El sindicato USO pide más ambición al Gobierno para alcanzar los ODS

El sindicato USO pide más ambición al Gobierno para alcanzar los ODS

USO, junto a la Plataforma Futuro en Común, reclama más ambición al Gobierno para alcanzar las metas de los ODS y una recuperación más justa y sostenible

El Gobierno ha presentado su examen nacional voluntario (ENV) ante el Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, para conocer la situación de los ODS. En este Foro, se ha sometido a valoración la Estrategia de Desarrollo Sostenible –recientemente aprobada– con la que se pretende establecer unas líneas directrices para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, estipulados en la Agenda 2030.

USO, junto a la plataforma Futuro en Común, reclama más ambición al Gobierno para lograr las metas de los ODS, que son ahora más necesarias que nunca. Los derechos sociales y laborales ya estaban en crisis antes de la llegada del covid-19. Y la pandemia no ha hecho más que ahondar en los problemas. Por ello, USO reclama una recuperación que combata la desigualdad, la precariedad, el cambio climático, y todos los virus que impiden el desarrollo de una sociedad más justa y sostenible.

La implementación de los ODS a examen

El establecimiento del Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (HLPF, por sus siglas en inglés) fue ordenado en 2012 por el documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río + 20), “El futuro que queremos”. El Foro se reúne anualmente bajo la dirección del Consejo Económico y Social durante ocho días, incluido un segmento ministerial de tres días.

El HLPF es la principal plataforma de las Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible y tiene un papel central en el seguimiento y revisión de la Agenda 2030 a nivel mundial. En el caso de España, la implementación de los ODS corre a cargo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, dirigido por Ione Belarra.

Esta evaluación, que se hace a través del examen nacional voluntario, forma parte de los mecanismos de seguimiento y revisión de la Agenda 2030. Su objetivo es facilitar el intercambio de experiencias -éxitos, desafíos y lecciones aprendidas- para acelerar la implementación de la Agenda. Igualmente busca fortalecer políticas e instituciones de los gobiernos, así como movilizar a la sociedad civil para lograr avanzar en la implementación de los ODS.

USO considera que, a pesar de los avances realizados para lograr un diálogo de las organizaciones de la sociedad civil -entre las que se incluye el sindicato- con el Gobierno, los resultados aún son escasos en cuanto a participación. Los cauces se han reducido a consultas puntuales con tiempos ajustados. En lo que respecta al contenido, los documentos aprobados (el Informe de Progreso y la Estrategia de Desarrollo Sostenible) aciertan en el diagnóstico pero se quedan cortos en las soluciones.

USO se suma a la demanda de Futuro en Común de reclamar una mayor presencia de las organizaciones civiles, así como la ampliación del diálogo social más allá de CCOO y UGT, para abarcar todos los problemas a los que se enfrentan los trabajadores y alcanzar unas condiciones laborales dignas.

Apostar por metas claras y ambiciosas

Durante su intervención, Belarra ha puesto el énfasis en la relevancia que adquirió lo público y lo común para lograr afrontar la crisis social y sanitaria. La ministra ha defendido el “escudo social” que desplegó el Gobierno para hacer frente a las situaciones de emergencia vividas por el cierre de toda actividad no esencial. Sin embargo, muchas de estas medidas, como la prohibición de los desahucios durante el estado de alarma o la aprobación del Ingreso Mínimo Vital han resultado ser claramente insuficientes, así como muy limitadas.

Son necesarias metas claras y ambiciosas para luchar contra la desigualdad, reformando la política fiscal para hacerla más justa y reforzando el sistema de protección social. También es necesario actuar con rapidez y contundencia para mitigar los efectos del cambio climático y adaptarnos a sus consecuencias irreversibles. Así como combatir la desigualdad de género que la pandemia ha acentuado, empobreciendo aún más a las mujeres.

Para USO no habrá recuperación posible si únicamente se toma como indicador de referencia el crecimiento continuo del PIB. Es necesario avanzar hacia la medición del progreso a través de la consecución de los ODS y alinear los planes de recuperación con este fin. Seguir apostando por el crecimiento insostenible basado en la precarización del empleo y la devaluación de las condiciones de trabajo, conduce a un callejón sin salida. Este HLPF ha puesto de manifiesto la urgencia de pasar de lo declarativo a la acción, porque #NosVaElFuturoEnEllo.

El hambre se multiplica en el mundo y afecta a nuevas zonas

El hambre se multiplica en el mundo y afecta a nuevas zonas

Se elabora un informe  por cinco agencias de las Naciones Unidas  alertando de que el hambre se multiplica en el mundo y afecta a nuevas zonas

La ONU alerta, con el informe “El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2021” (SOFI), elaborado por cinco agencias de las Naciones Unidas, del aumento significativo del hambre en el mundo. Con la llegada de la pandemia, se han sumado 118 millones de personas al total de las que pasan hambre en todo el mundo. Según el informe, a finales del año pasado entre 720 y 811 millones de personas se levantaban sin saber si iban a comer ese día.

A esto hay que añadirle el aumento del 40% del precio de los alimentos, como recoge Intermon Oxfam en otro informe: “El virus del hambre se multiplica”. Este es el mayor incremento que se ha producido en más de una década. Mientras, las diez mayores empresas de alimentación y bebidas han visto incrementar sus beneficios en casi 10.000 millones de dólares entre 2019 y 2020.

Desde USO, alertamos de la continuación de un modelo económico que da la espalda a las personas y al planeta, en medio de un contexto de crisis mundial como la que estamos viviendo. Un modelo, además, que conlleva unas consecuencias inadmisibles a nivel humanitario. En estos momentos, en los que se están poniendo en marcha los planes de recuperación en muchos países del Norte Global, demandamos que la prioridad para estos gobiernos sea el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible contenidos en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

 Alcanzar el ODS 2 esta cada vez más lejos

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de la Agenda 2030 de la ONU persigue poner fin al hambre; lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición; y promover la agricultura sostenible. Lo relevante de esta nueva agenda global es que cuenta con toda una serie de indicadores para monitorear, revisar y realizar un seguimiento de los objetivos. En el caso del ODS 2, este se mide a través de indicadores como la prevalencia de la subalimentación o de la inseguridad alimentaria moderada o grave en la población.

Los datos muestran que el hambre se ha disparado, tanto en términos absolutos como relativos. Por primera vez, el estudio elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recoge un número fijo de personas en situación de hambre, sino que plantea un intervalo. Revela así la incertidumbre adicional que está ocasionando la pandemia.

El peor de los escenarios plantea que el 10% de los habitantes del planeta sufrieron inseguridad alimentaria en 2020, frente al 8,4% en 2019. La cifra es mayor en el caso de las personas que no accedieron a una alimentación adecuada, llegando al 30% de la población. Al contexto de desempleo masivo provocado por la pandemia, se le unen los conflictos armados y los desastres naturales ya presentes en muchos países.

El hambre en el mundo afecta a nuevas zonas

En cuanto a las zonas más afectadas por el hambre, estas se concentran en las zonas en conflicto, pues la guerra es el principal factor generador de hambre en el mundo. Es el caso de países como la República Democrática del Congo, Afganistán, Siria o Yemen. Los conflictos armados han añadido 22 millones de personas a las estadísticas de privación alimentaria generada por una guerra, alcanzando ya los 100 millones de personas de 23 países distintos.

A pesar de que la Resolución 2417 de las Naciones Unidas reconoce el vínculo entre hambre y conflicto, el bloqueo de la ayuda humanitaria sigue siendo habitual en las zonas en conflicto, donde se siguen sucediendo los ataques a la población civil, al suministro de agua, al ganado, etc.

Sin embargo, el informe de Oxfam señala también la emergencia del hambre en países como Brasil, India o Sudáfrica. Son países que se han visto afectados por los mayores incrementos de las tasas de contagio del covid-19, aumentando en paralelo el hambre.

USO muestra su rechazo al actual Acuerdo Mercosur, por sus graves costes laborales, sociales y ambientales

USO muestra su rechazo al actual Acuerdo Mercosur, por sus graves costes laborales, sociales y ambientales

La Confederación Europea de Sindicatos, de la que USO forma parte, ha emitido una declaración conjunta con la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), para mostrar su rechazo al actual Acuerdo de Asociación Birregional entre la Unión Europea y los países del bloque Mercosur, conformado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

Mercosur, un acuerdo con graves costes laborales, sociales y ambientales

A través de la reducción de los aranceles comerciales a un gran número de productos -que incluyen la industria ganadera y agrícola, la química, automovilística, textil y muchas otras-, el Acuerdo Mercosur servirá para liberalizar el comercio entre ambas regiones a costa de generar graves impactos a ambos lados del Atlántico.

Entre estos impactos está el aumento en la destrucción de ecosistemas clave como la Amazonia, el Cerrado o el Gran Chaco, perpetuando un modelo de agricultura extractiva, ganadería extensiva y monocultivos que dependen de pesticidas químicos. Esto choca frontalmente con el actual discurso de la Comisión Europea que apuesta por la transición verde como forma de salir de la crisis actual.

Los sindicatos internacionales denuncian que nada de lo que se lleva años reclamando ha sido incorporado al Acuerdo, por lo que apoyan la posición del Parlamento Europeo, que ha subrayado que el Acuerdo no puede firmarse tal y como está.

