¿Qué es un centro especial de empleo y por qué pueden llegar a fomentar el abuso de las condiciones laborales?

Analizamos el caso de la Fundación Aspanias en Burgos

Un centro especial de empleo es una empresa cuyo objetivo fundamental es, por definición, fomentar la integración laboral de los trabajadores con discapacidad.

Sin embargo, el peligro que les acecha se produce cuando se pierde de vista este objetivo y el centro especial de empleo se convierte en una empresa que busca ahorrar costes en personal. En esos casos, se da el efecto contrario: las personas con discapacidad sufren una vulneración de sus derechos laborales.

En España, según datos de la Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo (FEACEM), hay 557 centros. Andalucía es la comunidad autónoma que cuenta con un mayor número: 108. El número de trabajadores, también según las estadísticas de FEACEM, es de 35.563.

Desde USO se vela y se trabaja por los derechos de los trabajadores de estos centros especiales de empleo. “Ahora, más que nunca, debemos proteger a las personas con especiales dificultades, y facilitarles todas las herramientas necesarias para que gocen de los mismos derechos laborales que todo trabajador”, defiende Sara García, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO.

La situación real de los centros especiales de empleo (CEE)

La regulación de los centros especiales de empleo así como de las empresas que los gestionan tienen numerosas ambigüedades. Y esta inconcreción acaba afectando a los trabajadores, repercutiendo en ocasiones en una limitación de sus derechos laborales. La precariedad que sufren algunos de los trabajadores de estos centros se ha acentuado a raíz del covid-19.

El último marco laboral aprobado, el XV Convenio Colectivo General de Centros y Servicios de Atención a Personas con Discapacidad, publicado en marzo de 2019, no resuelve la situación. “La cláusula del nuevo convenio genera una doble escala salarial. Divide los centros de utilidad social en dos grupos: unos con tablas de convenio por ser centro especial de empleo y, otros, con tablas de los convenios de la actividad principal que se desarrolla. Esto, más que un avance supone un atraso evidente para resolver los problemas que afectan a los CEE”, explica Sara García, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO.

El caso de Aspanias y CISA

El caso de las Fundaciones Aspanias y CISA es ciertamente revelador. Se trata del último gran conflicto en un centro especial de empleo, ubicado en Burgos, y en el que USO continúa defendiendo los intereses de los trabajadores. USO, que cuenta con un delegado en el comité de empresa de las Fundaciones Aspanias y CISA, llevaba meses denunciando infracciones laborales por parte de la dirección de ambas entidades.

La mala gestión por parte de las dos fundaciones se materializó en despidos y en la inclusión de 66 trabajadores en un ERTE. También, en septiembre de 2020 fue descubierto un taller clandestino de CISA y Aspanias para la multinacional L’Oreal. En el establecimiento trabajaban 30 trabajadores con discapacidad, que habían sido llevados sin su consentimiento ni conocimiento a un sótano sin ventilación alguna.

A día de hoy, a los cerca de 550 trabajadores de la plantilla se les adeuda el pago de sus nóminas, a pesar de los conciertos y subvenciones que reciben de las Administraciones.

A %d blogueros les gusta esto: