Se firma el acuerdo de reforma de las pensiones: reforma atropellada, camuflada, irresponsable… pero mediática

Se firma el acuerdo de reforma de las pensiones: reforma atropellada, camuflada, irresponsable… pero mediática

Tras meses de filtraciones y oscurantismo, retrasando los cambios impopulares para no manchar la foto

Hoy se firma, con prisas y urgencia, el acuerdo de reforma de las pensiones. Como todos los acuerdos del mal llamado diálogo social, se caracteriza por la falta de transparencia durante la negociación, pero con un gran despliegue de medios en la firma.

Desde USO, denunciamos la falta de responsabilidad de este gobierno y de los agentes sociales por forzar los tiempos y ocultar el contenido de la negociación de una materia tan sensible, que es uno de los pilares de nuestra sociedad y eje de solidaridad intergeneracional e interterritorial. Y por ello, su proceso de reforma, a nuestro entender, debe estar basado en la participación, el debate y la reflexión.

Después de meses de globos sonda, se ha preferido partir la reforma en dos para poder tener la foto de hoy, antes del verano, y dejar así para 2022 las materias más complejas y con una venta más complicada: la implantación generalizada de los planes de pensiones de empresa con adscripción automática del trabajador, que abre una peligrosa puerta a la privatización del sistema y que el propio Ministro anunció hace unos meses; la ampliación de la edad de jubilación; la extensión de los 25 a los 35 años para el cálculo de la pensión; el destope de la base máxima de cotización…

Desde marzo de 2020, desde USO hemos hecho llegar al Gobierno los problemas y la inseguridad jurídica que genera la aprobación compulsiva de normativa. Una legislación de urgencia que, en algunos casos, se solapa, con una redactado enmarañado y precipitado que provoca problemas de interpretación y gran confusión. Lo hemos sufrido en las sucesivas prórrogas de los ERTE y  creemos que es intolerable que se dé en la redacción y aprobación de una materia tan sensible como son las pensiones.

¿Dónde están las referencias a la reforma de las pensiones de 2011?

Desde USO, queremos asimismo mostrar nuestro desconcierto e indignación ante la campaña de desinformación que está acompañando al anuncio y filtración del contenido del acuerdo. En estos mensajes, se ha hecho desaparecer deliberadamente la reforma de las pensiones de 2011 y se pregona a los cuatro vientos que se ha “tumbado la reforma de 2013”, especialmente en lo relativo a una de las medidas estrella, que es la derogación del factor de sostenibilidad.

Recordemos que la ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la Seguridad Social, que entró en vigor en 2013, elevó la edad de jubilación a los 67 años e introdujo las claves de la modificación de la revalorización de las pensiones. Contra esta ley, USO llevó a cabo una potente campaña para intentar parar su aprobación y convocó una movilización del sindicalismo independiente que culminó con una gran manifestación ante el Congreso de los Diputados el 29 de junio de 2011.

El factor de sostenibilidad: introducido en la reforma de 2011

Esa reforma, firmada por los mismos protagonistas que el acuerdo actual, fue la que introdujo el factor de sostenibilidad en una disposición adicional. La Ley 23/2013 de 23 de diciembre, conocida como “Reforma de las pensiones de 2013”, desarrolló esta disposición, pero no la instauró. Gracias a la movilización del movimiento pensionista, entre los que se encuentra la MERP, el factor nunca se puso en marcha.

Los mismos que lo crearon ahora lo derogan y anuncian que será sustituido por otro nuevo factor, en este caso de “equidad”, que no definen ni desarrollan, posponiendo su negociación, con noviembre como fecha límite. Y, si no hay acuerdo, el Gobierno ya ha anunciado que legislará por su cuenta.

Para USO, no hay mayor factor de sostenibilidad que el empleo de calidad. El futuro de las pensiones pasa fundamentalmente por más y mejor estabilidad en el empleo, con salarios adecuados; así como por mejorar los niveles de cualificación y competencias profesionales de las personas trabajadoras. Por ello, una reforma aislada, no acompañada de las reformas necesarias en materia de empleo y de mercado laboral; de transformación del sector servicios; o de apuesta por una industria fuerte y sostenible, entre otras, lo consideramos un mal parche.

