El SMI sube hasta los 965 euros con carácter retroactivo a 1 de septiembre

El SMI sube hasta los 965 euros con carácter retroactivo a 1 de septiembre

Una subida de 70 euros en 2021, 0,53% frente al IPC del 4%

El SMI ha subido finalmente hasta los 965 euros en 14 pagas. Una subida que en 2021 no alcanza a esas 14 pagas, sino a 4 mensualidades, incluida la retroactiva de septiembre, y dos tercios de la extra de diciembre. En total, 70 euros anuales de subida, el 0,53% frente al 4% en el que se sitúa el IPC adelantado de septiembre, que se ha conocido el mismo día en que esta subida se refleja en el BOE.

Muy lejos quedan las negociaciones mediáticas que, ya en la subida a 950 euros, hablaban de 1.000 euros. Ni en la anterior subida ni en esta.

Cuándo entra en vigor el nuevo SMI

Según establece el Real Decreto 871/2021, las cuantías deberán regir a partir del 1 de septiembre de 2021, tanto para las personas trabajadoras que son fijas como para las eventuales o temporeras. También para las empleadas de hogar. Aunque el RD entra en vigor el 30 de septiembre, sus efectos se aplican al período comprendido entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2021, procediendo el abono del salario mínimo con efectos del 1 de septiembre de 2021. Por ello, será necesaria una regulación de las nóminas de septiembre, incluso a posteriori en aquellas que ya se hayan abonado.

Cuantía del SMI

El SMI para las actividades de agricultura, industria y servicios queda fijado, por días, meses o año de la siguiente forma:

  • 32,17 euros al día.
  • 965 euros al mes (14 pagas).
  • 13.510 euros en cómputo anual.

Las personas trabajadoras eventuales, las temporeras y temporeros cuyos servicios a una misma empresa no excedan de 120 días percibirán, conjuntamente con el salario mínimo, la parte proporcional de la retribución de los domingos y festivos, así como de las dos gratificaciones extraordinarias correspondientes al salario de 30 días en cada una de ellas, sin que la cuantía del salario profesional pueda resultar inferior a 45,70 euros por jornada legal en la actividad.

El salario mínimo de las empleadas de hogar que trabajen por horas, en régimen externo, será de 7,55 euros por hora efectivamente trabajada.

Joaquín Pérez: el SMI ni se revaloriza ni se ha dialogado

“Esta subida del SMI supone en realidad un aumento del salario anual de 70 euros, 5 euros por paga. La subida, por lo tanto, es del 0,53%, muy lejos de poder considerarse una revalorización, cuando hoy mismo hemos conocido que el IPC adelantado de septiembre ya se dispara hasta el 4%. Por supuesto que estamos de acuerdo en subir el SMI, llevamos años reclamando que deben cumplirse los criterios europeos que ahora se plantean para 2023, pero no puede exhibirse triunfalismo de estas décimas”, asevera Joaquín Pérez, secretario general de USO.

“En los últimos años, hemos asistido al uso gratuito de la palabra revalorización para todo, para pensiones, para salarios. Es mentira. Revalorizarse es devolver el valor perdido o aumentar el valor de algo. Los salarios no han recuperado el valor perdido, un 0,53% frente a un 4% de poder adquisitivo perdido no es revalorizar, es maquillar el SMI, disimularlo”, añade Joaquín Pérez.

Por último, el secretario general de USO lamenta que “a pesar de que se haya querido escenificar como acuerdo, esta subida del SMI es todo lo contrario: una decisión de gobierno sin debate y sin consenso. A los sindicatos mayoritarios, se les ha dado el trabajo hecho, incluso el de pelearse con la patronal, que finalmente no ha aceptado ni siquiera esta subida insuficiente. Frente a lo que quiera venderse, es una decisión ejecutiva, fruto de la falta de diálogo social y no de su efectividad”.

¿Se aplica la subida a los salarios en especie?

Otras particularidades sobre el SMI que recoge el RD es la relativa a algunos cobros en especies. No, en el salario mínimo interprofesional se computa únicamente la retribución en dinero. Un salario en especie no puede dar lugar a la minoración de su cuantía íntegra en dinero. Además, el SMI se entiende referido a la jornada legal de trabajo en cada actividad, sin incluir, en el caso del salario diario, la parte proporcional de los domingos y festivos. Si se realizase una jornada inferior, se percibirá la cuantía a prorrata.

