Se abre una fase de consulta en Europa para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de las plataformas digitales. La CES apuesta por la regulación y por una digitalización con derechos

La Confederación Europea de Sindicatos, de la que USO forma parte, da la bienvenida a esta primera fase y muestra su disposición para aportar su visión sindical en esta materia. La Comisión Europea acaba de abrir una fase de consulta a los agentes sociales para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de plataformas digitales.

Un estudio de la Comisión Europea de 2019 revelaba que España es el país de la UE con más trabajadores de plataforma (un 12,5% de los adultos ha trabajado alguna vez para ellas, por delante de Reino Unido (12%) o Portugal (11,5%). Se calcula que entre 2 y 8 millones de personas en España pueden estar prestando servicios a través de plataformas digitales. Las recientes sentencias (España, Italia, Suiza, Bélgica, Francia, Países Bajos, etc.) que avalan la relación laboral existente entre estos trabajadores y las empresas, muestran la necesidad de regular este tipo de empleo.

Aumenta la presión por parte de las plataformas digitales

Ante esta fase de consulta, la respuesta por parte de las plataformas no se ha hecho esperar y la presión a la UE ha aumentado. Uber casi ha duplicado sus gastos de lobby desde 2015 y ahora tiene una operación de 899.999 euros que le han permitido mantener hasta 11 reuniones con la Comisión Europea, desde enero de 2020. Asimismo, Deliveroo estableció una oficina en Bruselas en 2018 y el año pasado duplicó su personal. Just Eat se registró como grupo de presión hace apenas dos meses (datos de LobbyFacts.EU).

Como afirma el secretario confederal de la CES, Ludovic Voet: «no es de extrañar que estas plataformas multipliquen los esfuerzos por evitar el escrutinio público cuando siguen perdiendo casos por toda Europa. Les cuesta millones».

No hay que olvidar que muchas de estas empresas obtienen beneficios millonarios a través de la explotación y las lagunas legales. Disfrazar los empleos que ofrecen de «falsos autónomos» les supone un ahorro de costes en derechos laborales. Lo que está en juego a la hora de legislar, especialmente en el caso de los riders, son derechos y protecciones tan básicos como el desempleo, el derecho a baja por enfermedad, el respeto a un salario mínimo o a vacaciones y, también, el derecho de huelga.

La CES apuesta por la regulación y por una digitalización con derechos

En esta primera fase de consulta, dos aspectos son fundamentales para la CES:

  • Conquistar los derechos de los trabajadores atípicos; ya trabajen online o no (incluyendo a los trabajadores de plataformas digitales).
  • Lograr que la digitalización de la economía sea compatible con la relación laboral y el respeto de los derechos fundamentales.

Cada vez más empleos se están viendo afectados por este modelo de «trabajo en red» y extendiéndose a más sectores (mensajería, transporte, limpieza, educación, asesoría, etc.) . El uso de plataformas digitales no puede eludir la aplicación de normas laborales escudándose en la ausencia de relación laboral. Los trabajadores son dependientes de este tipo de plataformas, controladas por empresas, y sus algoritmos; sin libertad ni para fijar el precio de sus servicios. Por lo tanto, es necesario vincular este tipo de empresas a su sector de actividad y a las distintas disposiciones y regulaciones que existen en este, acordadas a través de la negociación colectiva por los sindicatos.

Desde USO, apoyamos las reivindicaciones de la CES en un momento decisivo como el actual, en el que se está abordando la reconfiguración de la economía europea. Dejar que sean este tipo de empresas quienes dicten las normas laborales es aumentar la precariedad y la pobreza. La apuesta debe ser por aumentar la protección social y laboral a todas las personas y adaptar la legislación laboral al siglo XXI.

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