El acuerdo viene acompañado de un texto normativo, en formato de anteproyecto de ley, que concreta su contenido. Esto hará, en la práctica, que en la tramitación parlamentaria varios grupos parlamentarios, como ya sucedió en anteriores reformas, no quieran tramitar propuestas de mejora del texto para no dejar en evidencia al “diálogo social”. En USO nos parece muy preocupante que el “diálogo social” influya en la plena capacidad de las cámaras legislativas, que son las competentes para tramitar el futuro proyecto de ley y mejorarlo en beneficio del conjunto de la ciudadanía

USO analiza los principales puntos del acuerdo de pensiones

1. Fortalecimiento de la estructura de ingresos del sistema. En el acuerdo, reconocen lo que desde USO se lleva años reivindicando: hay un conjunto de prestaciones cuya financiación debe ser asumida por los Presupuestos Generales del Estado. Se recoge que a la financiación ya prevista en los PGE para 2021 se incorpore la necesaria para atender las jubilaciones anticipadas involuntarias; los complementos de prestaciones contributivas sujetos a limites de ingresos; y el equivalente a 1 punto de cotización por otros conceptos de naturaleza no contributiva.

2. “Nueva” fórmula para revalorizar las pensiones. El acuerdo alcanzado prevé, según él, seguir las recomendaciones del Pacto de Toledo y ligar la revalorización de las pensiones al IPC. La fórmula que se recoge en el acuerdo va a variar con respecto a la revalorización ligada al IPC, que se realizaba hasta que el PP implantó el índice de revalorización de las pensiones, el famoso 0,25%.

Se trata de un mecanismo más lesivo del que se venía realizando con base en la previsión de IPC, que tenía una cláusula de garantía y actualización de la base de cálculo para el año siguiente. Este será el último año de la denominada “paguilla”, que se recibía en enero con la diferencia entre la subida aplicada y el IPC real al finalizar el año.

El acuerdo supone subir las pensiones con el IPC del año anterior (noviembre-noviembre), con lo que nunca habría que ajustar posibles desviaciones; mientras que, si en el año natural el IPC crece más, no recuperas la diferencia. En todo caso, se vería reflejado en la subida del año siguiente, perdiendo poder adquisitivo durante el ejercicio. En caso de que el IPC sea negativo, las pensiones no se verán afectadas, como ya ocurría con el sistema anterior de revalorización con el IPC.

Un ejemplo práctico: para 2021, las pensiones se han incrementado un 0,9%. Si al finalizar 2021 el IPC se sitúa en un 2,4% (algo más que probable), con el actual sistema se recibiría una paga por la diferencia entre el 2,4 y el 0,9%; y, además, se incrementaría el valor de la pensión sobre el que se produciría el incremento de 2022. Sin embargo, con la fórmula acordada, y dado que el IPC al finalizar 2020 fue del -0,3%, no se habrían incrementado las pensiones, y para el 2022 subirían el 2,4%.

Se acuerda revisar este mecanismo cada 5 años.

3. Acercamiento “voluntario” de la edad efectiva de jubilación con la edad legal. Desde USO entendemos que, con las medidas recogidas en el acuerdo, se produce un claro desequilibrio entre las penalizaciones a la anticipación de la edad de jubilación y las mejoras a la prolongación voluntaria de la vida laboral.

Cambios en los diferentes tipos de jubilaciones para acercarse a esa edad legal

Este punto del “acercamiento voluntario” tiene un amplio desarrollo. Por ello, te resumimos las actuaciones recogidas en el acuerdo sobre cada uno de los tipos de jubilaciones.

Jubilación anticipada voluntaria

Los coeficientes reductores pasan a ser mensuales y varían en función de los años de cotización, siendo menos desfavorables aquellos de carreras de cotización más largas. Teniendo en cuenta la realidad laboral de este país, muy pocas personas podrán desarrollar esas carreras: basta con que tengamos en cuenta la precariedad en el empleo y el 38% de paro juvenil que padecemos en España. Ya denunciamos, con la reforma del PSOE de 2011, que iba a ser difícil alcanzar los 37,5 años cotizados para acceder al 100% de la pensión. En este caso, veremos cuántos superan los 40 o 44 cotizados.

