En toda Europa el TJUE refuerza los derechos de los hijos e hijas de parejas LGTBI

En toda Europa el TJUE refuerza los derechos de los hijos e hijas de parejas LGTBI

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dicta una sentencia que obliga a reconocer los derechos de los hijos e hijas de las parejas LGTBI en toda Europa
Aunque los matrimonios o uniones civiles homosexuales no están permitidas en todos los Estados miembros, y la legislación no prevea que un menor pueda tener dos progenitores del mismo sexo, la sentencia del TJUE establece que los hijos de las parejas LGTBI deberán ser reconocidos en toda la Unión Europea, así como sus derechos.

La resolución del TJUE forma parte de un caso particular de dos mujeres que se casaron y han sido madres en España. Una de ellas es de Bulgaria, donde tuvo problemas al intentar tramitar el certificado de nacimiento y documento de identidad de su hija. En dicho país la legislación no contempla las uniones de personas del mismo sexo, ni que existan dos progenitores del mismo sexo.

La pareja denunció el caso en un Tribunal de Sofía, el cuál lo elevó a la Justicia europea para intentar aclarar si la actuación de las instituciones búlgaras era la correcta y si violaba o no los derechos fundamentales de la menor.

La respuesta del TJUE fue favorable a las madres, puesto que no expedir el documento de identidad y el pasaporte a la menor, contando con un certificado de nacimiento expedido por otro Estado miembro, vulnera los derechos europeos, de madres e hija, de libre circulación y residencia, así como el de “llevar una vida normal” independientemente del territorio de la UE en el que se encuentren. La actuación de las autoridades búlgaras también es contraria a la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.

El reconocimiento del estado civil de las personas establecidas en otros países de la Unión es fundamental para garantizar el cumplimiento de estos derechos. Por ello, la sentencia del TJUE es extrapolable y aclara que todos los Estados miembros tienen la obligación de proveer de un documento de identidad o pasaporte a todos sus nacionales, cumpliendo con el derecho europeo e independientemente del derecho concreto de cada país.

USO considera el resultado de esta sentencia como una excelente noticia ya que demuestra que la igualdad puede conseguirse también a través de las instituciones europeas y que tanto las legislaciones progresistas de algunos países europeos como los casos concretos que se acaban visibilizando, servirán para tomar conciencia de las dificultades que tienen algunas personas para ejercer sus derechos solo por su orientación sexual.

Tras las últimas agresiones USO condena las recientes agresiones contra el colectivo LGTBI

Tras las últimas agresiones USO condena las recientes agresiones contra el colectivo LGTBI

USO reafirma su compromiso con la lucha contra la LGTBIfobia y condena esta sucesión de ataques que atentan contra la libertad de las personas y los derechos humanos

En las últimas semanas, se han producido una elevado número de agresiones contra el colectivo LGTBi y machistas, entre las que se encuentran la brutal agresión en el barrio madrileño de Malasaña, que se está investigando por presunto delito de odio.

En USO estamos totalmente comprometidos con la lucha contra la LGTBIfobia, tanto socialmente como en la defensa de los derechos laborales, y condenamos firmemente esta sucesión de agresiones que atentan contra la libertad de las personas y los derechos humanos.

Se incrementan los delitos de odio un 17%

Según datos del Ministerio del Interior, en los últimos años los delitos de odio por motivo de orientación sexual se han incrementado en un 17%.

En los últimos días, hemos tenido constancia de agresiones homófobas, contra el colectivo LGTBI y machistas en nuestro país, entre las que se encuentran:

  • Agresión homófoba en Amurrio: el 12 de agosto un joven de 22 años fue increpado y golpeado en la localidad de Amurrio por una cuadrilla. Los agresores le atacaron al grito de “maricón”. Cientos de personas se concentraron el 14 de agosto en la plaza del ayuntamiento de Amurrio para expresar su rechazo a la agresión.
  • Agresión homófoba en Melilla. La Asociación de Gays y Lesbianas de Melilla (AMLEGA) ha denunciado una doble agresión a un chico homosexual el pasado 28 de agosto. Un hombre insultó reiteradamente a un joven para después propinarle una paliza.
  • Ataque homófobo en Velada (Talavera de la Reina): se produjo el 3 de septiembre, durante la celebración de las fiestas del municipio de Velada. Insultaron a un joven por su orientación sexual y le pegaron en la cara dejándole en el suelo.
  • Agresión en Vitoria: el sábado 4 de septiembre, un joven fue agredido en Vitoria. Este denunció lo sucedido a través de las redes sociales y mostró su preocupación ante el incremento de agresiones LGTBI en la provincia. El joven insistió en la necesidad de contar lo sucedido, de visibilizar problemas que son más comunes de lo que imaginamos.
  • Ataque en unas jornadas sobre feminismo en Castellón: también el 4 de septiembre, un hombre interrumpió un acto feminista para amenazar a los allí presentes con una pistola de juguete. El agresor quiso pedir que se bajara la música porque “estaban molestando”. Lo cierto es que el acto había sido autorizado y en él se cumplían estrictamente todas las medidas de seguridad.
  • Agresión homófoba en Malasaña: ocho personas encapuchadas agredieron a un joven de 20 años el pasado 5 de septiembre. Los agresores le envistieron en el portal de su casa a plena luz del día, le cortaron el labio y le escribieron en el glúteo con un cuchillo la palabra “maricón”. Actualmente se está investigando como presunto delito de odio.

