El IPC de noviembre, que presenta hoy el Instituto Nacional de Estadística, encara la recta final del año con su primera subida desde julio, aunque muy lejos de los valores del primer cuatrimestre, por encima del 1%.

“El análisis de los precios nos deja alguna nota positiva, como la energía en vivienda, salvo el gasóleo para calefacciones, a pesar de haber sufrido la primera gran ola de frío del otoño-invierno. Sin embargo, el efecto de los combustibles es negativo para la ciudadanía con el encarecimiento del transporte, que toca directamente al bolsillo de todos”, expone Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

Teniendo en cuenta no solo la variable de producto, sino la territorial, “nos preocupa que se está disparando mes a mes la desigualdad entre autonomías. En los últimos datos, hemos ido viendo cómo algunas comunidades sobrepasaban el límite a la deflación, y en noviembre se da una amplia e inusual diferencia, desde el -0,1% de Canarias a la subida del 0,9% de Navarra. Esto refleja una profunda diferencia entre territorios que hay que atajar, porque no vale la excusa de que suben los precios donde más altos son los salarios. No se cumple esa máxima, pues La Rioja, por ejemplo, tiene unos salarios mucho menores que los de Cataluña y soporta una inflación mayor. Y Canarias está atravesando una profunda crisis de su sector clave, como es el turismo”, alerta Estévez.

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