RECOMENDACIONES CUANDO TRABAJAMOS CON CONDICIONES CLIMATOLÓGICAS ADVERSAS

RECOMENDACIONES CUANDO TRABAJAMOS CON CONDICIONES CLIMATOLÓGICAS ADVERSAS

La borrasca `Gloria´ está dejándose sentir en toda España, con nevadas, viento y lluvia, y ha puesto en alerta roja a Teruel, Castellón, Valencia, Barcelona, Tarragona y Girona, y en alerta naranja y amarilla a un total de 36 provincias y la ciudad autónoma de Melilla.

En esta situación, al trabajador le surge la duda sobre si debe acudir o no a su puesto de trabajo cuando se dan estas condiciones climatológicas adversas. Cuando la nieve cierra puertos y aísla pueblos, la imposibilidad parece más clara y demostrable, sin embargo, es igual de razonable y amparado por la ley el no poner en riesgo la vida para acudir al trabajo cuando se dan lluvias torrenciales.

Este supuesto no aparece recogido en nuestro ordenamiento jurídico, pero con todas las autoridades recomendando que no se debe circular en coche salvo extrema necesidad, en situación de alerta roja y con muchas carreteras cortadas o inundadas, bastaría con acreditar caso a caso la imposibilidad de acudir al puesto de trabajo o que el trayecto entraña un riesgo alto. Existe jurisprudencia dictada en este ámbito: en 2009, el Tribunal Supremo rechazó sancionar a una profesora que no acudió a su centro escolar por el mal estado de las carreteras debido a una gran nevada.

El hecho de que la ausencia sea o no justificada es relevante para que no compute a efectos de un despido disciplinario o cualquier otra sanción. Es decir, si al sumarse con otras faltas, la empresa decide actuar contra el trabajador, este podría defender ante los tribunales que las que tuvieron que ver con los días de lluvia no deben ser tenidas en consideración.

Si pese a eso la empresa exige que el trabajador acredite que se trata de una falta por causa mayor, este puede solicitar un justificante a la administración pública que corresponda, ya sea el Ayuntamiento del municipio en el que se hayan cerrado vías o a la comunidad autónoma que gestione los servicios de carreteras. En este mismo sentido, la justificación de la ausencia no implica por sí que la misma deba ser retribuida, y la inexistencia de prestación de servicios supone que por ese tiempo no trabajado no se devenga el salario correspondiente.

El artículo 47.3 ET prevé la posibilidad de suspender los contratos de trabajo por causa de fuerza mayor, que deberá ser constatada por la autoridad laboral, cualquiera que sea el número de los trabajadores afectados. Si la situación se va a dilatar en el tiempo, la parte empresarial tiene esta solución legal.

El procedimiento de suspensión se inicia mediante solicitud de la empresa, acompañada de los medios de prueba que estime necesarios, y simultánea comunicación a los representantes legales de los trabajadores. La resolución de la autoridad laboral se dictará en el plazo de cinco días desde la solicitud y deberá limitarse, en su caso, a constatar la existencia de la fuerza mayor alegada por la empresa, correspondiendo a ésta la decisión sobre la suspensión de los contratos, que surtirá efectos desde la fecha del hecho causante de la fuerza mayor.

Desde USO, queremos recordar que, en estos casos, lo mejor es utilizar la lógica y la prudencia, no sentirse coaccionados por ir a trabajar en situaciones completamente adversas y a hacer caso a las indicaciones de las autoridades para evitar mayores desgracias. De igual forma, se deben extremar las precauciones en caso de nevadas copiosas debido a las placas de hielo que se forman debajo, ya que producen la mayoría de los accidentes por resbalón o falta de adherencia.

Las medidas preventivas que nos recuerdan desde el Gabinete de Salud Laboral están relacionadas con el riesgo laboral de estrés térmico:

  • Reducción en la pérdida de calor: Abarca el uso de ropa de protección, protección de lugar de trabajo, aislamiento de las superficies en contacto con partes del cuerpo humano y control del tiempo de exposición.
  • Incremento de la producción interna de calor debido al trabajo muscular: es una medida complementaria y que debe ajustarse a los requerimientos del trabajo y a la capacidad individual.
  • Suministro de calor externo: un requerimiento imprescindible para los trabajos en situación de frío es el establecimiento de pausas para calentarse en una zona habilitada.
  • Mejora de los aspectos ergonómicos de los trabajos con frío, reduciendo o eliminando el efecto molesto del equipo de protección y el esfuerzo asociado.
USO CELEBRA UNA JORNADA SOBRE EVALUACIÓN DE RIESGOS LABORALES EN ASTURIAS