Se establecen cuatro tramos de carreras de cotización: la del ejemplo anterior; otra para más de 38 años y seis meses y menos de 41 y seis meses; una para más de 41 y seis meses y menos de 44 y seis meses; y una última, para más de 44 años y medio.

De esta nueva regulación se excluye:

  • a los que han extinguido su relación laboral antes de 1 de enero de 2022.
  • a los que lo hagan con fecha posterior como consecuencia acuerdo adoptados en convenios colectivos, expedientes de regulación de empleo, acuerdos colectivos de empresa o decisiones adoptadas en procedimientos concursales. Siempre que estos hechos hayan sido aprobados con anterioridad a la entrada en vigor de la ley que dé cumplimiento al acuerdo.

Jubilación anticipada involuntaria

Desde USO, nos sigue pareciendo una penalización injusta, teniendo en cuenta que las personas afectadas se ven obligadas a acceder a ella. En el acuerdo, se introducen cuatro modificaciones:

  • Se incrementan las causas que dan derecho a esta modalidad, al añadir las causas extintivas por razones objetivas y la resolución voluntaria por parte del trabajador en los supuestos previstos en los artículos 40.1, 41.3, 49.1.m y 50 del Estatuto de los Trabajadores.
  • Los coeficientes reductores también se aplicarán por meses y no por trimestres.
  • En los dos años anteriores a la edad de jubilación, se aplicarán los mismos coeficientes que se aplican en la determinación de la pensión de jubilación voluntaria en aquellos supuestos en que el coeficiente sea más beneficioso.
  • El coeficiente reductor correspondiente a cada uno de los seis meses previos a la edad de jubilación ordinaria se rebaja con respecto a la jubilación voluntaria.

Jubilación demorada

Se plantea como objetivo potenciar que se continúe trabajando más allá de la edad de jubilación. Para ello, se acuerda mejorar los incentivos para prolongar la carrera profesional. Se ofrecen tres tipos de incentivos:

  • un porcentaje adicional del 4% que se aplicará a la base reguladora.
  • un tanto alzado en función del valor de la pensión y la carrera de cotización, o una combinación de ambas.
  • y la exención de la obligación de cotizar por contingencias comunes, salvo por incapacidad temporal, a partir de la edad de jubilación ordinaria que corresponda.

Jubilación forzosa

El acuerdo prohíbe que se incluyan en los convenios colectivos cláusulas recojan la jubilación forzosa a una edad inferior a los 68. En los convenios donde estén ya recogidas este tipo de cláusulas, podrán seguir siendo aplicadas hasta tres años después de la vigencia pactada en el convenio.

Jubilación anticipada por razón de la actividad

Se creará una comisión para evaluar e instar la aprobación de los decretos que reconozcan los coeficientes reductores formada por los ministerios de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; Trabajo y Economía Social; y Hacienda; junto con las organizaciones empresariales y sindicales más representativas. Estos se convierten en juez y parte del proceso: son las que lo inician y lo resuelven.

De nuevo, los participantes del “diálogo social” olvidan la sentencia ganada por USO en el Supremo y aprovechan para volver a plantear que las solicitudes deben ser formulados por las organizaciones sindicales y empresariales de manera conjunta.

Materias que se enuncian en el acuerdo de pensiones pero deben ser desarrolladas posteriormente

Para finalizar con este análisis, no podemos dejar de mencionar todo aquello que falta en este texto. Como este acuerdo es fruto de la precipitación y las prisas, hay materias muy relevantes que se enuncian pero no se desarrollan, y se plantean por parte de los firmantes nuevos plazos para sentarse a negociar.

