Prevención frente al covid con nuevas medidas

Prevención frente al covid con nuevas medidas

El procedimiento de actuación de los servicios de prevención con nuevas medidas preventivas frente al covid y de gestión del SPC actualizado por Sanidad.

El Ministerio de Sanidad ha publicado una nueva actualización del Procedimiento de Actuación de los Servicios de Prevención en relación al covid-19. La modificación está centrada en la revisión de las medidas preventivas; en la incorporación de la gestión del Síndrome Post Covid; y en la reducción del apartado sobre la detección, notificación, estudio, y manejo de casos y contactos.

Sanidad recuerda que el servicio sanitario del servicio de prevención de riesgos laborales será el encargado de establecer los mecanismos para la detección, investigación y seguimiento de los casos y contactos estrechos en el ámbito de sus competencias. Se coordinará con con las autoridades de salud pública. Serán las autonomías las que  establecerán los procedimientos a seguir.

Nuevas medidas preventivas

Las nuevas medidas de prevención frente al covid establecidas por Sanidad se dividen en:

  • Medidas de carácter organizativo:
    • Adoptar medidas para evitar la coincidencia masiva de personas en los centros de trabajo durante las franjas horarias de previsible mayor afluencia, tanto trabajadores como clientes.
    • Adaptar las condiciones de trabajo, la ordenación de los puestos y la organización de los turnos, así como el uso de los lugares comunes.
  • Protección colectiva:
    • Medidas de ventilación, limpieza y desinfección adecuadas a las características e intensidad de uso de los centros de trabajo, según los protocolos que se establezcan.
    • Poner a disposición de los trabajadores agua y jabón, o geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida, autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad para la limpieza de manos, así como mascarillas en función del riesgo de exposición.

Vigilancia de la salud de las personas que sufren SPC

En cuanto al apartado del Síndrome Post Covid o covid persistente, el Ministerio de Sanidad ha dispuesto que la vigilancia de la salud de las personas diagnosticadas, una vez reincorporadas al trabajo, debe ser realizado por el personal sanitario del servicio de prevención. Este determinará si requieren o no adaptaciones en el puesto de trabajo en función de sus limitaciones.

La valoración será asimilable a un reconocimiento después de una ausencia prolongada por motivos de salud. De esta manera, se determinarán, a partir de la evaluación de riesgos del puesto de trabajo y de la nueva situación de salud de la persona, las necesidades preventivas para evitar cualquier riesgo en el lugar de trabajo que pueda dañar o agravar el estado de salud de la persona.

En el caso de que existan riesgos, se propondrá adaptar el puesto o las condiciones de trabajo a través de medidas de protección y prevención para evitar el daño y facilitar la recuperación.

Desde USO, celebramos que se hayan tenido en cuenta algunas de las reflexiones que realizábamos respecto del SPC, al facilitar la reincorporación al puesto de trabajo adaptándolo para una integración preventiva y efectiva. Se reducen así las exigencias en tiempo y carga física y/o mental temporalmente, para que la incorporación sea saludable, efectiva y duradera.

En este mismo sentido, se ha tenido en cuenta que la reincorporación al puesto de trabajo y la subsiguiente valoración de la aptitud laboral sea solo a efectos de establecer medidas preventivas, para que no exista controversia entre el alta médica y el certificado de aptitud del servicio de prevención.

En cambio, en el seguimiento en vigilancia de la salud, entendemos que, por falta de conocimiento científico, no se ha desarrollado todavía un nuevo protocolo de vigilancia para el SPC y las diversas consecuencias para la salud de la persona que lo sufre.

Además de esta actualización de las medidas de prevención frente al covid, USO insiste en que se sigan llevando a cabo todas las medidas preventivas posibles, aunque se haya recibido la pauta completa de vacunación, pues aún no hay comprobación exacta del grado de inmunidad que se genera frente al virus.

IT a causa del Síndrome Post Covid

El INSS ha publicado el criterio de gestión 25/2021, sobre contingencia de la que deriva la prestación económica por incapacidad temporal que traiga a causa del padecimiento del SPC.