Lucha contra cualquier forma de violencia homófoba

Todas estas agresiones contra el colectivo LGTBI son solo la punta del iceberg de un problema que va mucho más allá de la violencia puntual. No son casos aislados. La discriminación y las agresiones se manifiestan de una gran cantidad de formas y no siempre estas acaban en denuncia. Esto es lo que advierten las asociaciones que luchan contra el machismo y la homofobia.

Aunque cada vez se interponen más denuncias y la sociedad está mayormente concienciada, aún existe el miedo a manifestarse como LGTBI, a expresar sentimientos o ideas en público, incluso desconfianza hacia los mecanismos de atención y protección institucionales. Esto es gravísimo en pleno siglo XXI. Resulta desgarrador ver cómo la violencia se banaliza hasta tal punto de darle una paliza a alguien solo por ser como es, por su orientación sexual, sexo, religión, cultura, o por sus ideas.

En la presentación de la Memoria de la Fiscalía con motivo de la apertura del Año Judicial, la Fiscal General del Estado ha presentado a los delitos de odio y discriminación como un ataque y un desafío para nuestro sistema constitucional y convivencia democrática. Actualmente, los motivos más recurrentes en este tipo de delitos son la orientación sexual, el racismo y la xenofobia. Además, destaca un ligero aumento del motivo ideológico, sobre todo mediante las redes sociales. En la memoria también se menciona un “fuerte repunte” de las amenazas y coacciones a través de las redes -un 30% más- y un aumento del 10% del acoso.

Formación de profesionales ante los delitos de odio

El caso de Samuel Luiz, en A Coruña, supuso un punto de inflexión en el tratamiento de los delitos de odio. No solo se ha hablado de la necesidad de concienciar a la población y de educar en igualdad, para evitar estas situaciones. Además, se ha planteado reforzar la formación específica e integral de profesionales.

La policía es un buen ejemplo de ello. Una asociación de policías LGTBI motivó en agosto un cambio en las investigaciones de los delitos de odio. El Ministerio del Interior ya investiga como posible delito de odio cualquier suceso en el que se presuma discriminación, lo que significa que, en ese caso, se encargará de ello una unidad especializada: los agentes de la Oficina Nacional de Lucha Contra los Delitos de Odio.

Esta actualización es muy importante pues, en el cuerpo de policía, la formación en delitos de odio es escasa. Debido a la complejidad que tienen este tipo de delitos, los casos deben estar en manos de personas formadas tanto en investigación como en asistencia a las víctimas.

Es importante sensibilizar a los profesionales que van a tratar este tipo de asuntos y evitar que solo se formen unos pocos que ya están previamente concienciados. Especialmente a policías y guardias civiles, pues son a los que acuden las víctimas la mayoría de las veces y su actuación determinará el curso de la posterior instrucción judicial.

Educación y concienciación a través de la cultura

Malasaña, el mismo barrio que ha sido testigo de la última agresión homófoba en Madrid, alberga una obra de teatro que habla precisamente del problema que estamos tratando: Johnny Chico, en el Teatro Lara. Esta pieza, interpretada por Víctor Palmero, muestra cómo la violencia hacia las personas homosexuales o trans puede ejercerse desde todos los ámbitos: el familiar, el institucional y el social.

El éxito de Johnny Chico, que amplió recientemente sus funciones y cambió de sala, es la prueba de que hay una parte de la sociedad que no solo condena la violencia sino que está comprometida férreamente con la igualdad, la libertad y la diversidad.

La adaptación del monólogo del australiano Stephen House trata sobre el conflicto del joven Johnny con su propia identidad personal y sexual. Cuenta la historia de un joven que se ve obligado a huir del ambiente de marginalidad e incomprensión en el que vive. Johnny Chico busca lo que buscamos todos: ser nosotros mismos sin tener que escondernos, amar y ser amados con libertad.