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Golpe de calor en el trabajo

Golpe de calor en el trabajo

Golpe de calor en el trabajo: cómo reconocerlo, actuar a tiempo y evitar consecuencias graves

Las altas temperaturas del verano representan un riesgo cada vez mayor para la salud de miles de personas trabajadoras. La exposición prolongada al calor puede provocar desde deshidratación y agotamiento físico hasta un golpe de calor, una emergencia médica que requiere atención inmediata y que, en los casos más graves, puede poner en peligro la vida.

¿Qué es un golpe de calor?

El golpe de calor se produce cuando el organismo pierde la capacidad de regular su temperatura y esta supera los 40 ºC. Esta situación puede afectar rápidamente a órganos vitales como el cerebro, el corazón o los riñones, por lo que requiere una actuación urgente.

Detectar los primeros síntomas puede marcar la diferencia. Entre las señales de alerta más habituales se encuentran:

  • Temperatura corporal muy elevada.
  • Piel caliente, seca y enrojecida.
  • Pulso acelerado.
  • Dolor intenso de cabeza.
  • Náuseas o vómitos.
  • Confusión, desorientación o dificultad para responder.

Si el cuadro se agrava, la persona afectada puede sufrir pérdida de conocimiento, convulsiones o incluso entrar en coma. Sin una intervención rápida, el riesgo de fallo multiorgánico aumenta considerablemente.

Cómo actuar ante un golpe de calor en el trabajo

Ante la sospecha de un golpe de calor, es fundamental actuar con rapidez mientras llegan los servicios sanitarios.

Las principales recomendaciones son:

  • Llamar inmediatamente al 112 y seguir las indicaciones que faciliten los profesionales de emergencias.
  • Trasladar a la persona afectada a un lugar fresco, con sombra o climatizado, colocándola preferiblemente semisentada para facilitar la respiración.
  • Reducir su temperatura corporal lo antes posible. Si es viable, puede sumergirse el cuerpo en agua fría. En caso contrario, se recomienda aplicar compresas frías en cuello, axilas e ingles y favorecer la ventilación mediante abanicos o ventiladores.
  • Si la persona permanece consciente, ofrecer pequeñas cantidades de agua fresca, evitando bebidas con alcohol o cafeína y sin forzar una ingesta rápida que pueda provocar vómitos.
  • Vigilar en todo momento su respiración, pulso y nivel de consciencia hasta la llegada de los equipos sanitarios.

Desde USO Servicios consideramos que los protocolos de procedimiento para el trabajo frente a olas de calor deben estar incorporados en los planes de prevención de todas las empresas, con procedimientos claros y personal formado para responder ante este tipo de emergencias.

Más prevención frente al calor extremo

USO refuerza las medidas preventivas en los centros de trabajo mediante diferentes actuaciones.

Entre nuestras propuestas destacamos la implantación de formación obligatoria sobre estrés térmico y primeros auxilios para toda la plantilla, la realización periódica de simulacros y la elaboración de protocolos de actuación accesibles para todas las personas trabajadoras.

Asimismo, reclamamos que las empresas dispongan de recursos básicos como agua potable, elementos para el enfriamiento rápido, zonas de descanso climatizadas y una organización del trabajo adaptada a las horas de mayor calor.

En el ámbito de la negociación colectiva, USO apuesta por incorporar medidas específicas de protección frente a las altas temperaturas, como descansos adicionales, adaptación de jornadas o compensaciones económicas cuando las condiciones de trabajo lo requieran.

Además, consideramos necesario reforzar la actuación de la Inspección de Trabajo para garantizar el cumplimiento de las obligaciones preventivas y sancionar los incumplimientos que puedan poner en riesgo la salud de las personas trabajadoras.

La prevención salva vidas

Desde USO Servicios recordamos que la prevención frente al calor extremo no puede quedarse en una declaración de intenciones. Contar con protocolos claros, formación adecuada y recursos suficientes permite reducir los riesgos y actuar con eficacia cuando se produce una emergencia.

Proteger la salud en el trabajo es un derecho. Frente al incremento de las olas de calor, adoptar medidas preventivas eficaces es una responsabilidad compartida entre empresas y representantes de las personas trabajadoras.

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