En este apartado de los temas aplazados, nos encontramos con el compromiso de negociar, por parte de los firmantes, un nuevo mecanismo que sustituya al factor de sostenibilidad, que entraría en vigor en 2027. También se dan un plazo de seis meses para regular la pensión de viudedad para las parejas de hecho; un año para revisar la modalidad de jubilación activa (solo recogen que, para acceder a ella, debe pasar un año desde la edad ordinaria de jubilación); tres meses para regular la cotización de los becarios; seis meses para los convenios especiales para las personas cuidadoras…

Era más importante fijar la fecha de la foto que redondear el texto. Y el trabajo fin de curso se ha quedado en un borrador que habrá que aprobar en las siguientes convocatorias.

El IPREM para 2021 y  cambios en las pensiones en vigor con los PGE

El IPREM para 2021 y cambios en las pensiones en vigor con los PGE

Por primera vez desde el 2021 sube el IPREM  y se revaloriza, según los PGE, en el 5,03%

 

En el BOE se ha publicado el IPREM de 2021: estaba congelado desde 2017, por lo que la subida de 2021, del 5,03%, es la primera en 4 años. El Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples se creó en 2004. Es un índice que se utiliza en España como referencia para la concesión de ayudas, subvenciones o el subsidio de desempleo. El IPREM sustituye como referenciado para estas ayudas al SMI.

El  SMI ha experimentado algunas subidas en los últimos años, en el caso del IPREM no ha sido así. Y, cuando ha crecido lo ha hecho en un porcentaje inferior al SMI, quedando cada más centrado en facilitar el acceso a las ayudas para las economías familiares más desfavorecidas y más lejanas de los ingresos mínimos.

¿Qué novedades presentan los PGE de 2021 con respecto al IPREM?

Una de las novedades que ofrecen los Presupuestos Generales del Estado para 2021 es el aumento del IPREM en un 5,03%. Tras la primera subida desde 2017, el IPREM queda en 2021 de la siguiente manera:

  • IPREM diario: 18,83 euros.
  • IPREM mensual: 564,90 euros.
  • IPREM anual en 12 pagas: 6778,80 euros.
  • IPREM anual en 14 pagas: 7908,60 euros.

Desde USO celebramos la subida del IPREM. Elevar el índice, tan desfasado, era más que necesario para la concesión de ayudas. Así, permite que haya más familias vulnerables que puedan optar a ayudas sociales, dando un carácter más social a los presupuestos y acordándose de las personas y familias que más lo necesitan, máxime tras los últimos meses vividos y con el aumento del desempleo de forma tan exponencial que ha sufrido el país.

Pensiones en los PGE

Las pensiones siguen afectadas por las reformas de 2011 y 2013 y, con la entrada de 2021, han pasado a un nuevo tramo de edad de jubilación. El nuevo año ha traído también una subida general del 0,9% en las pensiones y del 1,8% en las pensiones mínimas, que en USO ya os hemos detallado en función de vuestra pensión.

Si comparamos esa subida con la experimentada por el IPREM, vemos que la diferencia es notable, especialmente si tenemos en cuenta las pensiones mínimas, muy bajas en algunas ocasiones. Pero, por otro lado, hemos asistido a una vergonzosa congelación del SMI, que seguirá en 950 euros mensuales. No se le aplica siquiera el 0,9% de las pensiones o el 1,8% de las pensiones mínimas, quizá la comparación más certera con el SMI.

Pensiones: cotización en los supuestos de compatibilidad de jubilación y trabajo

Además de la edad de jubilación y la subida de las pensiones, los PGE cambian la cotización en supuestos de compatibilidad de jubilación y trabajo. Los PGE modifican del artículo 153 de la Ley General de la Seguridad Social, con entrada en vigor desde el 1 de enero de 2021 y de duración indefinida. El nuevo redactado queda así:

“Durante la realización de un trabajo por cuenta ajena compatible con la pensión de jubilación, en los términos establecidos en el artículo 214, los empresarios y los trabajadores cotizarán al Régimen General únicamente por incapacidad temporal y por contingencias profesionales, según la normativa reguladora de dicho Régimen, si bien quedarán sujetos a una cotización especial de solidaridad del 9% sobre la base de cotización por contingencias comunes, no computable a efectos de prestaciones, que se distribuirá entre ellos, corriendo a cargo del empresario el 7% y del trabajador el 2%”.