USO CELEBRA UNA JORNADA SOBRE EVALUACIÓN DE RIESGOS LABORALES EN ASTURIAS

USO-Asturias ha celebrado la jornada de formación `Evaluación de Riesgos Laborales´ en la sede del Instituto Asturiano de Prevención, en Oviedo. La presentación y bienvenida de la jornada ha corrido a cargo de Umberto Alano Sáez, del Área de Formación y Documentación del Instituto Asturiano de Prevención, junto con Juanjo Estrada, coordinador de USO-Asturias, y Sara García, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO.

La jornada formativa ha contado con una gran participación cercana a los 60 delegados, de distintos sectores de actividad. En su ponencia, Sara García, secretaria confederal de Acción Sindical y Salud Laboral de USO, analizó la importancia de la evaluación de riesgos laborales para una correcta prevención. García también se ha referido a la última campaña de USO, “Sin Evaluación no hay Prevención”, centrada en la necesidad de incidir en la importancia de que la evaluación de riesgos sea correcta, adecuada y esté ajustada y adaptada a la realidad de cada puesto de trabajo y a cada una de las personas que desempeñan ese empleo. Ha constatado también el terrible aumento de la siniestralidad laboral desde 2013 “que tiene mucho que ver con el modelo de mercado laboral que tenemos, precario, con mucha rotación, con la falta de inversión en materia de prevención, en el que se hace normalmente gestión de la prevención con la finalidad de evitar sanciones, tener el papeleo en regla, evaluaciones de corta y pega y genéricas”, denunció García. Según datos de Inspección de Trabajo, todavía sigue habiendo sanciones, requerimientos y sanciones en materia de actuaciones vinculadas a la evaluación de riesgos, siendo la tercera causa con más volumen de actuaciones.

Además, García también ha hecho referencia a la precarización del empleo que también sufren los técnicos de prevención, dada la reducción importantísima de la inversión en materia de prevención, hecho muy vinculado con el aumento de la siniestralidad.

La secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO ha analizado así mismo la evaluación de la siniestralidad de enero a septiembre de este año, destacando las causas de mortalidad en el trabajo entre las que destacan, además de infartos, derrames cerebrales o accidentes de tráfico, accidentes vinculados con temas de seguridad y físicos, que “tienen mucho que ver con la gestión de la prevención, con el descenso de la inversión en prevención y con la precariedad laboral, con trabajadores sin formar e informar acerca de cómo llevar a cabo sus labores con equipos obsoletos y pocas medidas colectivas en materia de prevención”.

Para concluir, García se ha centrado en la importancia de la prevención, los principios de la actividad preventiva, cómo debe ser una evaluación de riesgos y en denunciar que la evaluación de riesgos, “no es un fin en sí mismo, pero sí es la herramienta básica para que toda la gestión de prevención, la planificación, se lleve a cabo. Si falla desde un principio esa herramienta, todo el resto del proceso está viciado”.

Las malas prácticas en cuanto a la evolución de riesgos, las evaluaciones de “corta y pega”, tienen su incidencia en el hecho de que no se puedan reconocer enfermedades profesionales, contingencias profesionales y accidentes de trabajo, lo que unido a la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que tiene en cuenta como ausencias las contingencias comunes inferiores a 20 días y que se pueden utilizar para despedir a alguien por estar enfermo, nos lleva a exigir una correcta evaluación de riesgos laborales. “Hay multitud de dolencias que están relacionadas con el trabajo y que no son reconocidas como tales, y que pueden ser utilizadas para despedir al trabajador. Por ello, nuestro trabajo como organización sindical y como delegados es informar a los compañeros de que pueden llevar a cabo procesos de reconocimiento de contingencias y que esas dolencias, que realmente son derivadas del trabajo, sean consideradas como tal y no computen de cara al despido”, ha defendido García.

Tras un constructivo coloquio entre los asistentes, Marino Julio García, miembro del comité de Acciona Construcción y delegado de USO, abordó la evaluación de riesgos en el sector de la construcción así como las funciones de los delegados de prevención. La construcción es un sector con una normativa muy restrictiva porque es el de mayor índice de incidencia en siniestralidad laboral, aún cuando en las peores épocas de la destrucción de empleo, como fue 2009, este sector concentró la mayor destrucción de empleo, el índice de siniestralidad siguió aumentando.