Al SMI se le añaden los otros complementos salariales (derivadas de circunstancias relativas a las condiciones personales del trabajador, al trabajo realizado o a la situación y resultados de la empresa), así como el importe correspondiente al incremento garantizado sobre el salario a tiempo en la remuneración a prima o con incentivo a la producción.

En los supuestos en que no existiera coincidencia entre el periodo de disfrute de las vacaciones y el tiempo de vigencia del contrato, las personas trabajadoras recibirán, respecto a la retribución de las vacaciones, la parte proporcional del SMI correspondiente a las condiciones legales mínimas, junto al propio salario mínimo interprofesional que perteneciese al tiempo efectivo de trabajo.

¿Afecta esta subida a la solicitud de prestaciones territoriales?

Las nuevas cuantías del SMI no se aplicarán a las normas vigentes en las Comunidades y Ciudades Autónomas, ni de las entidades que integran la Administración local que utilicen el SMI como indicador o referencia del nivel de renta para determinar la cuantía de determinadas prestaciones, o para acceder a determinadas prestaciones, beneficios o servicios públicos; salvo su disposición expresa en contrario.

Tampoco serán de aplicación a cualesquiera contratos y pactos de naturaleza privada que utilicen el SMI como referencia a cualquier efecto, salvo que las partes acuerden su aplicación. Todo ello, sin perjuicio de que deban ser modificados los salarios establecidos en contratos o pactos de naturaleza privada inferiores en su conjunto y en cómputo anual a las cuantías del SMI que se establecen para 2021.

 

En agosto baja el paro, pero también la contratación, especialmente la indefinida

En agosto baja el paro, pero también la contratación, especialmente la indefinida

Por sexto mes consecutivo el paro ha bajado en agosto, pero el desempleo registra aún casi 300.000 personas más que en 2019 y una caída de la contratación indefinida

El paro baja por sexto mes consecutivo en agosto. Se distancia en casi medio millón de desempleados del verano de la pandemia, pero sigue registrando 3.333.915 de personas en situación de desempleo, 300.000 más que en agosto de 2019. El paro baja más lentamente entre las mujeres que entre los hombres y más entre los menores de 25 años, por la tradicional estructura de la contratación temporal y barata de los meses de verano.

La construcción es el único sector que registra más parados, mientras que Servicios concentra más de la mitad de la bajada. No obstante, Servicios es el sector que peor recuperación de la pandemia presenta: aún hay más paro que en 2017, cuando comenzó la recuperación de la anterior crisis.

Sin embargo, “baja drásticamente el ritmo de la contratación, que se redujo en un cuarto con respecto a julio. Y ahí, como de costumbre, pierden los indefinidos. Se firmaron un 28,11% menos que el mes pasado, mientras que los temporales bajaron un 22,97%. Si profundizamos en este dato, bajan especialmente los indefinidos iniciales, un 30,02%. Y, de nuevo, pierden las mujeres: firman algo menos del 44% de los contratos indefinidos”, analiza Joaquín Pérez, secretario general de USO.

La recuperación del empleo, obra del consumo ciudadano: todos los grandes cambios siguen pasando de mesa en mesa

Por ello, Pérez apunta a que “la recuperación del empleo sigue el patrón de la demanda de ocio, no de un profundo cambio de la estructura económica: fin de muchas restricciones, podemos salir con cierta normalidad y baja el paro. Más de lo mismo que antes de la pandemia: hoteles, bares y restaurantes contratando refuerzos para los picos de julio y agosto. Esta recuperación efímera la construyen los propios ciudadanos apostando por viajar y consumir en España, pero carece de un plan de futuro para pasado mañana”.

Mientras el mercado se autorregula, “siguen pasando de mesa en mesa patatas calientes que llevan años hirviendo: reforma laboral, reforma de las pensiones, reforma fiscal y energética, el futuro de los ERTE… Y la última, el SMI. Después de tantas negociaciones teatralizadas, la minisubida del SMI se hará de espaldas a la mesa del Diálogo Social, demostrando que es un sistema viciado y atrofiado”, denuncia el secretario general de USO, quien añade que “el Congreso es incapaz de mantener un debate serio y honesto sobre el empleo que derive en un Pacto de Estado sin trucos partidistas. El futuro del trabajo no se escribe con remiendos y ocurrencias para salir del paso”.

Septiembre arranca con el inicio del nuevo curso político y social.

Septiembre arranca con el inicio del nuevo curso político y social.