Compatibilidad en pensiones y actividad laboral para autónomos

En el caso de personas que trabajan por cuenta propia, los PGE de 2021 también modifican la cotización en supuestos de compatibilidad de jubilación y trabajo de autónomos a través de la modificación del artículo 309 de la Ley General de la Seguridad Social. También está en vigor desde el 1 de enero de 2021 y con una duración indefinida. Queda de la siguiente manera:

“1. Durante la realización de un trabajo por cuenta propia compatible con la pensión de jubilación, en los términos establecidos en el artículo 214, los trabajadores cotizarán a este régimen especial únicamente por incapacidad temporal y por contingencias profesionales, conforme a lo previsto en este capítulo, si bien quedarán sujetos a una cotización especial de solidaridad del 9% sobre la base por contingencias comunes, no computable a efectos de prestaciones.

2. También estarán sujetos a una cotización de solidaridad del 9% sobre la base mínima de cotización del Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, los pensionistas de jubilación que compatibilicen la pensión con una actividad profesional por cuenta propia estando incluidos en una mutualidad alternativa al citado régimen especial al amparo de lo establecido en la disposición adicional decimoctava, la cual no será computable a efectos de prestaciones.

La cuota correspondiente se deducirá mensualmente del importe de la pensión.”

Desde USO, creemos que este aumento de la cotización especial de solidaridad en un punto a cargo de las empresas puede hacer que disminuyan los casos de personas que trabajan a la vez que reciben una pensión de jubilación, ya que las empresas no van a querer soportar ese aumento en la cotización. Puede dar lugar, por ello, a “contrataciones” irregulares con el fin de no pagar ese aumento.

Subida de las pensiones en 2021: ¿cuánto sube mi pensión según el tipo?

Subida de las pensiones en 2021: ¿cuánto sube mi pensión según el tipo?

La subida general de las pensiones en 2021 será del 0,9%, pero en algunos tipos de pensiones se dará otro tipo de subida. Las pensiones mínimas se incrementan, según puede extraerse de los Presupuestos Generales del Estado o PGE, en un 1,8% para 2021.

Las diferentes pensiones mínimas tendrán en 2021 una subida del 1,8% y se aplica al umbral por lo bajo de cada uno de los tipos:

  • incapacidad permanente.
  • viudedad y orfandad.
  • favor de familiares.
  • pensiones SOVI.

El sindicato USO te explica cuál es la subida de tu pensión en función del tipo, en el caso de que no esté incluida en la subida general del 0,9%.

¿Cómo quedan las pensiones mínimas con la subida prevista para 2021?

Suben el 1,8% en 2021 las pensiones mínimas de:

  • jubilación a los 65 años:
    • con cónyuge a cargo: de 843,4 a 858,58 euros mensuales.
    • sin cónyuge (unidad económica unipersonal): de 683,5 a 695,8 euros.
    • con cónyuge NO a cargo: de 648,7 a 660,38 euros.
  • jubilación menor de 65 años:
    • con cónyuge a cargo: de 790,7 a 804,9 euros.
    • sin cónyuge (unidad económica unipersonal): de 639,5 a 651 euros.
    • con cónyuge NO a cargo: de 604,4 a 615,3 euros.
  • jubilación con 65 años procedente de gran invalidez:
    • con cónyuge a cargo: de 1.265,1 a 1.287,87 euros.
    • sin cónyuge (unidad económica unipersonal): de 1.025,3 a 1.043,76 euros.
    • con cónyuge NO a cargo: de 973,1 a 990,62 euros.
Pensiones: edad de jubilación, anticipada y otros cambios en 2021

Pensiones: edad de jubilación, anticipada y otros cambios en 2021

Las pensiones en 2021 sufrirán nuevos cambios con la entrada en vigor el 1 de enero de una nueva fase de la reforma. El sindicato USO resume las principales novedades y te informamos sobre nueva edad de jubilación, requisitos de acceso a la pensión y cálculo de esta, entre otras medidas.