Este criterio viene a establecer que, en ningún momento se trata de la misma enfermedad del virus covid-19, única cuya propagación se intenta evitar con la adopción de la medida excepcional del art. 5 del Real Decreto-ley 6/2020, de 10 de marzo, por lo que no cabe su aplicación como consecuencia de otras patologías que no sea la enfermedad del covid-19.

Por otro lado, entiende que el SPC tampoco podría tener la consideración de recaída de procesos previos de IT por contagio del covid. Así, conforme con dicho precepto, para que exista recaída debe producirse una nueva baja médica por la misma o similar patología.

Concluye que los procesos de IT que tengan su causa en el SPC deben estar sujetos a la normativa general de incapacidad temporal, sin que puedan enmarcarse en los supuestos excepcionales de la normativa dictada durante el confinamiento.

Evitemos hoy el cáncer laboral del mañana

Evitemos hoy el cáncer laboral del mañana

Evitemos hoy el cáncer laboral del mañana. Campaña de prevención y detección temprana del cáncer laboral con nueva documentación del INSST para gestionar la exposición a los agentes cancerígenos

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha puesto en marcha la campaña “Evitemos hoy el cáncer laboral del mañana”. El programa, dirigido a empresas, personal técnico de prevención y todas las personas trabajadoras, fue presentado en la jornada técnica “Agentes cancerígenos: trabajando para frenar el cáncer laboral”, que el INSST celebró en colaboración con la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, EU-OSHA, y la Red Española de Seguridad y la Salud en el Trabajo, RESST.

La campaña para evitar el cáncer laboral busca informar sobre los agentes cancerígenos o mutágenos más frecuentes y los riesgos para la salud que representan, promoviendo su identificación en el lugar de trabajo como paso previo a su sustitución, reducción o control.

El proceso de la campaña se divide en diferentes fases:

  • Visibilizar el cáncer, dada la nula percepción del riesgo que tienen las personas expuestas, el largo período de latencia, la multicausalidad y la falta de identificación en el lugar del trabajo.
  • Sensibilizar, teniendo en cuenta el impacto que la enfermedad tiene en la salud de la persona que la padece, en el entorno familiar, en la empresa y en la sociedad.
  • Actuar, ayudando a identificar, eliminar y reducir la exposición; informando y formando a todas las personas que trabajan con sustancias cancerígenas.

La actuación se realizará a través de documentos técnicos y divulgativos por parte de los agentes que se encuentran en los entornos laborales. Con ello, se busca aumentar el conocimiento sobre los principales agentes, para facilitar y fomentar la prevención del cáncer laboral.

Actualizar normativa y límites de exposición a agentes cancerígenos

Para seleccionar los agentes que van a ser parte de la colección técnica, el ITSST ha tenido en cuenta las modificaciones de normativa más reciente, el número de personas expuestas y las modificaciones de los valores límite de exposición respecto a los nuevos hallazgos científicos. Así, publicará documentos sobre el polvo de sílice cristalino, los humos del diésel, los aceites de motor, formaldehido y el polvo de madera.

El contenido de los mismos llevará este guion:

  • Qué es y dónde puede aparecer.
  • Los efectos sobre la salud que provoca.
  • En qué momento del proceso laboral se puede dar la exposición.
  • Cómo se ha de realizar la evaluación de riesgos.
  • Cómo se han de ser las medidas técnicas y organizativas para controlar la exposición.
  • Las especialidades que se han de tener en cuenta en la vigilancia de la salud.
  • Otras medidas preventivas que se han de cumplir conforme al RD 665/97.

El cáncer laboral, el eterno infradeclarado

Como se ha comprobado, existe una gran infradeclaración de los cánceres laborales como enfermedades profesionales. En lo que llevamos de 2021, se han notificado un total de 38 partes, de los que 27 han requerido de incapacidad temporal. En total, se han comunicado 15.169, lo que supone un 0,25 % de los partes comunicados.

Hay que destacar que la presencia del agente no es lo mismo que estar expuesto, como pasa en los procesos cerrados de manipulación. Para entenderlo más gráficamente, el tabaco por sí mismo no provoca cáncer; inhalarlo con sus aditivos, sí.