Joaquín Pérez, secretario general de USO reflexiona sobre los retos que se abordarán en los próximos meses: SMI, pensiones, ERTE, reforma laboral y precio de la luz

Empezamos nuevo curso político y social en fase de superación definitiva de la crisis sanitaria y envueltos en una económica y sociolaboral de una intensidad y profundidad aún por definirse a medio plazo. Muchos de los indicadores y datos con los que terminamos el verano son preocupantes.

En este escenario cambiante, cargado de incertidumbre y con el empleo y muchos sectores de actividad dañados, desde USO demandamos la puesta en el centro de la persona y su dignidad, las políticas a favor de la mayoría y, en especial de los más vulnerables, de los muchos que se han quedado atrás o muy tocados.

Por eso, demandamos que debe ser la cantidad y calidad del empleo la absoluta prioridad del Gobierno y de todo responsable político. “Que se dirija el futuro de la sociedad, de los servicios públicos, la industria, la cultura, la educación y formación, hacia una transformación que aporte verdadero progreso e innovación. Apostando por la ciencia y la atención a las personas; construyendo una transición justa hacia un futuro más respetuoso con el planeta y garantizando una protección social y la lucha contra la pobreza y la desigualdad”, defiende Joaquín Pérez, secretario general de USO.

Pérez reclama “no cometer más errores. Y vigilar que no se cometan los del pasado, en especial con todo lo que van a suponer los Fondos de Recuperación Europeos, que marcarán en gran medida el futuro a corto y medio plazo de nuestro país. No deben traducirse en empleos precarios, favorecer oligopolios o reforzar la privatización de sectores estratégicos como el agua, energía o megaproyectos de renovables o infraestructuras que supongan sólo pan para hoy. No más burbujas, por muy bonitas que las hagan”.

El nuevo curso que se inicia hoy viene cargado de trabajo sindical, en cada empresa, en cada centro de trabajo, en cada sede, y en la calle y en la movilización. Todo pinta a que habrá que salir solos o acompañados.

Reforma de las pensiones

La continuación de la reforma de las pensiones será uno de los retos que marcarán el nuevo curso político y los próximos meses. Tocan las pensiones y para mal, claro. Se dejan para 2022 la implantación generalizada de los planes de pensiones de empresa con adscripción automática del trabajador, que abren peligrosamente la puerta a la privatización del sistema; la ampliación de la edad de jubilación; la extensión de los 25 a los 35 años para el cálculo de la pensión o el destope de la base máxima de cotización, entre otras. Estas medidas pendientes son necesarias, a priori, para que Europa libere los fondos del Plan de Recuperación.

El primer paquete de medidas aprobadas para reformar el sistema público de pensiones se encuentra ya en trámite parlamentario, y recoge la revalorización anual de las pensiones con el IPC; coeficientes reductores mensuales para cercar la edad efectiva a la edad ordinaria de jubilación; incentivos al retraso en la jubilación; límites a la jubilación forzosa; el refuerzo de la estructura de ingresos y la creación de una Agencia Estatal de la Seguridad Social.

La necesaria subida del SMI

El 1 de septiembre, con el comienzo el nuevo curso, arranca también la negociación entre Gobierno, sindicatos y patronal de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), en 950 euros desde 2020. El SMI no ha vuelto a subir desde entonces.

La subida que se comienza a negociar en este nuevo curso podría estar en torno a los 12-19 euros, muy lejos, por ejemplo, del más que seguro incremento del IPC en agosto, que se situará en el 3,3%.

“Con el SMI congelado, muchos trabajadores están soportando un precio de la electricidad desorbitado, el encarecimiento de la cesta de la compra, alquileres elevados, etc. Los bolsillos de las familias están soportando como pueden esta pandemia, y las familias más vulnerables están resistiendo con serias dificultades. Además, con la alta tasa de parcialidad no deseada, cada vez hay más gente a los que su trabajo no les da para vivir con lo más básico, se puede volver a dejar tirados a los mismos de siempre”, denuncia el secretario general de USO.

A pesar del difícil escenario económico en que nos encontramos, “es irrenunciable y más que necesaria una subida del SMI, acorde con la realidad económica y el comportamiento de los precios. No nos podemos permitir seguir llenando la bolsa de exclusión social. Es en estos momentos cuando los trabajadores y las familias necesitan apoyo, sin dejar de lado que hay que poner solución ya a la alta temporalidad y precariedad del mercado laboral y a la falta de oportunidades para los jóvenes y, por supuesto, seguir defendiendo que la recuperación pasa por la reactivación económica, mejores empleos y salarios”, reclama Pérez.