Entre otros aspectos existe una notoria falta de medidas concretas de seguimiento para la aplicación de las Normas Internacionales del Trabajo. En particular, de los convenios fundamentales de la OIT sobre trabajo decente; del convenio 87 sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicalización; el incumplimiento del convenio 98 de libre negociación colectiva y de todos los convenios relacionados con la Seguridad Social. El acuerdo Mercosur, en su estado actual, no introduce ningún mecanismo de real participación para los sindicatos ni de sanción en caso de violación de estos convenios.

Los sindicatos rechazan el Acuerdo

De esta forma, la CES y la CCSCS rechazan el acuerdo en su estado actual debido a que:

  • No incluye salvaguardias sólidas y vinculantes que garanticen la protección ambiental y el respeto de los derechos humanos y laborales. El Acuerdo no contiene compromisos efectivamente vinculantes para respetar las Normas Internacionales del Trabajo.
  • El acuerdo no otorga ningún papel a los sindicatos para garantizar el respeto de los compromisos con las normas laborales internacionales fundamentales y no reconoce la creación de un Foro Laboral específico que supervisaría la implementación de la dimensión laboral. En consecuencia, el acuerdo desconoce el rol democrático de los interlocutores sociales (empresarios y sindicatos) como agentes fundamentales del desarrollo sostenible.
  • Las sensibilidades y asimetrías de las dos partes no consideran. En particular, amenazan con socavar las industrias nacionales en los países del Mercosur y al sector agrícola en la UE.
  • Carencia de mecanismos efectivos para promover las pequeñas y medianas empresas, como el apoyo financiero y la transferencia de tecnología.
  • No existe una exención general para los servicios públicos en la parte de liberalización de servicios; el acuerdo prevé concesiones sustanciales en el campo del transporte marítimo y no proporciona una protección suficiente del comercio marítimo intra-Mercosur, que es de fundamental importancia.

La CES y la CCSCS instan a las partes a renegociar el Acuerdo para tener debidamente en cuenta las preocupaciones de los trabajadores así como de sus organizaciones gremiales.

Ambas confederaciones sindicales pondrán en marcha un Foro Laboral con el objetivo de presionar para una nueva renegociación del acuerdo, y exigirán que las partes negociadoras institucionales reconozcan dicho Foro.

USO participa en una jornada sobre la nueva ley de residuos

USO participa en una jornada sobre la nueva ley de residuos

USO, a través de la Secretaría de Acción Internacional y Desarrollo Sostenible, ha participado en la mesa de debate “La reforma de la Ley de Residuos: una herramienta clave para abordar la emergencia climática”, dentro de unas jornadas organizadas por la Alianza Residuo Cero.

El objetivo del encuentro ha sido debatir acerca de la nueva ley de residuos que se encuentra en tramitación y las oportunidades y desafíos que supone. Desde USO aportamos el punto de vista sindical en torno a las discusiones que se están generando por los cambios que la nueva gestión de los residuos introduce a nivel legislativo y de políticas públicas.

¿Qué y cuáles son los Objetivos de Desarrollo Sostenible y por qué nos implicamos como sindicato?

¿Qué y cuáles son los Objetivos de Desarrollo Sostenible y por qué nos implicamos como sindicato?

 

En septiembre de 2020, se cumplieron cinco años de la aprobación por parte de Naciones Unidas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Estos 17 objetivos para el desarrollo sostenible, con sus 169 metas y 230 indicadores, conforman el corazón de la llamada Agenda 2030. Esta agenda pública fue ratificada por 193 países y contiene el compromiso de alcanzar todos estos desafíos para el año 2030. Y “sin dejar a nadie atrás”, como reza su promesa central y transformadora.

El desarrollo sostenible se contempla con base en tres pilares transversales: el económico, el social y el ambiental. Por ello, incide hoy en todos los ámbitos de nuestras vidas, incluyendo el laboral.

Cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible pone el acento en una cuestión de vital importancia para las personas: salud, derechos, trabajo… Desde el sindicato USO, te explicamos en qué consisten los ODS y cuáles son.

Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030

Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030

El Consejo de Ministros ha aprobado el segundo Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) 2021-2030. Es una herramienta cuyo principal objetivo es construir un país menos vulnerable, más seguro y resiliente a los impactos y riesgos del cambio climático, capaz de anticipar, de responder y de adaptarse a un contexto de clima cambiante.

El movimiento sindical sigue de cerca este Plan Nacional contra el Cambio Climático y las normas conexas de transición ecológica. También, busca prepararse y difundir entre los trabajadores y las empresas las pautas de transformación de los puestos de trabajo derivadas de los cambios que se están produciendo. De hecho, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) acaba de editar una Guía de adaptación al cambio climático y el mundo del trabajo de gran utilidad.