El 40% del consumo mundial lo realizan los mayores de 65 años y la economía plateada o silver economy representa el 25% del PIB europeo

USO ha participado en el seminario web “Mayores en la tercera juventud”, en el que se ha abordado la llamada silver economy o economía de plata, orientada a los gustos, deseos y necesidades de las personas mayores.

Además de analizar el papel de los mayores como nuevo motor de la economía, también se ha reflexionado acerca de realidades como la soledad no deseada, las pensiones, el lenguaje con el que se habla de los mayores o el trato que reciben por parte de la sociedad.

Economía y consumo de los mayores

El envejecimiento de la población en las economías desarrolladas es una realidad. El 40% del consumo mundial lo realizan las personas mayores de 65 años. Por ello, la nueva economía de plata, orientada a cubrir sus necesidades, tiene un peso importante en el PIB de los países europeos y posee cada vez más relevancia.

España es uno de los países que liderará la longevidad en Europa y no son pocos los retos que enfrenta nuestro país en esta cuestión: sostenimiento de las pensiones; la calidad del sistema de salud y la adaptación al cambio en las necesidades de la población; las políticas de envejecimiento activo; el edadismo; la soledad no deseada; la calidad del sistema de cuidados; retos emocionales, etc.

Para hacer frente a estos retos y que se instale un debate profundo en la sociedad, es necesario el compromiso europeo sostenido en el tiempo. La actualización y la adaptación de las políticas además de la participación de la sociedad civil.

La silver economy tiene un peso cada vez más importante en España. Cada vez hay más productos y servicios específicos diseñados para mayores, incluidas las soluciones tecnológicas para hacer su vida más fácil. Existe una nueva generación senior que hace un uso sorprendente de las nuevas tecnologías. En 2019, el 86% de las personas entre 55 y 65 años utilizaban internet. Y el 66,6% de entre 65 y 74.

Oportunidad para crecer

Desde USO creemos que el crecimiento de esta economía debe concebirse como una oportunidad para invertir en I+D+i, revalorizar trabajos que tengan que ver con los cuidados -la pandemia también nos ha hecho reflexionar sobre esto- y facilitar el emprendimiento de los mayores.

Nadie como los mayores para ser conscientes de sus propias necesidades. Ellos también pueden aportar valor económico y social. Un dato revelador es que los emprendedores mayores de 50 años tienen unas tasas de fracaso muy bajas. Además, la silver economy tiene que ayudar a los colectivos más marginados, que quieren emprender y no tienen recursos.

Los mayores no tienen porqué retirarse automáticamente al llegar su edad de jubilación. Desde USO pensamos que el valor que estos pueden aportar a la sociedad es enorme. En este momento, por ejemplo, tenemos en España a tres científicos jubilados, que cobran su pensión, investigando una vacuna para España.

Este posicionamiento no es incompatible con las reivindicaciones de otros colectivos como la juventud. Los poderes públicos deben buscar soluciones para compatibilizar el derecho de los jóvenes a obtener un empleo con el de los mayores a seguir estando activos, si así lo desean. Ahora bien, el trabajo de los mayores no debe producirse por necesidad económica, pues si esto es así habremos fracasado como sociedad.

Edadismo y soledad no deseada

Además de debatir sobre el potencial de la economía de plata, en el seminario se ha reflexionado acerca de dos temas también fundamentales: el edadismo y la soledad no deseada.

El edadismo consiste en pensar que las personas mayores ya no entienden las cosas o no sirven. A menudo las personas mayores lidian con un uso del lenguaje erróneo, que nunca es neutral, y con un trato condescendiente hacia ellas. El tono con el que se habla de las personas mayores no es el adecuado.

Por ello, USO insta a los gobiernos y a los agentes sociales a promover cambios sobre la imagen que se tiene de los mayores. No puede ser que el cartel de un centro de mayores sean dos ancianos encorvados con bastón que no pueden andar. Por otro lado, ante la noticia de que la OMS va a considerar la vejez como enfermedad, desde USO pensamos que esto es un error y supone un retroceso de derechos de las personas mayores, además de alimentar el estigma.

Por otro lado, la OMS ha considerado la soledad no deseada como un problema de salud pública, la nueva epidemia del siglo XXI. Sin embargo, la soledad no deseada no es exactamente un problema sino una realidad fruto de la longevidad y los cambios sociales. En caso de que esta realidad no sea debidamente atendida, acabará convirtiéndose en un problema, en otra realidad crónica y cada vez más costosa.

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