El art. 10 del RD 665/97, sobre protección a las personas trabajadoras de los agentes cancerígenos, obliga a realizar una lista de personas expuestas en el seno de la empresa y comunicarla a la Autoridad Competente, cuando lo solicite. Esta comunicación debería ser obligatoria desde el inicio de la exposición al agente, para un mayor control a futuro de la actualización del cáncer, y no solo cuando sea reconocido como enfermedad profesional, art. 10.2. Este incumplimiento debería estar incluido en el art. 12.16 a) LISOS o en nuevo inciso del art. 13, de infracciones muy graves, dado que el nivel del riesgo puede provocar graves daños a la salud de la persona expuesta.

Desde el Gabinete de Salud Laboral de USO, queremos colaborar a difundir la campaña para concienciar a las personas que trabajen en procesos donde se utilicen agentes cancerígenos de la importancia de la protección de uno mismo. Hay poca percepción del daño que se produce a la salud porque este aparece con el paso del tiempo.

Como ya hemos solicitado desde USO, para realizar una prevención precoz se debe promover la inversión en investigación y la vigilancia postocupacional, por el largo período de latencia, como se realiza en los programas del amianto. Se debe investigar cada caso con un proceso armonizado, que aún no se ha establecido, para realizar una gestión rigurosa de los factores de riesgo y enfocar los elementos preventivos antes de la aparición.

 

De enero a septiembre 838.443 accidentes de trabajo

De enero a septiembre 838.443 accidentes de trabajo

Se han producido un total de 838.443 accidentes de trabajo de enero a septiembre, un 15,2% más que en el mismo periodo de 2020. Los accidentes con baja se incrementaron un 20,3%

Según la Estadística de Siniestralidad de septiembre, el número de accidentes de trabajo con baja fue de 419.685 mientras que el de accidentes de trabajo sin baja fue de 418.758. Comparando las cifras con el mismo periodo del año anterior, los accidentes con baja experimentaron un aumento del 20,3% y los que no dieron lugar a baja, subieron un 10,5%.

Así, de enero a septiembre de 2021 se ha producido un total de 838.443 accidentes de trabajo, un 15,2% más que en 2020, cuando aún no se había retomado la actividad laboral al completo. La incidencia de la vuelta a la presencialidad y la reactivación de los sectores paralizados durante la pandemia está teniendo su reflejo en el aumento de la siniestralidad. Desde USO denunciamos que las empresas siguen sin apostar por la prevención de riesgos; por la formación en PRL de sus trabajadores, y por procurar espacios seguros de trabajo a sus plantillas.

527 trabajadores han muerto

Durante los 9 primeros meses del año han perdido la vida en el trabajo 527 trabajadores, cifra que, aunque se reduce en 16 fallecidos con respecto al mes anterior, es inaceptable. De este total, 430 muertes se produjeron en jornada, con un descenso del 5,7%,  y 97, en el trayecto de ida o vuelta del trabajo, siendo 10 fallecidos más que en 2020 (+11,5%).

Entre las causas de esas muertes en el trabajo se aprecia un aumento del 15% en los accidentes de trabajo producidos por golpe sobre o contra resultado de una caída del trabajador´ y de un 11% en los accidentes de tráfico. El resto de causas ha descendido y hay que destacar que las muertes provocadas por `choque o golpe contra un objeto en movimiento o colisión´ ha disminuido un 30,6%.

La distribución por sexo de la persona fallecida se observa en el siguiente gráfico. En el caso de los accidentes de trabajo en jornada, hasta septiembre han fallecido 405 hombres (-6,3%) y 25 mujeres (4,2%). En el caso de los accidentes in itinere, han fallecido 80 hombres, 9 más si se compara con el año anterior (12,7%) y 17 mujeres, una más que en 2020.

419.685 accidentes con baja

Hasta septiembre se han producido 419.685 accidentes de trabajo con baja. De estos, 365.730 fueron en jornada de trabajo y 53.955, in itinere. La variación en relación al año anterior se situó en un 18,6% más para los accidentes en jornada, y en un 33,5 % para los accidentes in itinere. El 94% de los accidentes con baja los sufrieron trabajadores asalariados.