Reforma laboral, en el aire

El nuevo curso político y social también tiene que abordar la negociación de la reforma laboral. Al igual que la reforma de las pensiones, es requisito para acceder a los fondos europeos.

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha propuesto favorecer la contratación indefinida; limitar los contratos temporales; restringir la subcontratación y eliminar la prevalencia del convenio de empresa. El anuncio de estas medidas ya ha conseguido la negativa de la patronal, por lo que la negociación de la reforma laboral se prevé más que complicada. Muchas otras cuestiones que como USO reclamamos parecen haber desaparecido de la hoja de ruta, o no tocan.

“Por eso, desde USO seguimos reclamando una reforma de la legislación laboral que posibilite la calidad en el empleo y rompan con la precariedad y la excesiva temporalidad; que elimine las discriminaciones entre personal de contrata y empresa principal; que se apueste por el futuro y la modernización empresarial responsable, la capacitación y la formación”, exige Pérez.

USO demanda la urgente creación de una Mesa en el Congreso para alcanzar un gran pacto por el empleo, que modifique las dos últimas reformas laborales -la Ley 35/2010 y la Ley 3/2012-, en el que se incluya::

  • Anular las medidas de facilitación y revisar al alza los importes del despido.
  • Eliminar la posibilidad de cambios unilaterales de modificación de condiciones de trabajo de carácter
    individual y colectivo.
  • Recuperar la garantía de ultraactividad de los convenios.
  • Prohibir las inaplicaciones o descuelgues.
  • Controlar el abuso y penalización de distintas condiciones laborales para una misma actividad en la
    subcontratación o externalización.
  • Horarios y jornadas de trabajo más acordes con los países de la Unión Europea.
  • Luchar contra el fraude laboral, reforzando la Inspección de Trabajo y no externalizando sus labores.
  • Reducir y simplificar los modelos de contratación, restringiendo al máximo la causalidad de los mismos y penalizando las situaciones irregulares de encadenamiento de contratos temporales.
  • Declarar nulos los despidos motivados por IT.
  • Devolver las competencias a la Autoridad Laboral en los despidos colectivos.

“El necesario Pacto de Estado por el Empleo no debe demorarse y ha de estar por encima de partidos e ideologías. La precariedad laboral, la temporalidad, la parcialidad, el desempleo juvenil, el paro de mayores de 55 años y los desempleados de larga duración que agotan sus prestaciones sin capacidad de reengancharse siguen siendo las características laborales made in Spain que desde distintos ámbitos internacionales continuamente nos señalan”, reflexiona Pérez.

“También insistimos en reclamar un nuevo modelo de Diálogo Social, más plural y abierto y más transparente para el conjunto de la sociedad. El actual modelo de corrillo de cuatro está caducado y no hace más que ralentizar, cuando no interferir negativamente, las cosas que verdaderamente deberían estar sobre la mesa para ser tratadas de urgencia”, apunta el secretario general de USO.

¿Qué ocurrirá con los ERTE?

El próximo 30 de septiembre concluye la quinta prórroga de los ERTE. “Es más que probable que la negociación vuelva a agotar casi el tiempo de juego, para que los más de 300.000 trabajadores que siguen en ERTE continúen con la incertidumbre hasta el último momento. No se puede volver a jugar a la negociación con el futuro de cientos de miles de trabajadores. Es innecesario, además de mostrar muy poca sensibilidad”, critica el secretario general de USO.

A pesar de la reactivación de la actividad en distintos sectores muy castigados por la pandemia, sigue habiendo empresas y trabajadores que necesitan los ERTE. “Los ERTE han servido como herramienta de contención, pero la destrucción de empleo está disparada. Hasta junio, los trabajadores afectados por despido colectivo (7.625) aumentaron un 55,4% con respecto a 2020”, apunta Pérez.

Frenar la subida del precio de la luz

Otro de los retos de este nuevo curso es frenar la subida de la electricidad. El precio de la luz sigue disparado, casi a diario, y los bolsillos de las familias, castigados. Y es que el encarecimiento de la luz no solo se nota en la factura sino también en el precio de lo que comemos.

Y mientras, el Gobierno no es capaz o no parece dispuesto a buscar una solución efectiva que frene la subida del precio de la electricidad. “Una electricidad que es un bien imprescindible de primera necesidad para toda la sociedad, para su desarrollo, su salud y su conectividad, y que no puede depender sin límite de factores externos sin un control justo”, reflexiona Pérez.

La bajada del IVA de la luz al 10%, que entró en vigor en julio, dirigida a un sector muy concreto de la población, ha sido una medida con poco o nulo efecto, aplastada por las subidas históricas de los Kw en los últimos meses. Por eso, desde USO continuamos reclamando la reducción el IVA de la electricidad al 4%, considerando la luz como un bien de primera de necesidad y aplicándole el IVA superreducido para que sí se notara inmediatamente en el bolsillo de las familias, junto a medidas a medio plazo para que haya un control topado de precios en el futuro”, pide el secretario general de USO.

Crecen los salarios un 1,6% en España para los salarios más altos, mientras que el 18% no llegó al SMI

Crecen los salarios un 1,6% en España para los salarios más altos, mientras que el 18% no llegó al SMI

Los salarios subieron en España un 1,6% en 2019, pero lo hicieron de forma desigual. Mientras que el salario medio creció un 16,11%, el mediano subió un 13,57% y el más frecuente, que está por debajo de ambos, un 0,11%. Son algunas de las conclusiones de la estadística de cierre de 2019 del INE: Encuesta Anual de la Estructura Salarial.

“Esto quiere decir que la subida fue más pronunciada en los salarios altos que en los bajos, y que el salario más frecuente apenas se movió. No obstante, sí hubo una mejora de los salarios extremadamente más bajos, con menos personas cobrando por debajo de 10.000 euros brutos anuales, pero no se ha llegado al objetivo de eliminar a los trabajadores pobres: a pesar de tener trabajo, un 18,18% de personas cobró menos del SMI”, alerta Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

“Entre quienes no llegan al SMI, predominan las mujeres. 1 de cada 4 trabajadoras cobró menos del SMI, el 26% de ellas; frente al 11% de los hombres. Cuando se anuncia en grandes titulares que nadie va a cobrar menos de 900 euros, que era el SMI de 2019, no se está contando la letra pequeña, que tiene que ver sobre todo con las jornadas parciales. Alguien que esté sujeto a un convenio basado en el SMI, pero que tenga un contrato a jornada parcial, recibirá el X porcentaje de los 900 euros. Y ya sabemos que las castigadas en España con las jornadas parciales no deseadas son las mujeres”, abunda Estévez.

Salario medio vs salario mediano vs salario más frecuente

El salario mediano se incrementó en 2019 un 13,57%, hasta los 20.351,02 euros brutos anuales. Esto quiere decir que la mitad exacta de las personas trabajadoras en España cobraron por debajo de ese salario; y la otra mitad, por encima. En 2018, la mitad de los trabajadores cobraba menos de 20.078,44 euros al año. Pero el salario medio, sin embargo, creció el 16,11%, más que el mediano, hasta los 24.395,98 euros al año. “Lo que significa que el salario ha crecido más entre las rentas altas que en los sueldos medios o bajos, no tanto en porcentaje con cifras muy similares, como en cantidad, al aplicarse ese porcentaje sobre cantidades más elevadas”, explica Laura Estévez.

Así, la cuarta parte de la población que recibe los salarios más bajos vio subir su sueldo en un 1,9%, casi 273 euros brutos al año. La cuarta parte de salarios más altos se incrementaron en un 1,7%, pero en este caso supuso una subida media de 501 euros, casi el doble. De ahí que suba el salario medio, pero los salarios más comunes sigan siendo parecidos.

De hecho, “las personas que están en la mitad de los sueldos más altos vieron más incrementados estos salarios que las que están por debajo. El salario más frecuente, el que recibe un mayor porcentaje de personas, apenas varió: era de 18.468,93 euros anuales brutos en 2018 y de 18.489,74 en 2019: subió un 0,11%”.

Los efectos de la subida del SMI a 900 euros

Los trabajadores más pobres han visto ligeramente aliviada su situación. El salario del 10% de los trabajadores menos remunerados subió porcentualmente por encima de la media, un 5,7%. “Pero esto no les permite llegar al SMI, pues ese salario medio de los trabajadores más pobres se quedó en 8.943,26 euros brutos al año. Más que ese 10%, el 18%, es el conjunto de personas que, a pesar de trabajar, no han llegado a cobrar el salario mínimo”, recuerda la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

“Estas estadísticas confirman el efecto tan relativo sobre los salarios que tiene la subida del SMI, frente a quienes consideran que su subida puede desequilibrar la economía y disparar el desempleo. La subida de 2019 fue más pronunciada que en 2020, pasó de 736 a 900 euros, un 22%. Sin embargo, la subida media de los salarios se situó en un 1,6% y, en cantidad, subieron especialmente los salarios más altos, a los que nada afecta el SMI”, analiza la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

