Los salarios subieron en España un 1,6% en 2019, pero lo hicieron de forma desigual. Mientras que el salario medio creció un 16,11%, el mediano subió un 13,57% y el más frecuente, que está por debajo de ambos, un 0,11%. Son algunas de las conclusiones de la estadística de cierre de 2019 del INE: Encuesta Anual de la Estructura Salarial.

“Esto quiere decir que la subida fue más pronunciada en los salarios altos que en los bajos, y que el salario más frecuente apenas se movió. No obstante, sí hubo una mejora de los salarios extremadamente más bajos, con menos personas cobrando por debajo de 10.000 euros brutos anuales, pero no se ha llegado al objetivo de eliminar a los trabajadores pobres: a pesar de tener trabajo, un 18,18% de personas cobró menos del SMI”, alerta Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

“Entre quienes no llegan al SMI, predominan las mujeres. 1 de cada 4 trabajadoras cobró menos del SMI, el 26% de ellas; frente al 11% de los hombres. Cuando se anuncia en grandes titulares que nadie va a cobrar menos de 900 euros, que era el SMI de 2019, no se está contando la letra pequeña, que tiene que ver sobre todo con las jornadas parciales. Alguien que esté sujeto a un convenio basado en el SMI, pero que tenga un contrato a jornada parcial, recibirá el X porcentaje de los 900 euros. Y ya sabemos que las castigadas en España con las jornadas parciales no deseadas son las mujeres”, abunda Estévez.

Salario medio vs salario mediano vs salario más frecuente

El salario mediano se incrementó en 2019 un 13,57%, hasta los 20.351,02 euros brutos anuales. Esto quiere decir que la mitad exacta de las personas trabajadoras en España cobraron por debajo de ese salario; y la otra mitad, por encima. En 2018, la mitad de los trabajadores cobraba menos de 20.078,44 euros al año. Pero el salario medio, sin embargo, creció el 16,11%, más que el mediano, hasta los 24.395,98 euros al año. “Lo que significa que el salario ha crecido más entre las rentas altas que en los sueldos medios o bajos, no tanto en porcentaje con cifras muy similares, como en cantidad, al aplicarse ese porcentaje sobre cantidades más elevadas”, explica Laura Estévez.

Así, la cuarta parte de la población que recibe los salarios más bajos vio subir su sueldo en un 1,9%, casi 273 euros brutos al año. La cuarta parte de salarios más altos se incrementaron en un 1,7%, pero en este caso supuso una subida media de 501 euros, casi el doble. De ahí que suba el salario medio, pero los salarios más comunes sigan siendo parecidos.

De hecho, “las personas que están en la mitad de los sueldos más altos vieron más incrementados estos salarios que las que están por debajo. El salario más frecuente, el que recibe un mayor porcentaje de personas, apenas varió: era de 18.468,93 euros anuales brutos en 2018 y de 18.489,74 en 2019: subió un 0,11%”.

Los efectos de la subida del SMI a 900 euros

Los trabajadores más pobres han visto ligeramente aliviada su situación. El salario del 10% de los trabajadores menos remunerados subió porcentualmente por encima de la media, un 5,7%. “Pero esto no les permite llegar al SMI, pues ese salario medio de los trabajadores más pobres se quedó en 8.943,26 euros brutos al año. Más que ese 10%, el 18%, es el conjunto de personas que, a pesar de trabajar, no han llegado a cobrar el salario mínimo”, recuerda la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

“Estas estadísticas confirman el efecto tan relativo sobre los salarios que tiene la subida del SMI, frente a quienes consideran que su subida puede desequilibrar la economía y disparar el desempleo. La subida de 2019 fue más pronunciada que en 2020, pasó de 736 a 900 euros, un 22%. Sin embargo, la subida media de los salarios se situó en un 1,6% y, en cantidad, subieron especialmente los salarios más altos, a los que nada afecta el SMI”, analiza la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

Por ello, “en USO nos reafirmamos en que la subida del SMI debe cumplir con lo que se pide desde la Confederación Europea de Sindicatos: en torno a 1.150 euros al mes en 14 pagas, 200 más que el actual. Esto permitiría acercar de verdad el salario mínimo al salario medio. Hoy por hoy, el salario más frecuente es de tres cuartas partes del medio y bastante más de la mitad de la población está por debajo de la media salarial del país”, incide Estévez.

El 26% de las mujeres y el 11% de los hombres no llegaron al SMI

Más allá del titular que hemos leído de “suben los salarios en España”, la Encuesta Anual de Estructura Salarial de 2019 arroja datos preocupantes sobre estos. Son los relativos a la importante y persistente brecha salarial, o que más del 18% de las personas no percibieron siquiera el SMI.

“Que los datos se refieran a 2019 nos permite analizar el efecto de la subida del SMI sin la contaminación a efectos estadísticos que supuso el covid. A pesar de esa subida del SMI, el 18% de la población no llegó a cobrar la cifra mínima. La pobreza salarial tiene rostro de mujer y se debe a la parcialidad y la temporalidad. El 26% de las mujeres no llegó al SMI en 2019, frente al 11% de los hombres. Sin embargo, en los salarios más altos, mandan los hombres. El 0,25% de los hombres percibe más de 8 veces el SMI. En este escalón solo se sitúa el 0,06%. Las mujeres solo son mayoría en el tramo de menos del SMI”, apunta Laura Estévez.

La brecha de la parcialidad y la temporalidad

Otro dato más para la reflexión: solo el 29,5% de las mujeres cobra 2 veces el SMI o más. En el caso de los hombres, el porcentaje de quienes están sobre el doble del SMI es del 41,07% . “El salario bruto de cada persona es un indicativo, pero también el salario por hora. Y ahí se ven las causas de esas diferencias en los salarios brutos que se perciben. Las mujeres soportan una mayor temporalidad y un mayor porcentaje de jornadas parciales, no deseadas casi siempre. Por ello, el 64% de las personas que cobraron la hora de trabajo en lo que se considera una ganancia baja, 2/3 del valor medio de la hora, fueron mujeres”, continúa la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

La hora en jornada parcial se paga a menos que a jornada completa; y la hora de un contrato temporal, también se paga a menos que la de un contrato indefinido. Esto supone la tormenta perfecta para decenas de miles de mujeres. “Aunque aumentó un 0,9% el cobro medio de una hora a tiempo parcial por las mujeres, frente al 0,2% de los hombres, sigue pagándose 2 euros por debajo: 11 euros de media a una mujer, 13 a un hombre. También a jornada completa subió porcentualmente más el salario de las mujeres. Ha permitido recortar ligeramente la brecha de género, pero las mujeres siguen cobrando, de media, el 80,5% del salario de los hombres”, apunta Laura Estévez.

“Si hacemos una proyección muy burda y simplista, nos quedarían 20 años para llegar a la igualdad salarial, recortando un 1% al año. Sin embargo, la realidad es muy diferente. La estructura salarial de 2020 mostrará unos efectos devastadores en los salarios en general, pero en los de las mujeres en particular. Será un indicador más de cuánto camino se ha retrocedido en apenas unos meses. De cómo el conjunto de las mujeres siguen siendo un grupo laboral mucho más vulnerable a las crisis”, concluye Estévez.

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