Las modificaciones son fruto de la reforma de las pensiones de 2011. Esta fue aprobada con el apoyo de los sindicatos denominados “más representativos” y con la oposición frontal de la USO. Desde que comenzó a aplicarse en 2013, cada año entran en vigor automáticamente las modificaciones que, de manera progresiva, nos llevan a la edad de jubilación en 67 años en 2027.

 

 

DÍPTICO SOBRE LA JUBILACIÓN

La Ferpa, Federación Europea de Jubilados, por una pensión mínima europea

La Ferpa, Federación Europea de Jubilados, por una pensión mínima europea

El presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de la USO, Ajupe-USO, Marino de la Rocha, ha representado a nuestros sindicato en la reunión anual de la Ferpa, primera y única hasta el momento que ha podido celebrarse en 2020 a causa del covid-19. La Federación Europea de Jubilados y Personas Mayores tenía prevista su primera reunión anual en marzo, pero las restricciones y diferentes realidades de todos los países la ha ido retrasando, hasta adaptarla al formato digital y celebrarla en noviembre.

En este sentido, la Federación ha acelerado su digitalización y la de sus miembros para mantener la actividad ordinaria a pesar de la pandemia y Ferpa ha estrenado nueva web.

La ejecutiva de la Federación Estatal de Servicios apoya la campaña “El candado de las pensiones” de la MERP.

La ejecutiva de la Federación Estatal de Servicios apoya la campaña “El candado de las pensiones” de la MERP.

Garantizar presente y futuro de nuestras pensiones pasa por blindar las pensiones en la Constitución como derecho fundamental y su poder adquisitivo. Por ello, la ejecutiva de la Federación Estatal de Servicios apoya la campaña de la MERP, “El candado de las pensiones” para blindarlas en la Constitución, tomando la imagen de un candado como símbolo de protección y cierre.

El último informe del Fondo Monetario Internacional, ha vuelto a insistir en que el Estado debe financiar la salida de la crisis al mismo tiempo que exige una reforma de las pensiones en España que incentive los planes privados.

Por otra parte, recientemente la AIReF abogaba por implementar un mecanismo similar al factor de sostenibilidad en el caso en el que no se aplicara en 2023 como está previsto. Defendía además hacerlo cuanto antes para poder realizarlo gradualmente y generar menos rechazo en la población. Al mismo tiempo, el Banco de España recordaba que cada año que se retrasa la jubilación se ahorra un 0,9% del PIB.

Sin embargo, lo que no se ha escuchado son otras alternativas. La MERP, de la que forma parte USO, defiende todos los ámbitos de debate y escuchar todas las alternativas, algo que no está en estos momentos al alcance de la mayoría de la población. Por eso, la MERP lanza la campaña “El candado de las pensiones”, con el objetivo de avanzar en la exigencia de su blindaje constitucional, prohibiendo de forma explícita su privatización y la pérdida de poder adquisitivo.

Los planteamientos del FMI, el Banco de España, la AIReF y, lógicamente, de Inverco, insisten en la necesidad de apoyar los planes privados de pensiones, en sus diferentes versiones. La MERP no se opone a las pensiones privadas, pero no acepta que se haga negocio a costa de la degradación del sistema público de pensiones. Ante una crisis como la actual, sin un candado constitucional que dé certidumbre a las pensiones, su deterioro puede convertirse en negocio. Y eso, no se debe permitir.

Blindar las pensiones en la Constitución es una cuestión de razón social y humanitaria. Teniendo en cuenta que la crisis genera mayor “agresividad” y las mayores turbulencias económicas, prohibir de forma explícita la privatización de las pensiones en la Carta Magna es un seguro de futuro, una garantía de estabilidad y equilibrio social y económico.

Por eso animamos a toda la población a promover y difundir el candado que representa el blindaje constitucional de las pensiones, en sus balcones, en las redes, en los barrios, en sus puestos de trabajo, etc. De ello depende las actuales pensiones y las de los pensionistas del futuro, que aún no han empezado a trabajar.