Según su gravedad, los accidentes con baja leves aumentaron un 18,7% hasta los 57.091, y los graves alcanzaron la cifra de 212 (8,3%).
En cuanto a los accidentes in itinere, 621 accidentes se consideraron graves y 53.237, leves, aumentando ambos un 7,8% y 33,9%, respectivamente.

Por sectores de actividad, el sector más castigado volvió a ser el sector servicios, con un aumento del 9%, 10 puntos porcentuales menos que el mes pasado. El sector agrario es en el que más se ha conseguido reducir la mortalidad, con un 47,9% menos.

El INSST publica una nueva nota técnica sobre teletrabajo y PRL

El INSST publica una nueva nota técnica sobre teletrabajo y PRL

Se publica una nueva nota técnica sobre prevención de riesgos laborales (PRL) y teletrabajo, con indicaciones para proteger la seguridad y salud también en el trabajo a distancia

El INSST ha publicado una nueva nota técnica de prevención con el objetivo de integrar el teletrabajo en la prevención de riesgos laborales (PRL). USO resume su alcance práctico, centrándonos en las dudas que genera la evaluación de riesgos laborales en el trabajo a distancia.

Las notas técnicas de prevención (NTP) son guías de buenas prácticas elaboradas por el INSST. Sus indicaciones no son obligatorias salvo que estén recogidas en una disposición normativa vigente. En la práctica se siguen estas proposiciones en ausencia de legislación.

La normativa de PRL es de plena aplicación al teletrabajo, es decir, la Ley de Prevención debe aplicarse en todos sus términos sin perjuicio de las particularidades que pueda determinar la Ley de Trabajo a Distancia. Así, el sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo que cada empresa tenga implantado debe considerar las particularidades del teletrabajo, tanto en el desarrollo de las actividades especializadas como en las acciones necesarias para integrar la prevención.

Decidir la modalidad de organización preventiva y plan de prevención

La empresa debe decidir la modalidad de organización preventiva en función de su estructura y teniendo en cuenta los recursos humanos y materiales necesarios. Entre otros factores, hay que considerar los tipos de riesgos en la organización y si aparecen otros distintos, como los ergonómicos, respecto al mismo trabajo prestado de forma presencial, así como la ubicación de los centros de trabajo.

La ubicación del trabajo tiene un gran peso a la hora de diseñar el modelo preventivo de una empresa. En el caso del teletrabajo es necesario una adaptación de los procedimientos habituales en la forma de realizar la evaluación de riesgos del puesto.

El plan de prevención de riesgos laborales (PRL) debe de considerar el teletrabajo durante su diseño. El plan de prevención debe incluir una descripción de los puestos de teletrabajo para poder gestionar la seguridad y salud de los trabajadores que prestan servicio en esa modalidad. Se recomienda que el plan incluya:

  • Una descripción completa y actualizada del número total de las personas que
    prestan sus servicios en la modalidad de teletrabajo; el porcentaje de tiempo de teletrabajo; la duración de los
    acuerdos; los centros de trabajo a los que están adscritas y las unidades funcionales de las que dependen.
  • Determinar el alcance de las funciones definidas para las personas que formen parte de la modalidad preventiva y las medidas de coordinación en relación a las actividades preventivas ligadas al teletrabajo.
  • Incluir una referencia al modelo de acuerdo de trabajo a distancia.

La integración de la prevención en los departamentos que teletrabajan incluye su participación en el diseño, ejecución y control en las actividades preventivas que les afecten. Es el caso de la elaboración de procedimientos o protocolos en para cumplir con las medidas recogidas en la ley de trabajo a distancia como la desconexión digital, la protección de la intimidad o la confidencialidad de la información.

Evaluación de riesgos laborales

La evaluación de riesgos es clave para recabar la información necesaria para que la empresa pueda definir las medidas preventivas para gestionar el teletrabajo. El proceso para evaluar los riesgos asociados al teletrabajo es similar al seguido para analizar los riesgos de cualquier otra actividad.

