El próximo 14 de julio terminan las negociaciones por el intento de Ryanair de rebajar los salarios de su plantilla en España. Una modificación sustancial de condiciones de trabajo que la aerolínea irlandesa ha planteado “como siempre, utilizando el chantaje. Quiere imponer una rebaja salarial del 10% del salario a los tripulantes y del 20% a los pilotos para disminuir los despidos por la menor actividad durante el covid-19”, explica Lidia Arasanz, secretaria de Comunicación de USO-Ryanair.

Ryanair pretendía en un inicio que esta rebaja salarial durase cinco años. Su única concesión es rebajarlo a cuatro. Además, defiende la plantilla, “el recorte real supondrá entre un 35% y un 60%, porque el salario en Ryanair se compone de otros aspectos, como las ventas a bordo, los pluses o bonos de productividad, y las horas de vuelo. Todo eso también se ha reducido. Nosotros le hemos propuesto que se haga un uso responsable de los ERTE por causa de fuerza mayor y, una vez finalizado este ERTE, se plantee la posibilidad de un ERTE ETOP, por causas productivas. Ryanair dice eso solo resuelve una parte del problema. También le hemos planteado que ese 10% sea reembolsable en un plazo más cercano, pero siguen planteando un recorte salarial por cinco años”, explica Arasanz.

Gustavo Silva, secretario general de USO-Ryanair, manifiesta que “queremos evitar volver a los tribunales y llegar a un acuerdo. Pero a un acuerdo que sea razonable y ajustado, tanto en medidas como en extensión, al problema. En el caso de no haya consenso, nos veremos forzados a volver a los tribunales para dejar claras, una vez más las coacciones y abusos por parte de Ryanair. Al principio del proceso, han tratado de imponerse de nuevo, en la línea de una voluntad negociadora que brilla por su ausencia. Pero ha habido un pequeño cambio y esperamos realmente que esta aerolínea recapacite y sea capaz de dejar de lado su obsesión, el dinero, y piense en garantizar el bienestar de sus empleados y usuarios en España”.

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