La Organización Internacional del trabajo prevé una recuperación de la crisis por el COVID-19 lenta, incierta y desigual. Las horas trabajadas se redujeron en 2020 un 8,8%

La OIha publicado un nuevo informe mundial en el que estima que la recuperación de esta crisis será lenta y desigual. Además, hace seguimiento del impacto de la pandemia del covid-19 sobre los trabajadores y las empresas.

El informe `La COVID‑19 y el mundo del trabajo´ presenta los datos más recientes de 2020, con relación al cierre de negocios y empresas; la pérdida de horas de trabajo; de ingresos laborales y de empleo, comparados con los resultados del año anterior.

El estudio pone de manifiesto una disminución generalizada de las horas de trabajo y de los ingresos y, por eso, prevé para 2021 una recuperación lenta, desigual e incierta, “a menos que los progresos iniciales se respalden con políticas de recuperación centradas en las personas”.

Caída del número de horas de trabajo y de la ocupación

En concreto, en 2020 se produjo una reducción del 8,8 % en el número de horas de trabajo a escala mundial. Equivalen a 255 millones de empleos a tiempo completo. La OIT asegura que esta pérdida es aproximadamente cuatro veces mayor que la provocada por la crisis financiera de 2009.

La disminución del nivel de ocupación no tiene precedentes y afectó a 114 millones de personas. Esta disminución constituyó, en el 71 % de los casos, una salida de la fuerza de trabajo por no poder trabajar; probablemente debido a las restricciones de la pandemia, o porque las personas afectadas dejaron de buscar trabajo. Según el informe, en España se perdieron en 2020 el 13,2 % de las horas de trabajo.

Estas pérdidas generalizadas provocaron una disminución del 8,3 % de los ingresos provenientes del trabajo a escala mundial, lo que equivale al 4,4 % en el PIB mundial . La mayor pérdida de ingresos procedentes del trabajo se registro en las Américas (10,3 %).

Efectos de la pandemia por sectores

El sector más afectado ha sido el de la hotelería y la restauración, en el que la tasa de ocupación se redujo en más del 20%, en promedio. Le siguen los sectores del comercio minorista y las actividades de producción industrial.

Las mujeres se han visto afectadas en mayor medida que los hombres por las consecuencias adversas de la pandemia en el mercado laboral. A escala mundial, la tasa de ocupación de las mujeres se redujo un 5%, frente al 3,9% en el caso de los hombres. En particular, las mujeres tienen muchas más probabilidades que los hombres de salir del mercado de trabajo y de dejar de formar parte de la fuerza de trabajo.

Los trabajadores más jóvenes también se han visto particularmente afectados, ya sea por la pérdida de empleo, la salida de la fuerza de trabajo o la incorporación tardía a la misma. La tasa de ocupación de los jóvenes (de 15 a 24 años) disminuyó en 8,7%, frente al 3,7% en el caso de los adultos. Ello pone de relieve un riesgo muy elevado de una generación perdida.

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