Nuevo Real Decreto de protección de los consumidores

Nuevo Real Decreto de protección de los consumidores

Ante el crecimiento de la brecha social y el aumento de familias en riesgo de vulnerabilidad económica y social, se ha aprobado un nuevo RD-Ley de protección a los consumidores más vulnerables.

Desde USO recibimos este nuevo Real Decreto como un guiño del Gobierno hacia las familias que están viviendo la peor cara de esta crisis, pero nos preocupa que quede en mero papel. USO echa en falta medidas más contundentes y de acompañamiento por parte del Gobierno para frenar los abusos en cuanto a subidas de precios de suministros básicos. Esperamos que se cumplan algunas de las medidas recogidas en él como las referentes a las ejecuciones hipotecarias o cortes de suministros.

Días después del aumento de la factura de la luz y con un IPC que se prevé desbordado, sobre todo en productos frescos tras el temporal, se ha aprobado este nuevo RD-Ley de protección a consumidores vulnerables. Pero también, el Gobierno debería frenar la subida de suministros como la electricidad o el gas en momentos como el actual, con un invierno duro, una tercera ola de coronavirus y con la destrucción de empleo que está sufriendo nuestro país.

De entre todas las modificaciones que propone este nuevo Real Decreto destacamos la nueva redacción de los artículos 3 y 8 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre.

Prórroga de la prohibición de cortes de luz, agua y gas

Prórroga de la prohibición de cortes de luz, agua y gas

El Consejo de Ministros adoptó ayer la decisión de extender la prohibición de realizar cortes de luz, agua o gas a colectivos vulnerables hasta el final de la vigencia del estado de alarma.

La decisión se produce en el momento más delicado para las familias que sufren de pobreza energética y de precariedad a causa de la pandemia del covid-19, justo cuando la época de fríos intensos viene aparejada a la llegada del invierno. Según los datos disponibles, estos consumidores disponen en buena parte de sistemas eléctricos de calefacción, pero no todos ellos son beneficiarios del denominado bono social. Aún así la aprobación del decreto extiende la garantía de suministro hasta el gas natural y el agua.

IPC de noviembre: los precios de la electricidad cercan a miles de familias

IPC de noviembre: los precios de la electricidad cercan a miles de familias

El IPC de noviembre sigue en descenso con respecto a 2019, pero hay un cambio de tendencia en los grupos de productos que suben de precios, como se refleja en el resumen del INE. “Ni siquiera este invierno, con cientos de miles de familias sin ingresos, el coste de la electricidad da un respiro. Los precios relacionados con vivienda, especialmente la energía, pero también el gasóleo de calefacciones, son los que más han subido. Si otros años el drama de la pobreza energética en estas fechas era acuciante, este 2020 aciago ya es extremo”, denuncia Sara García, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO.

Un respiro han dado algunos alimentos básicos, como frutas, legumbres y hortalizas. Desde el inicio de la pandemia, este grupo había disparado sus precios mes a mes. “No es un asunto menor hablar mes a mes de subidas en el precio de la fruta. Estaba empezando a generarse una brecha nutricional entre quienes peor lo están pasando y las personas que sí podían comprar estos alimentos”, advierte García.

La población en riesgo de pobreza se redujo en 2019

La población en riesgo de pobreza se redujo en 2019

Según la Encuesta de Condiciones de Vida, la población en riesgo de pobreza o exclusión social (tasa AROPE) se redujo en 2019, quedando en el 25,3%, frente al 26,1% del 2018.

“Un cuarto de la población sigue en riesgo de pobreza, un porcentaje que nos preocupa sobre todo por el impacto que la pandemia pueda dejar en unos ciudadanos que, ya de por sí, atravesaban una difícil situación económica y a los que se sumarán, por desgracia, otros muchos afectados directamente por la crisis económica que ha traído el covid-19”, reflexiona Sara García, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO.

La reducción de la tasa AROPE se produjo en la carencia material severa, pasando del 5,4% al 4,7%, y en el riesgo de pobreza, que se redujo del 21,5% al 20,7%. Sin embargo, la baja intensidad en el empleo subió una décima y se situó en el 10,8% en 2019.

Por grupos de edad, el riesgo de pobreza bajó un punto en las personas de 16 a 64 años y 1,9 puntos en los mayores de 65. Por el contrario, subió 1,3 puntos en los menores de 16 años.

En 2019, el porcentaje de población por debajo del umbral de riesgo de pobreza se situó en el 20,7% de la población española, frente al 21,5% del año anterior. Este indicador mide cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población, es decir, hace referencia a la desigualdad.