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Prevención en comercio y reposición

Prevención en comercio y reposición

Prevención en comercio para evitar riesgos en tareas de reposición y manipulación de mercancías, trabajar con seguridad también es cuidarse

La prevención en comercio es fundamental para proteger la salud de las personas que trabajan atendiendo al público, reponiendo productos, trasladando mercancías o permaneciendo muchas horas de pie.

Desde USO Servicios ponemos el foco en unos riesgos que, aunque forman parte de tareas habituales, pueden provocar fatiga, dolor de espalda, molestias en piernas y pies y trastornos musculoesqueléticos cuando se mantienen durante toda la jornada.

El INSST identifica la manipulación manual de cargas, las posturas forzadas o mantenidas y los movimientos repetitivos de los miembros superiores entre los principales riesgos ergonómicos presentes en el comercio.

Muchas horas de pie también generan riesgos

Permanecer de pie durante periodos prolongados puede provocar fatiga y dolor en piernas y pies, molestias lumbares y cervicales, sobrecarga de rodillas, caderas y tobillos, problemas circulatorios y fatiga muscular.

El riesgo aumenta cuando, además, es necesario agacharse, estirarse o mover mercancías.

El INSST considera bipedestación prolongada permanecer de pie durante más de una hora continuada o más de cuatro horas durante la jornada laboral.

Cómo prevenir los riesgos del trabajo de pie

La prevención debe centrarse en la organización y en el diseño del puesto. No basta con recomendar a la persona trabajadora que mantenga una buena postura.

Entre las principales medidas preventivas se encuentran:

  • Alternar tareas y posiciones siempre que sea posible.
  • Evitar permanecer durante largos periodos en una posición estática.
  • Disponer de asiento o apoyo adecuado cuando el trabajo lo permita.
  • Adaptar la altura de las superficies de trabajo.
  • Introducir pausas y periodos de recuperación adecuados.
  • Facilitar reposapiés cuando resulte apropiado.
  • Utilizar calzado adecuado a la actividad y al pavimento.
  • Organizar el trabajo para reducir posturas forzadas y movimientos repetitivos.

La mejor postura no es mantener siempre la misma, sino poder cambiarla.

Manipulación de cajas y mercancías

Levantar, bajar, transportar, empujar, tirar o colocar mercancías puede constituir manipulación manual de cargas y generar riesgos, especialmente para la zona dorsolumbar.

El riesgo aumenta cuando la carga es pesada, voluminosa o difícil de agarrar. También cuando se recoge desde el suelo, se coloca por encima de los hombros o se mantiene alejada del cuerpo.

Los giros e inclinaciones del tronco, la repetición frecuente de la tarea, los ritmos elevados de reposición y la falta de recuperación también incrementan la exposición.

Manipular cargas con mayor seguridad

Desde USO Servicios destacamos algunas medidas que pueden ayudar a reducir estos riesgos:

  • Utilizar carros, transpaletas u otros medios auxiliares siempre que sea posible.
  • Acercar la carga al cuerpo antes de levantarla.
  • Buscar una posición estable de los pies.
  • Flexionar caderas y rodillas y evitar doblar innecesariamente la espalda.
  • Mover los pies para cambiar de dirección en lugar de girar el tronco con una carga.
  • Evitar colocar manualmente cargas pesadas en alturas difíciles.
  • Solicitar ayuda cuando las características de la carga lo requieran.

La técnica de levantamiento no sustituye a las medidas preventivas. Siempre que sea posible, la empresa debe evitar la manipulación manual mediante medidas técnicas, organizativas o medios mecánicos adecuados.

La reposición implica movimientos repetitivos

Abrir cajas, etiquetar, colocar productos, alcanzar estanterías o utilizar lectores de forma reiterada puede generar sobrecarga en hombros, brazos, codos, muñecas, manos, cuello y espalda.

La organización del trabajo debe permitir variar las tareas y evitar exposiciones prolongadas a movimientos repetitivos y posturas forzadas.

La rotación solo resulta preventiva cuando permite cambiar realmente los grupos musculares utilizados y reducir la exposición al riesgo.

Caídas, golpes y cortes

En almacenes, zonas de reposición y espacios de venta también debemos prestar atención a otros riesgos habituales.

Las zonas de paso deben mantenerse libres de cajas, embalajes, cables o mercancías que puedan provocar tropiezos.

Los derrames deben limpiarse o señalizarse inmediatamente y no deben transportarse cargas que impidan ver correctamente el recorrido.

Para acceder a productos situados en altura deben utilizarse medios adecuados y seguros. Nunca deben improvisarse apoyos con cajas, mobiliario u otros elementos inestables.

También deben utilizarse las herramientas previstas para abrir embalajes y seguir las medidas establecidas para evitar cortes.

El ritmo de trabajo también influye en la prevención

Los riesgos ergonómicos no dependen únicamente del peso de una caja o de una postura determinada.

También influyen la frecuencia, la duración, el ritmo de trabajo, las pausas, el tiempo de recuperación y la propia organización.

Un esfuerzo aparentemente pequeño puede convertirse en un problema cuando se repite cientos de veces o cuando no existe suficiente recuperación.

Prevenir es una obligación de la empresa

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece principios como evitar los riesgos, evaluar los que no puedan evitarse, combatirlos en su origen y adaptar el trabajo a la persona.

Por ello, los puestos que implican trabajo prolongado de pie, reposición, movimientos repetitivos o manipulación de mercancías deben contar con una evaluación específica de estos riesgos.

La empresa debe adoptar las medidas técnicas y organizativas necesarias, proporcionar los equipos adecuados y garantizar información y formación preventiva suficiente.

Si el trabajo te causa molestias, no lo normalices

El dolor frecuente de espalda, hombros o cuello, el hormigueo en las manos, las molestias persistentes en piernas o pies o una fatiga excesiva pueden indicar que las condiciones del puesto deben revisarse.

Desde USO Servicios recomendamos comunicar estas molestias y solicitar la revisión de la evaluación de riesgos y de las medidas preventivas del puesto.

El trabajo debe adaptarse a las personas, no las personas soportar unas condiciones de trabajo inadecuadas.

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