Para concluir, Rubén Orihuela, jefe del Área de Acreditaciones del IAPRL, desgranó el papel del delegado de prevención en la gestión preventiva, explicando detalladamente el trabajo de colaboración, propuesta, consulta y vigilancia y denuncia que deben hacer los delegados de prevención en las diferentes fases de la gestión preventiva.

¿QUE ES EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA Y CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

¿QUE ES EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA Y CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad grave y de larga duración que afecta a muchos sistemas del cuerpo. La encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica puede dificultar la realización de actividades diarias. Desde el gabinete de Salud Laboral de USO queremos hacer visible una enfermedad invisible.

Algunos de los síntomas del síndrome de fatiga crónica son la pérdida de memoria o concentración, dolor de garganta, agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello o las axilas, dolor articular o muscular sin causa aparente, dolores de cabeza, sueño no reparador o agotamiento extremo que dura más de 24 horas después de realizar ejercicio físico o mental.

Los posibles desencadenantes de este trastorno comprenden:

• Infecciones virales. Debido a que algunas personas desarrollan el síndrome de fatiga crónica después de tener una infección viral.

• Problemas del sistema inmunitario. El sistema inmunitario de las personas que tienen síndrome de fatiga crónica parece estar levemente afectado, pero no está claro si este deterioro es suficiente como para causar efectivamente este trastorno.

• Desequilibrios hormonales. Los afectados a veces también tienen niveles anormales en sangre de las hormonas que se producen en el hipotálamo, en la hipófisis o en las glándulas suprarrenales.

• Agentes tóxicos. Se ha asociado la exposición a sustancias tóxicas, contaminantes ambientales.

El diagnóstico de esta enfermedad se basa en el descarte de otras patologías posibles, por lo tanto, se requiere del análisis de los síntomas específicos de cada uno de los pacientes, aunque todavía no existen pruebas específicas para confirmar la fatiga crónica.

Desde USO queremos recordar que no existe ningún tratamiento con eficacia curativa contrastada si bien se han realizado ensayos en los que se destacan dos terapias por sus resultados: la terapia cognitiva conductual y el ejercicio físico progresivo.

No podemos dejar de hacer referencia a la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran estas personas ya que pueden ser despedidas conforme al artículo 52 d) del Estatuto de los Trabajadores alegando faltas de asistencia justificadas pero intermitentes ya que esta enfermedad no está catalogada como grave en el Anexo del RD 1148/2011 y, de esta forma, poder indemnizar a la persona enferma con veinte días por año trabajado.

Del mismo modo, debemos recordar que el despido disciplinario de una persona en situación de incapacidad temporal es declarado improcedente si no se prueban los incumplimientos graves y culpables, conforme a la más reciente doctrina del Tribunal Supremo.

PRECAUCIONES PARA TRABAJAR CON TEMPERATURAS BAJAS

PRECAUCIONES PARA TRABAJAR CON TEMPERATURAS BAJAS

PRECAUCIONES PARA TRABAJAR CON TEMPERATURAS BAJAS

Con la llegada de los primeros frentes fríos del otoño, comienza la época en la que hay que tomar precauciones contra el frío cuando se trabaja en el exterior. En el interior de España, por su clima continental, se padecen temperaturas extremas tanto en invierno como en verano, aunque las olas de frío siberiano sacuden toda la Península, también los climas costeros, más suaves.

Desde el Gabinete de Salud Laboral de USO, os explicamos los efectos que el frío tiene sobre el cuerpo humano y os damos algunas indicaciones sobre las medidas preventivas que pueden evitar los efectos del frío en el ámbito laboral.

El estrés por frío se define como la carga térmica negativa, pérdida de calor excesiva, a la que están expuestos los trabajadores y que resulta del efecto combinado de factores físicos y climáticos que afectan al intercambio de calor, como las condiciones ambientales, la actividad física y la ropa de trabajo. Se puede clasificar de la siguiente forma:

  • Por enfriamiento general, se determina mediante el análisis de las condiciones de equilibrio de calor general del cuerpo.
  • Por enfriamiento local:
    – Enfriamiento de las extremidades. Su temperatura depende del equilibrio entre la pérdida de calor local y la entrada de calor a través de la sangre caliente.
    – Enfriamiento por convección del viento, acción directa sobre la piel sin protección.
    – Enfriamiento por conducción en superficies metálicas.
    – Enfriamiento del tracto respiratorio. La inhalación de aire frío y seco provoca un importante enfriamiento local de la mucosa nasal y del tracto respiratorio superior, y puede provocar inflamaciones epiteliales.

La exposición profesional al frío, natural o artificial, se puede encontrar en diversas actividades profesionales. Los principales efectos sobre la salud de una exposición directa al frío son la hipotermia y la congelación, además de riesgo de padecer trastornos musculo-esqueléticos (TME). A continuación, se indican situaciones y puestos de trabajo que pueden presentar riesgo de exposición al frío:

  • Trabajos dentro de un local: personal de la industria agroalimentaria, empleados de mantenimiento de sistemas de frío, trabajos en casetas fijas sin calefacción, trabajos de preparación de alimentos en hostelería y hospitales.
  • Trabajos en el exterior: industria del transporte, agricultores, trabajadores de autopistas y mantenimiento de carreteras, mantenimiento de líneas eléctricas o equipos industriales, personal del ejército, personal de seguridad y vigilancia, personal de pistas de aeropuertos.
  • Trabajos en altitud: personal de explotación y mantenimiento de remontes mecánicos, personal de estaciones de esquí, guías de alta montaña, trabajadores de la construcción, personal de aduanas, equipos de rescate, trabajadores de estaciones meteorológicas.
  • Trabajos en agua fría o en contacto con agua fría: buzos profesionales, técnicos que diagnostican los cimientos de edificios submarinos, equipos de rescate, militares, pescadores, trabajos en plataformas petrolíferas.

Las reacciones al frío son diversas en función de cada persona y, según sus características, pueden agravarse las consecuencias de la exposición al frío. Así, el empresario tendrá que tener en cuenta los contrastes personales respecto de la edad; género; morfología; presencia de problemas circulatorios; fatiga y cansancio; insuficiencia en la ingesta de alimentos y líquidos; consumo de bebidas alcohólicas y tabaco; uso de ciertos medicamentos; falta de aclimatación, y la ropa inadecuada para poder prevenir los efectos del frío en su personal. En el siguiente gráfico se pueden observar los efectos que puede producir el frío.

Desde USO requerimos a las personas trabajadoras que, además de pedir una nueva evaluación de los riesgos para que el empresario cumpla con su deber de protección, presten atención a las siguientes medidas preventivas:

  • Reducción en la pérdida de calor: abarca el uso de ropa de protección, protección de lugar de trabajo, aislamiento de las superficies en contacto con partes del cuerpo humano y control del tiempo de exposición. Las características más importantes de la ropa de protección frente al frío son el aislamiento térmico, protección frente a la humedad y permeabilidad al aire o al vapor de agua. La ropa de protección contra el frío, ya sea un mono, guantes, calzado 0 gorros, también debe cumplir con los requisitos ergonómicos de trabajo, y también deben cambiarse cuando se encuentre húmeda debido a que se disminuye su capacidad aislante.
  • Incremento de la producción interna de calor debido al trabajo muscular: es una medida complementaria y que debe ajustarse a los requerimientos del trabajo y a la capacidad individual.
  • Suministro de calor externo: un requerimiento imprescindible para los trabajos en situación de frío es el establecimiento de pausas para calentarse en una zona habilitada. También se conocen sistemas de calefacción auxiliar en equipos de protección frente el frío.
  • Mejora de los aspectos ergonómicos de los trabajos en frío, reduciendo o eliminando el efecto molesto del equipo de protección y el esfuerzo asociado.
CONSEJOS PARA EVALUACIÓN Y PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN COCINAS Y COMEDORES ESCOLARES

CONSEJOS PARA EVALUACIÓN Y PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN COCINAS Y COMEDORES ESCOLARES

CONSEJOS PARA EVALUACIÓN Y PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN COCINAS Y COMEDORES ESCOLARES

En cocinas y comedores escolares, como en cualquier otro sector productivo, se encuentran presentes riesgos derivados del desarrollo de la actividad que pueden afectar a la seguridad y salud de los trabajadores de la Enseñanza. En determinados casos, es frecuente que se produzcan accidentes de trabajo o enfermedades profesionales que, en algunas circunstancias, pueden ocasionar “solamente” daños materiales o interrupciones indeseadas del proceso productivo, pero que en otras muchas acaban derivando en efectos negativos para el trabajador.

Por este motivo, además de ser un requisito exigido por la legislación vigente para las empresas, deben establecerse las medidas oportunas y, de esta forma, contribuir a la reducción o eliminación de estos riesgos laborales. Estas medidas afectan a múltiples ámbitos, desde la formación hasta la aplicación de un plan de prevención de riesgos laborales y la planificación de la acción preventiva.