El artículo 16 de la Ley de Trabajo a Distancia recoge:

  • La evaluación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva del trabajo a distancia deberán
    tener en cuenta los riesgos característicos de esta modalidad, con especial atención en los factores psicosociales, ergonómicos y organizativos y de accesibilidad del entorno laboral efectivo”.
    la evaluación.
  • La evaluación de riesgos únicamente debe alcanzar a la zona habilitada para la prestación de servicios,
    no extendiéndose al resto de zonas de la vivienda o del lugar elegido para el desarrollo del trabajo a distancia”.
    De este modo se excluye la necesidad de considerar en la evaluación otras áreas, equipos o instalaciones del domicilio, o lugar elegido para teletrabajar, ajenas a esta zona habilitada.
  • La empresa deberá obtener toda la información acerca de los riesgos a los que está expuesta el teletrabajador mediante una metodología que ofrezca confianza y que prevea las medidas de protección que resulten más
    adecuadas en cada caso. La evaluación de riesgos puede aprovechar el uso de diferentes medios para recabar información, incluidos los ligados a las nuevas tecnologías e incluso el teletrabajador también puede aportar información realizando mediciones sencillas, tomando fotografías del puesto, mediante descripción telefónica telefónicamente o cuestionario u otra herramienta definida por la empresa, bajo las instrucciones del servicio de prevención.
  • Para obtener esa información es posible también la visita de alguna persona con competencias en materia preventiva, que deberá emitir un informe escrito, y deberá contar con el permiso de la persona trabajadora.

Planificación y ejecución de las actividades preventivas y actuación frente a cambios

Una vez realizada la evaluación de riesgos, la empresa definirá y planificará las medidas preventivas de acuerdo con la propuesta elaborada por su servicio de prevención. Y el teletrabajo va a precisar una atención especial en relación con una de las actividades preventivas básicas: la formación.

Trabajar en un lugar diferente del centro de la empresa requiere que la persona trabajadora disponga de herramientas para analizar el entorno, para identificar situaciones en las que precisa un asesoramiento particular o para poder corregir las condiciones de trabajo cuando se necesite.

En cuanto a la actuación frente a cambios, hay tres tipos que se pueden considerar básicos en la prevención: adquisición de nuevos equipos o productos; contratación de obras o servicios, o contratación de una persona o cambio de puesto de trabajo. Frente a una posible adquisición de equipos para el teletrabajo, la empresa debe seleccionar los equipos informáticos o de telecomunicaciones teniendo en cuenta unas disposiciones mínimas de seguridad y salud.

Por otro lado, la empresa debe gestionar adecuadamente la designación del personal que vaya a prestar su servicio mediante teletrabajo. Se debe garantizar que la persona que teletrabaja tenga la formación e información necesaria, cuente con los equipos apropiados y su estado de salud sea compatible con el puesto.

Falta de concreción en la normativa de PRL y teletrabajo

La NTP publicada por el INSST recoge que el marco legal de la PRL de aplicación al teletrabajo es el de la Ley 31/1995 (LPRL); el Reglamento de los Servicios de Prevención (RSP) y el resto de normativa de desarrollo
pertinente en cada caso.

En nuestro análisis del RD de trabajo a distancia, ya evidenciábamos una falta de concreción de la normativa aplicable en el ámbito de la prevención de riesgos. USO considera que la evaluación de riesgos generales y específicos se deberá realizar en el momento previo a iniciar el teletrabajo, cuestión que no se ha regulado ni se ha explicitado en la nota técnica

De igual forma que el legislador dejó pasar una oportunidad para establecer qué normativa preventiva se debe cumplir para considerar el domicilio particular apto para la prestación laboral. La NTP tampoco entra en el detalle.

Surgen también dudas sobre la aplicación de los Anexos del RD 486/97 sobre lugares de trabajo, en relación a la temperatura, ventilación o iluminación, aunque solo sea en la zona habilitada para la prestación de servicios. No aclaran si debe ser una habitación concreta independiente o puede realizarse en cualquier estancia del domicilio. La diferente tipología de viviendas que existe en España tiene como consecuencia que no todas puedan ser consideradas como lugar de trabajo seguro y saludable.

La NTP, en su punto 4.2, entiende que la utilización de una grabación o videollamada es bastante para recabar información suficiente para poder asesorar a la empresa en cuanto a las medidas a adoptar. A nuestro parecer, la evaluación siempre debe ser realizada por una persona con formación preventiva suficiente.

