Los sindicatos USO, SITCPLA Y SEPLA pedirán la ejecución de la sentencia de la Audiencia Nacional que anula el ERE de Ryanair

Los sindicatos USO, SITCPLA Y SEPLA pedirán la ejecución de la sentencia de la Audiencia Nacional que anula el ERE de Ryanair

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Varapalo tremendo el que le ha dado Sala de lo Social de la Audiencia Nacional al anular el Expediente de Regulación de empleo (ERE) aplicado por Ryanair a comienzos de este año a 224 trabajadores de sus bases de Tenerife, Lanzarote, Gran Canaria y Girona.La sentencia consta de 45 páginas y estima íntegramente la demanda interpuesta por los sindicatos USO, SITCPLA y SEPLA.El fallo tiene número: el 33/2020 de 17 de abril. Su ponente ha sido el magistrado Ramón Gallo.Con ello, Ryanair tendrá que readmitir a los profesionales despedidos, en desempleo desde el pasado 8 de enero, y el abono de los salarios que han dejado de percibir desde el ERE.

 

El sector de ambulancias denuncia su desprotección

El sector de ambulancias denuncia su desprotección

La falta de medios pone en riesgo a los trabajadores de ambulancias en esta crisis sanitaria. El sindicato USO denuncia que se trata de un sector esencial que está totalmente desprotegido

Las medidas de protección y prevención son esenciales a la hora de luchar contra el covid-19. Sin embargo, los trabajadores de ambulancias, que necesitan más que nadie esa protección no la están recibiendo.

Los profesionales del sector de ambulancias, imprescindibles en la situación que estamos viviendo, se encuentran totalmente desprotegidos. Sin EPI, sin formación específica contra el virus y sin medios, estos trabajadores siguen cumpliendo con su labor a lo largo de todo el país a pesar de poner en riesgo a los suyos y a ellos mismos.

Falta de EPI para proteger al personal de ambulancias

Walter Álvarez, responsable del sector ambulancias de FS-USO, explica que el gran problema que tenemos en todas las comunidades autónomas es la falta de EPIS, que en unos lugares llegó antes y, en otros, después, pero “que hace que los técnicos de emergencias sanitarias nos encontremos desprotegidos como nos estamos encontrando ante esta pandemia”.

Los protocolos se modifican en función de los EPI que se disponen. Y los trabajadores de ambulancias tienen que ir modificando el uso de los equipos de protección. “La falta de mascarillas ffp2 o ffp3, se ha solucionado con la utilización de la mascarilla quirúrgica, que también escasea. Las batas impermeables de un solo uso, ahora las autolimpiamos con unas toallitas especiales. Las gafas de protección, en algunas empresas se desinfectan por los supervisores pero en otras empresas las limpia el personal con toallitas. Y en algunos, los técnicos fabrican su propia solución alcohólica de desinfección. El último EPI que se ha incorporado son las pantallas de protección facial creadas a través de impresoras 3D”, relata Álvarez.

Los trabajadores de ambulancias están faltos de una instrucción o protocolo a seguir por todas las empresas, donde se respeten las distancias de seguridad entre pacientes, la desinfección de los vehículos, etc. “Hay mucho protocolo que no para de cambiar, y el miedo y la inseguridad entre la plantilla es una realidad”, concluye Álvarez.

Así está la situación en algunas comunidades

Cataluña: los profesionales sanitarios del sector de ambulancias están trabajando en unas condiciones pésimas. Tal es la situación, que USOC ha denunciado a la Conselleria de Salut y a CatSalut para que se tomen medidas cautelarísimas ante la desprotección en la que trabaja la plantilla de ambulancias por la falta de EPI.

La escasez de equipos de protección ha provocado que los profesionales usen mascarillas quirúrgicas, -menos efectivas-, a reutilizar batas pensadas para un solo uso y, además, son incapaces de desinfectar las ambulancias por falta de desinfectante. Por ejemplo, la última petición de material de protección se localizó en Osona, donde los trabajadores de ambulancias hicieron una llamada a los ciudadanos y empresas para que les hicieran llegar batas. monos, mascarillas, guantes y delantales de plástico.