Riesgos potenciales en el puesto de cocinero u otros preparadores de comida:
– Riesgo de caída al mismo nivel.
– Riesgo de choques contra objetos.
– Golpes, cortes o atrapamiento por objetos o herramientas.
– Sobreesfuerzos.
– Exposición a temperaturas extremas. Como exposición al calor o al frío provocando daños como catarros, afecciones musculares, gripe, etc.
– Quemaduras, contactos eléctricos, exposición a sustancias nocivas o tóxicas.
– Incendios y explosiones.
– Exposición a contaminantes químicos, biológicos, ruido, radiaciones no ionizantes.
– Fatiga física por postura o manipulación manual de cargas. Debido a la adaptación de los puestos de trabajo, manejo manual de cargas, posturas inadecuadas, trabajo sentado o de pie, etc.
– Riesgo de carga de trabajo mental, estrés, bloqueo cognitivo, esfuerzo de atención, fatiga mental, cantidad y complejidad de la información y dificultad de la tarea.
– Conflictos laborales y con los clientes, inadaptación al puesto, estrés, etc., debido a demandas cognitivas, demandas emocionales.

Recomendaciones a seguir:
– Mantener el orden y la limpieza para evitar las caídas al mismo nivel. Utilizar calzado deslizante.
– Respetar el sentido de circulación de las puertas de vaivén.
– Utilizar las máquinas eléctricas de corte siguiendo las instrucciones de uso marcadas por el fabricante.
– Utilizar empujadores de acero inoxidable u otros utensilios de ayuda.
– Las máquinas atascadas deben desatascarse con instrumentos de madera después de haberlas desconectado previamente.
– Utilizar ropa de trabajo ajustada para disminuir la posibilidad de atrapamiento con las partes móviles de trituradoras, compactadores, etc.
– Los montacargas, montaplatos, etc., no se deben hacer funcionar si está abierta una de las puertas de acceso.
– Las tareas de corte y troceado manual de productos se realizarán sobre la superficie de una tabla fija y estable. En cortes verticales, en la medida que sea posible, utilizar topes. En cortes horizontales, orientar la dirección del cuchillo hacia fuera; en ambos casos, actuar con precaución y evitar distracciones.
– Manejar el cuchillo manteniendo las manos limpias y secas y el mango libre de grasas o aceites de forma que se pueda coger con firmeza.
-Formar e informar sobre riesgos laborales adecuadamente al personal de nuevo ingreso.
-Tener una actitud tranquila y educada frente a los compañeros y los niños, manteniendo la calma frente a provocaciones.

 

LA DESIGUALDAD EN LA RIQUEZA DE LAS REGIONES EN EUROPA SE AMPLÍA

LA DESIGUALDAD EN LA RIQUEZA DE LAS REGIONES EN EUROPA SE AMPLÍA

LA DESIGUALDAD EN LA RIQUEZA DE LAS REGIONES EN EUROPA SE AMPLÍA

La crisis económica ha generado una profunda desigualdad entre ciudadanos de una misma región, ampliando la brecha entre territorios ricos y pobres, en España y en Europa. Según los últimos datos de Eurostat, la diferencia en 2017 entre el PIB por habitante del oeste de Londres -región más rica de Europa- y la más pobre de España -Extremadura- es de 168.700 euros. Esta brecha ha aumentado un 41% en la última década.

La riqueza se concentra en las grandes capitales europeas y, en el caso de España, solo Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña y Aragón tenían en 2017 un PIB por habitantes superior a la media europea. En el lado opuesto, la mayor parte de las regiones europeas tiene un PIB igual o inferior al promedio de la Unión Europea (30.900 euros).

En el caso de España, según Eurostat, es junto con Francia uno de los países donde más se ha ampliado la brecha entre sus regiones y el resto de Europa. Así, Extremadura, Melilla, Ceuta y Canarias son regiones con una renta de entre el 64% y el 75% de la media europea.

“La crisis no ha sido igual para todos. Las políticas de austeridad han impactado tremendamente en la distribución de la riqueza, dando lugar a pocos territorios ricos, que aglutinan los mayores PIB, y muchas regiones donde, ante la recesión que parece llegar, aún no han conseguido superar los efectos de la anterior”, critica Joaquín Pérez, secretario general de USO. “Necesitamos medidas urgentes contra el riesgo de exclusión social, medidas de protección, y políticas de empleo efectivas para acabar con el paro crónico de nuestro país”, exige Pérez.