Como se expone en las conclusiones de la NTP, el lugar donde se desarrolle el teletrabajo no debe ser obstáculo para realizar las actividades preventivas con el mismo alcance y rigor que si la actividad se ejecutara de forma presencial. Desde USO consideramos que para que se cumpla con esta premisa, se debe desarrollar una normativa, al menos en el ámbito preventivo, para proporcionar mayor seguridad jurídica a todas las partes. Así, solicitamos al INSST que profundice en el estudio de estas cuestiones y que promueva e intervenga en el desarrollo reglamentario del teletrabajo, sin olvidar el trabajo a distancia de trabajadores que utilizan maquinaria industrial en sus domicilios.

USO te explica como reforzar conductas seguras en el centro de trabajo.

USO te explica como reforzar conductas seguras en el centro de trabajo.

¿Qué es la Seguridad Basada en el Comportamiento?

¿Cómo reforzar conductas seguras en el centro de trabajo? USO te lo explica

El sistema asentado en la Seguridad Basada en el Comportamiento es una herramienta de gestión que se rige por la observación de las conductas seguras en el lugar de trabajo. Su finalidad es reforzar y mejorar el desempeño o comportamiento seguro de toda la plantilla de una organización.

En este sistema de gestión se considera a la persona como eje sobre el que se articulan la misión, visión y valores de la seguridad. Las empresas que anteponen la persona al proceso:

  • Evolucionan de los paradigmas de supervisión y control hacia los mecanismos de autocontrol, basados en la responsabilidad individual y la confianza.
  • Consideran a la persona como promotora de sistemas, protagonista activa del cambio cultural.
  • Cesan en su gestión por funciones, incorporando la gestión por procesos.
  • Abandonan el cumplimiento férreo de estándares, normativas y la estrecha supervisión desde la desconfianza: incorporan nuevas medidas de intervención, vigilancia y cuidado.

Las empresas en transición hacia un modelo de prevención centrado en las personas desarrollan un interés real por esas personas que la integran, su salud, seguridad y bienestar. Lo hacen desde un compromiso de la gerencia por la prevención, generando así cultura preventiva. Con ello, se fomentan la cooperación y la creatividad desde la contribución individual en la gestión de la prevención.

Listado de conductas seguras, hábitos saludables y otras variables

Para que una persona trabaje de forma segura, han de darse una serie de condiciones, que hacen referencia a la Triple Condición de la Conducta. Esto actúa sobre el factor humano vinculado con: “querer trabajar seguro”.

Para ello, debe elaborarse un documento tipo que incluya un listado de conductas seguras, hábitos saludables y otras variables no alineadas con la nueva visión preventiva. Estas se asocian con un “Recetario de Excelencia Preventiva” que incluye propuestas “saludables” relacionadas con nuevos recursos, distintos comportamientos o diferentes actitudes de receptores y ejecutores.

Es un instrumento que funciona a modo de hoja de ruta personalizada y que recoge las conductas específicas que cada individuo ha de modificar, incorporar o eliminar de su conducta habitual en materia preventiva.

La adquisición o fortalecimiento de las conductas preventivas y prácticas concretas identificadas como de mejora van encaminadas a generar un impacto directo en la persona y su entorno. El desarrollo de prácticas concretas saludables interviene en la consecución de los mismos, facilitando la evaluación del impacto y de los resultados en el conjunto de la organización.

La mejora continua, tarea de todos

Como todos los sistemas de gestión, la Seguridad Basada en el Comportamiento se apoya en la mejora continua, sin perder de vista que:

  • La actitud de mejora continua es tarea de toda la plantilla. Cualquier persona puede y debe proponer mejoras en materia preventiva que afecten a su ámbito de trabajo: una pieza de éxito en la cultura preventiva es la participación.
  • Esa mejora continua debe comenzar por uno mismo. Los avances no dependen únicamente de cambios en la organización o de los responsables directos.
    • El momento de la incorporación del hábito de trabajar con “el pensamiento de mejora continua” en materia preventiva todos los días es ahora.
    • El talento es un activo fundamental. Las competencias, la formación, la creatividad y la experiencia de las personas que forman la organización serán determinantes en la calidad de las aportaciones, soluciones saludables y seguras que se propongan.

Mejoras preventivas en las personas que practican estas buenas prácticas

Las personas que participan activamente en las empresas que ejecutan buenas prácticas preventivas, adquieren un mayor nivel de:

  • Autoconocimiento: de sus puntos fuertes, sus áreas de mejora, aquello que les motiva y lo que les produce incertidumbre.
  • Autoconfianza: aceptarse, valorarse en su justa medida, asumir riesgos.
  • Equilibrio emocional: asumir la responsabilidad y disponibilidad que requiere su puesto; tomar perspectiva sobre los problemas cotidianos y mantener la calma en situaciones de presión.
  • Automotivación: proponerse objetivos desafiantes, mantener una visión positiva y persistir a pesar de los obstáculos.
  • Valoración de los demás, apreciando la riqueza de la diversidad.
  • Empatía.
  • Pasión por el desarrollo de otros.
  • Flexibilidad mental: ayudar a pensar, descubrir nuevas perspectivas y soluciones, y practicar el sentido del humor.
  • Honestidad: guiarse por principios y valores éticos.
  • Compromiso: mostrar y generar identificación emocional con la visión, misión y valores del grupo.

Por qué no se apuesta por la Seguridad Basada en el Comportamiento

Muchas organizaciones temen abordar los riesgos psicosociales por el desconocimiento de las ventajas que pueden comportar. Creen que supone abrir la caja de posibles conflictos laborales.  Pero, al contrario, la práctica adecuada de la prevención de los riesgos psicosociales en un entorno basado en el diálogo, con la implicación y el compromiso de la dirección y de la representación sindical, así como de la plantilla, no solo ayudará a conciliar posturas, sino que también creará las condiciones para un nuevo sistema general de gestión empresarial en el que todos se sentirán copartícipes.

Las cuatro motivaciones más importantes para la prevención de riesgos laborales son la reducción de accidentes de trabajo y de enfermedades profesionales; la satisfacción de la plantilla con el trabajo que desarrollan; la responsabilidad social, y el cumplimiento con la legislación. Las organizaciones con mayor nivel de excelencia preventiva otorgan mayor importancia relativa que el resto de empresas a la reducción de costes y al valor intangible que representa la mejora de la imagen empresarial.

En USO, estamos convencidos de que, si nos concentramos en cultivar hábitos preventivos esenciales, podemos producir cambios en nosotros mismos y en los demás. Nuestros delegados de prevención desarrollan su labor de observar el cumplimiento los dos primeros requisitos, el poder y el saber, y fomentan a diario la sensibilización del querer trabajar seguro.

Los accidentes de trabajo con baja, aumentan un 20%

Los accidentes de trabajo con baja, aumentan un 20%

Aumentan los accidentes de trabajo con baja un 20,7%. Los accidentes sin baja también se incrementan en un 10,5%. 467 trabajadores han perdido la vida por el trabajo

En el Avance de la Estadística de Siniestralidad Laboral, hasta agosto, el número de accidentes de trabajo con baja fue de 364.937 mientras que el de accidentes de trabajo sin baja fue de 365.587. Comparando las cifras con el mismo periodo del año anterior, los accidentes con baja experimentaron un aumento del 20,7% y del 10,5%, los accidentes sin baja.

Dentro de los accidentes con baja, se produjeron 318.030 accidentes en jornada de trabajo y 46.907, in itinere. La variación en relación al año anterior se situó en un 19% más para los accidentes en jornada y en el 33,9 % para accidentes in itinere. Por situación profesional, se produjeron 342.702 accidentes con baja en asalariados y 22.235, en trabajadores por cuenta propia.

Respecto a la gravedad de los accidentes, se han producido 384 muertes en jornada de trabajo, son 9 fallecimientos menos respecto al mismo período en 2020 (-2,3%). Por otro lado, en los accidentes de trabajo en jornada se ha producido un aumento de 50.580 en los leves y 198 graves; un 19,1% y un 8,8 % más, respectivamente.

En cuanto a los accidentes in itinere, se produjeron 83 fallecimientos, 5 más que en 2020; 537 accidentes considerados como graves y 46.287 como leves, con un aumento del 10,7% y el 34,3%, en cada nivel de gravedad.

467 trabajadores han muerto

En total, han perdido la vida en el trabajo hasta el mes de agosto 467 trabajadores, cuatro personas menos que hasta agosto de 2020.

Por sectores de actividad, el sector más castigado vuelve a ser el sector servicios con un aumento del 20,3% y donde más se ha conseguido reducir la mortalidad es en el sector agrario con un 47,3% menos.

 

La distribución por sexo de la persona fallecida se observa en el siguiente gráfico. En el caso de los accidentes en jornada, han fallecido 15 hombres menos (-4%), y 6 mujeres más (+30%). Por otro lado, 9 hombres más han fallecido en accidente in itinere (+14,5%), y se han reducido en 4 en el caso de las mujeres (-25%).

El colectivo de conductores y operadores de maquinaria móvil han registrado 103 muertes en e trabajo. En cuanto a las ocupaciones que sufren más fallecimientos durante la jornada, le siguen: trabajadores cualificados de la construcción (56 fallecidos); peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes (41 fallecidos) y los trabajadores cualificados de las industrias manufactureras (37 fallecidos).

Si el fallecimiento ha producido como consecuencia de un accidente in itinere, los peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes así como os trabajadores de los servicios de restauración y comercio, con 13 trabajadores fallecidos, respectivamente, son las ocupaciones con mayor incidencia de la mortalidad en el trabajo.

Teniendo en cuenta el lugar donde ha sucedido el accidente mortal, los datos absolutos se representan en el siguiente gráfico. Se puede observar que la mayoría de los accidentes mortales se producen en el propio centro de trabajo. Ahondando más sobre el lugar de trabajo, 67 personas han fallecido en líneas de producción, talleres o fábricas; 36, en áreas destinadas principalmente a almacenamiento, carga, descarga; 34, en obras de construcción de edificios, y 13, en obras de edificios en demolición, renovación o mantenimiento.

Entre las causas de fallecimientos, las más numerosas son: los infartos, derrames cerebrales y otras causas estrictamente naturales (146 fallecidos); en lugares públicos o medios de transporte (112) o por accidentes de tráfico (66). Por tanto sigue habiendo una gran incidencia de muertes provocadas por infartos y derrames cerebrales que, aunque no se puede discernir si se producen por causa de riesgos psicosociales, sí que una debida evaluación de estos y la puesta en marcha de medidas preventivas contribuirían a frenar esta negra tendencia.

Formación en PRL y refuerzo de Inspección para colaborar con los delegados de prevención

El 65% de los fallecimientos en el trabajo se producen en lugares donde debe existir un cumplimiento estricto de las normas preventivas. Y el 61% de las personas fallecidas en su lugar de trabajo eran personas trabajadoras que debían haber recibido una formación preventiva añadida, teórica y práctica, suficiente para minimizar los efectos de los riesgos laborales a los que estaban expuestas.

Así, a la luz de estos datos, USO reclama que las empresas cumplan con su obligación de formar en prevención de riesgos laborales a sus trabajadores, para que estos sean conocedores de los riesgos a los que están expuestos así como de las medidas preventivas para contribuir a proteger su salud laboral. Es obligación de las empresas integrar la prevención en el proceso productivo con el objetivo de instruir en la utilización los equipos de trabajo de forma segura, haciendo uso de las protecciones colectivas e individuales puestas a disposición de los trabajadores.

La siniestralidad laboral sigue en aumento constante, por lo que desde USO reiteramos nuestra exigencia al Ministerio de Trabajo y Economía Social para que refuerce a Inspección de Trabajo. Si se produce ese necesario refuerzo, Inspección de Trabajo podrá colaborar con los delegados de prevención en su labor diaria de denuncia de situaciones que incumplen con la prevención de riesgos laborales. Este refuerzo debe realizarse especialmente en zonas de trabajo industriales y obras de construcción donde se han contabilizado 164 fallecimientos este año, un 42%.