A la carga excesiva tanto psicológica como de trabajo también hay que lamentar que las empresas están incluso incumpliendo el convenio respecto al pago de dietas.

Además, desde USO, se ha tenido que ejercer una gran presión para que no se llevasen a cabo ERTE en un sector que lo que más necesita son profesionales listos para trabajar.

Cantabria: el personal de ambulancias de la empresa Ambuibérica se encuentra sin equipos de protección. A pesar de que se lleva solicitando desde hace semanas a la dirección de la empresa que se adopten medidas de protección, estos profesionales del transporte sanitario siguen sin mascarillas ni material necesario para atender a los enfermos, tanto en los servicios de emergencias como en los servicios de programado, compartiendo espacio con hasta cinco enfermos en la misma ambulancia.

Castilla-La Mancha: a pesar de la falta de EPI y gracias a la generosidad de algunas empresas que han donado materiales como trajes de buzo, mascarillas, batas y guantes, los trabajadores del transporte sanitario están pudiendo trabajar con unas mínimas condiciones de seguridad que, lamentablemente, no llegan a todo el personal. Recientemente el SESCAM actualizó los protocolos de seguridad cambiando los materiales de un solo uso a multiuso, lo que confirma la falta de material por parte del Gobierno de la comunidad y su falta de previsión. Son necesarios test fiables para la detección del virus y un presupuesto suficiente para combatir la pandemia.

Euskadi: Ambuibérica no proporciona a sus trabajadores de ambulancias en Euskadi ni los medios ni los equipos necesarios para la protección contra el covid-19. No tienen los EPI necesarios; no pueden desinfectar sus ambulancias; siguen llevando hasta a siete pacientes en las ambulancias; tienen que desplazarse por el interior de los hospitales sin ningún tipo de protección. Todo esto ocurre porque Ambuibérica está intentando ahorrarse todos los gastos posibles para sacar el máximo partido económico a esta situación de crisis, utilizando ambulancias de Osakidetza para hacer servicios privados. Toda esta falta de medios y protección llega incluso hasta la Red Transporte Sanitario Urgente (RTSU).

Islas Canarias: los trabajadores de ambulancias en Canarias han tenido que sustituir las batas por bolsas de basura porque no quedan batas desechables. Estas”batas” están confeccionadas por los propios trabajadores, que han acondicionado el salón de actos del Hospital de Gran Canaria como “sastrería”. Las únicas batas que quedan son las que se encuentran en IMIs y quirófanos por lo que el resto de personal sanitario ha tenido que utilizar este último recurso para protegerse a ellos mismos y a los enfermos.

Andalucía: en el caso de los 560 trabajadores de ASM Ambulancias, integrada en el Grupo Ambulancias Tenorio, concesionaria del transporte sanitario en Málaga, USO denunció que no habían recibido los equipos de protección individual para hacer frente a la propagación del coronavirus y que tenían que utilizar bolsas de basura para fabricarse sus propias batas.

Extremadura: los trabajadores de Ambulancias Tenorio han tenido que usar el ingenio para crear sus propios EPI, y están recibiendo donaciones -monos de cuerpo completo y máscaras de protección- por parte de la ciudadanía ante la falta de material de protección que tendría que proveer la empresa o el SES.

La empresa Ambulancias Tenorio recibió el pasado 17 de marzo un requerimiento de la Inspección de Trabajo de Badajoz para realizar una evaluación de riesgos especial para la exposición al coronavirus, que en estos momentos está lejos de ser cumplido. La Sección Sindical de USO en Ambulancias Tenorio ha pedido a la empresa que garantice que todas las ambulancias que trasladan positivos de covid-19 se desinfecten, pero la empresa no ha articulado ningún mecanismo que garantice tal desinfección.

Además, a estos problemas los trabajadores de Ambulancias Tenorio tienen que hacer frente al hecho de seguir sin cobrar tanto la nómina de marzo como los atrasos que arrastran desde el pasado mes de noviembre de 2019.