Por ello, “en USO nos reafirmamos en que la subida del SMI debe cumplir con lo que se pide desde la Confederación Europea de Sindicatos: en torno a 1.150 euros al mes en 14 pagas, 200 más que el actual. Esto permitiría acercar de verdad el salario mínimo al salario medio. Hoy por hoy, el salario más frecuente es de tres cuartas partes del medio y bastante más de la mitad de la población está por debajo de la media salarial del país”, incide Estévez.

El 26% de las mujeres y el 11% de los hombres no llegaron al SMI

Más allá del titular que hemos leído de “suben los salarios en España”, la Encuesta Anual de Estructura Salarial de 2019 arroja datos preocupantes sobre estos. Son los relativos a la importante y persistente brecha salarial, o que más del 18% de las personas no percibieron siquiera el SMI.

“Que los datos se refieran a 2019 nos permite analizar el efecto de la subida del SMI sin la contaminación a efectos estadísticos que supuso el covid. A pesar de esa subida del SMI, el 18% de la población no llegó a cobrar la cifra mínima. La pobreza salarial tiene rostro de mujer y se debe a la parcialidad y la temporalidad. El 26% de las mujeres no llegó al SMI en 2019, frente al 11% de los hombres. Sin embargo, en los salarios más altos, mandan los hombres. El 0,25% de los hombres percibe más de 8 veces el SMI. En este escalón solo se sitúa el 0,06%. Las mujeres solo son mayoría en el tramo de menos del SMI”, apunta Laura Estévez.

La brecha de la parcialidad y la temporalidad

Otro dato más para la reflexión: solo el 29,5% de las mujeres cobra 2 veces el SMI o más. En el caso de los hombres, el porcentaje de quienes están sobre el doble del SMI es del 41,07% . “El salario bruto de cada persona es un indicativo, pero también el salario por hora. Y ahí se ven las causas de esas diferencias en los salarios brutos que se perciben. Las mujeres soportan una mayor temporalidad y un mayor porcentaje de jornadas parciales, no deseadas casi siempre. Por ello, el 64% de las personas que cobraron la hora de trabajo en lo que se considera una ganancia baja, 2/3 del valor medio de la hora, fueron mujeres”, continúa la secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

La hora en jornada parcial se paga a menos que a jornada completa; y la hora de un contrato temporal, también se paga a menos que la de un contrato indefinido. Esto supone la tormenta perfecta para decenas de miles de mujeres. “Aunque aumentó un 0,9% el cobro medio de una hora a tiempo parcial por las mujeres, frente al 0,2% de los hombres, sigue pagándose 2 euros por debajo: 11 euros de media a una mujer, 13 a un hombre. También a jornada completa subió porcentualmente más el salario de las mujeres. Ha permitido recortar ligeramente la brecha de género, pero las mujeres siguen cobrando, de media, el 80,5% del salario de los hombres”, apunta Laura Estévez.

“Si hacemos una proyección muy burda y simplista, nos quedarían 20 años para llegar a la igualdad salarial, recortando un 1% al año. Sin embargo, la realidad es muy diferente. La estructura salarial de 2020 mostrará unos efectos devastadores en los salarios en general, pero en los de las mujeres en particular. Será un indicador más de cuánto camino se ha retrocedido en apenas unos meses. De cómo el conjunto de las mujeres siguen siendo un grupo laboral mucho más vulnerable a las crisis”, concluye Estévez.

USO presenta sus propuestas para regular el trabajo en plataformas digitales

USO presenta sus propuestas para regular el trabajo en plataformas digitales

USO presenta sus propuestas al Ministerio para regular el trabajo en plataformas digitales y definir la relación laboral de los falsos autónomos

El Ministerio ha tenido abierta a información pública la ley que regulará el trabajo en plataformas digitales. Mediante este buzón, USO ha hecho llegar sus propuestas para regular al fin un modelo empresarial que evade cualquier responsabilidad con su plantilla.

Para ello, nuestro sindicato plantea en primer lugar que se establezca claramente en qué modelo de negocio de plataforma debe establecerse una relación laboral por cuenta ajena. USO busca que la nueva ley contenga un redactado que evite facilitar a estas empresas “mutar” para seguir evitando esta obligación y eludir la relación laboral.