocupante es que Ambuibérica ha ido reduciendo el personal, desde que se hizo con el servicio en mayo de 2018: de las aproximadamente 350 trabajadoras y trabajadores que tuvieron que subrogar, quedan pocos más de 300, en los últimos meses no se ha renovado el contrato a variosa trabajadores, y encima no se va a renovar a algunos trabajadores a quienes se les termina el contrato en apenas un mes.

Además, parte del personal que fue subrogado (que según el contrato suscrito con el Gobierno Vasco debía dedicarse exclusivamente al servicio concertado), se utiliza para realizar trabajos, funciones y tareas correspondientes a otros ámbitos, en los que Ambuibérica también tiene contratos: ambulancias de emergencias (RTSU), IMQ, mutuas y seguros, servicios privados…

Es decir, emplea recursos y personal por el que ya se le está pagando desde las arcas públicas, para su propio beneficio en otras áreas.

Nada que no hayamos visto antes. Sin embargo, es triste que esta situación se de en un servicio tan sensible como es el traslado de enfermos y accidentados.

Por otro lado, la pésima gestión. A la escasez de recursos que pone la empresa a disposición de los trabajadores (como son los precarios medios para minimizar los riesgos para la salud de los trabajadores que supone la manipulación de cargas, o los vehículos viejos y desvencijados a los que se hace salir a trabajar incluso con neumáticos pinchados), se suma la desconcertante mala gestión que se hace: servicios que se duplican o triplican; pacientes de una misma zona que van a tratamiento habitual al mismo sitio a la misma hora, y se les reparte en dos o tres ambulancias, pudiendo hacerlo con una; horas de espera de pacientes habituales, de consultas o incluso de urgencia, que llevan a que se pierdan consultas o tratamientos, con lo que ello supone para la salud y la recuperación de los pacientes; ambulancias a las que se hace ir de un extremo a otro vacías, habiendo otras en la zona; pacientes de alta a los que se saca del centro hospitalario sin los medios necesarios, y después tienen que esperar horas en la ambulancia delante de su casa, en la calle, a que envíen los medios necesarios para subirles a su casa (sillas eléctricas, más trabajadores…), etc.

Además, se da el caso de que Ambuibérica ha comenzado a gestionar también este mismo mes de septiembre el servicio de ambulancias concertadas de Álava, para lo cual se está empleando personal y recursos del servicio de Bizkaia, lo que supone un agravamiento de los problemas descritos.

Desde el Comité se ha estado denunciando estas y otras situaciones, que la empresa no tiene vergüenza en fomentar, para intentar hacer ver y actuar al responsable último de estos problemas: el Gobierno Vasco, al que parece que le da todo igual. Claro, el dinero no sale de su bolsillo, sale del de todos.

Y aquí llegamos a la principal causa de esta aglomeración de problemas: no se puede ofrecer un servicio público como este, contratar a una empresa privada para que lo realice, y no supervisarlo adecuadamente para ver si se lleva a cabo correctamente.

Una empresa privada que gestiona el servicio desde a Valladolid o Barcelona, sin conocer ni tener en cuenta la realidad y las necesidades del trabajo diario, y cuyo único objetivo es conseguir el mayor beneficio económico.

Así que ya lo ve, señor Mingo, falta de personal, mala gestion, desvío de los recursos a otros ámbitos… Era prácticamente inevitable que esperase a la ambulancia tanto tiempo (que podría haber sido incluso más), viendo los problemas que se amontonan en el servicio. Por nuestra parte, decirle que seguiremos luchando para que el traslado de pacientes en ambulancia sea un servicio de calidad, responsable, y sensible con quienes se encuentran en ese tipo de situaciones.

Un saludo, y que vayan bien las cosas.

Bilbao a día 27 de septiembre de 2019

 

A %d blogueros les gusta esto: