Manifestación de pensionistas del 16 de octubre, USO te llama a participar

Manifestación de pensionistas del 16 de octubre, USO te llama a participar

USO te llama a participar en la manifestación del 16 de octubre en Madrid en defensa de las pensiones públicas

USO llama a la participación en la manifestación de pensionistas convocada por COESPE el próximo sábado, 16 de octubre, a las 12:00 horas, que recorrerá Madrid desde Neptuno hasta la Puerta del Sol.

La USO sale a la calle este otoño con todo el movimiento pensionista en defensa de las pensiones públicas, de las presentes y las futuras. Cada lunes participamos en las concentraciones que se llevan a cabo en múltiples ciudades españolas, convocadas por la Mesa Estatal por el Blindaje de las Pensiones (MERP). Y este sábado USO vuelve a salir a la calle apoyando la convocatoria manifestación de pensionistas de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE).

Para todos aquellos afiliados y simpatizantes que quieran acudir a la manifestación, el punto de encuentro será en la calle Felipe IV con Paseo del Prado (esquina de Museo del Prado, junto a Neptuno), a las 11:00 horas. La manifestación discurrirá desde Neptuno, pasando por Cibeles y calle Alcalá, hasta la Puerta del Sol.

¡Te esperamos! ¡Es el momento de salir a la calle por las pensiones presentes y futuras!

Septiembre arranca con el inicio del nuevo curso político y social.

Septiembre arranca con el inicio del nuevo curso político y social.

Joaquín Pérez, secretario general de USO reflexiona sobre los retos que se abordarán en los próximos meses: SMI, pensiones, ERTE, reforma laboral y precio de la luz

Empezamos nuevo curso político y social en fase de superación definitiva de la crisis sanitaria y envueltos en una económica y sociolaboral de una intensidad y profundidad aún por definirse a medio plazo. Muchos de los indicadores y datos con los que terminamos el verano son preocupantes.

En este escenario cambiante, cargado de incertidumbre y con el empleo y muchos sectores de actividad dañados, desde USO demandamos la puesta en el centro de la persona y su dignidad, las políticas a favor de la mayoría y, en especial de los más vulnerables, de los muchos que se han quedado atrás o muy tocados.

Por eso, demandamos que debe ser la cantidad y calidad del empleo la absoluta prioridad del Gobierno y de todo responsable político. “Que se dirija el futuro de la sociedad, de los servicios públicos, la industria, la cultura, la educación y formación, hacia una transformación que aporte verdadero progreso e innovación. Apostando por la ciencia y la atención a las personas; construyendo una transición justa hacia un futuro más respetuoso con el planeta y garantizando una protección social y la lucha contra la pobreza y la desigualdad”, defiende Joaquín Pérez, secretario general de USO.

Pérez reclama “no cometer más errores. Y vigilar que no se cometan los del pasado, en especial con todo lo que van a suponer los Fondos de Recuperación Europeos, que marcarán en gran medida el futuro a corto y medio plazo de nuestro país. No deben traducirse en empleos precarios, favorecer oligopolios o reforzar la privatización de sectores estratégicos como el agua, energía o megaproyectos de renovables o infraestructuras que supongan sólo pan para hoy. No más burbujas, por muy bonitas que las hagan”.

El nuevo curso que se inicia hoy viene cargado de trabajo sindical, en cada empresa, en cada centro de trabajo, en cada sede, y en la calle y en la movilización. Todo pinta a que habrá que salir solos o acompañados.

Reforma de las pensiones

La continuación de la reforma de las pensiones será uno de los retos que marcarán el nuevo curso político y los próximos meses. Tocan las pensiones y para mal, claro. Se dejan para 2022 la implantación generalizada de los planes de pensiones de empresa con adscripción automática del trabajador, que abren peligrosamente la puerta a la privatización del sistema; la ampliación de la edad de jubilación; la extensión de los 25 a los 35 años para el cálculo de la pensión o el destope de la base máxima de cotización, entre otras. Estas medidas pendientes son necesarias, a priori, para que Europa libere los fondos del Plan de Recuperación.

El primer paquete de medidas aprobadas para reformar el sistema público de pensiones se encuentra ya en trámite parlamentario, y recoge la revalorización anual de las pensiones con el IPC; coeficientes reductores mensuales para cercar la edad efectiva a la edad ordinaria de jubilación; incentivos al retraso en la jubilación; límites a la jubilación forzosa; el refuerzo de la estructura de ingresos y la creación de una Agencia Estatal de la Seguridad Social.

La necesaria subida del SMI

El 1 de septiembre, con el comienzo el nuevo curso, arranca también la negociación entre Gobierno, sindicatos y patronal de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), en 950 euros desde 2020. El SMI no ha vuelto a subir desde entonces.

La subida que se comienza a negociar en este nuevo curso podría estar en torno a los 12-19 euros, muy lejos, por ejemplo, del más que seguro incremento del IPC en agosto, que se situará en el 3,3%.

“Con el SMI congelado, muchos trabajadores están soportando un precio de la electricidad desorbitado, el encarecimiento de la cesta de la compra, alquileres elevados, etc. Los bolsillos de las familias están soportando como pueden esta pandemia, y las familias más vulnerables están resistiendo con serias dificultades. Además, con la alta tasa de parcialidad no deseada, cada vez hay más gente a los que su trabajo no les da para vivir con lo más básico, se puede volver a dejar tirados a los mismos de siempre”, denuncia el secretario general de USO.

A pesar del difícil escenario económico en que nos encontramos, “es irrenunciable y más que necesaria una subida del SMI, acorde con la realidad económica y el comportamiento de los precios. No nos podemos permitir seguir llenando la bolsa de exclusión social. Es en estos momentos cuando los trabajadores y las familias necesitan apoyo, sin dejar de lado que hay que poner solución ya a la alta temporalidad y precariedad del mercado laboral y a la falta de oportunidades para los jóvenes y, por supuesto, seguir defendiendo que la recuperación pasa por la reactivación económica, mejores empleos y salarios”, reclama Pérez.

Reforma laboral, en el aire

El nuevo curso político y social también tiene que abordar la negociación de la reforma laboral. Al igual que la reforma de las pensiones, es requisito para acceder a los fondos europeos.

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha propuesto favorecer la contratación indefinida; limitar los contratos temporales; restringir la subcontratación y eliminar la prevalencia del convenio de empresa. El anuncio de estas medidas ya ha conseguido la negativa de la patronal, por lo que la negociación de la reforma laboral se prevé más que complicada. Muchas otras cuestiones que como USO reclamamos parecen haber desaparecido de la hoja de ruta, o no tocan.

“Por eso, desde USO seguimos reclamando una reforma de la legislación laboral que posibilite la calidad en el empleo y rompan con la precariedad y la excesiva temporalidad; que elimine las discriminaciones entre personal de contrata y empresa principal; que se apueste por el futuro y la modernización empresarial responsable, la capacitación y la formación”, exige Pérez.

USO demanda la urgente creación de una Mesa en el Congreso para alcanzar un gran pacto por el empleo, que modifique las dos últimas reformas laborales -la Ley 35/2010 y la Ley 3/2012-, en el que se incluya::

  • Anular las medidas de facilitación y revisar al alza los importes del despido.
  • Eliminar la posibilidad de cambios unilaterales de modificación de condiciones de trabajo de carácter
    individual y colectivo.
  • Recuperar la garantía de ultraactividad de los convenios.
  • Prohibir las inaplicaciones o descuelgues.
  • Controlar el abuso y penalización de distintas condiciones laborales para una misma actividad en la
    subcontratación o externalización.
  • Horarios y jornadas de trabajo más acordes con los países de la Unión Europea.
  • Luchar contra el fraude laboral, reforzando la Inspección de Trabajo y no externalizando sus labores.
  • Reducir y simplificar los modelos de contratación, restringiendo al máximo la causalidad de los mismos y penalizando las situaciones irregulares de encadenamiento de contratos temporales.
  • Declarar nulos los despidos motivados por IT.
  • Devolver las competencias a la Autoridad Laboral en los despidos colectivos.

“El necesario Pacto de Estado por el Empleo no debe demorarse y ha de estar por encima de partidos e ideologías. La precariedad laboral, la temporalidad, la parcialidad, el desempleo juvenil, el paro de mayores de 55 años y los desempleados de larga duración que agotan sus prestaciones sin capacidad de reengancharse siguen siendo las características laborales made in Spain que desde distintos ámbitos internacionales continuamente nos señalan”, reflexiona Pérez.

“También insistimos en reclamar un nuevo modelo de Diálogo Social, más plural y abierto y más transparente para el conjunto de la sociedad. El actual modelo de corrillo de cuatro está caducado y no hace más que ralentizar, cuando no interferir negativamente, las cosas que verdaderamente deberían estar sobre la mesa para ser tratadas de urgencia”, apunta el secretario general de USO.

¿Qué ocurrirá con los ERTE?

El próximo 30 de septiembre concluye la quinta prórroga de los ERTE. “Es más que probable que la negociación vuelva a agotar casi el tiempo de juego, para que los más de 300.000 trabajadores que siguen en ERTE continúen con la incertidumbre hasta el último momento. No se puede volver a jugar a la negociación con el futuro de cientos de miles de trabajadores. Es innecesario, además de mostrar muy poca sensibilidad”, critica el secretario general de USO.

A pesar de la reactivación de la actividad en distintos sectores muy castigados por la pandemia, sigue habiendo empresas y trabajadores que necesitan los ERTE. “Los ERTE han servido como herramienta de contención, pero la destrucción de empleo está disparada. Hasta junio, los trabajadores afectados por despido colectivo (7.625) aumentaron un 55,4% con respecto a 2020”, apunta Pérez.

Frenar la subida del precio de la luz

Otro de los retos de este nuevo curso es frenar la subida de la electricidad. El precio de la luz sigue disparado, casi a diario, y los bolsillos de las familias, castigados. Y es que el encarecimiento de la luz no solo se nota en la factura sino también en el precio de lo que comemos.

Y mientras, el Gobierno no es capaz o no parece dispuesto a buscar una solución efectiva que frene la subida del precio de la electricidad. “Una electricidad que es un bien imprescindible de primera necesidad para toda la sociedad, para su desarrollo, su salud y su conectividad, y que no puede depender sin límite de factores externos sin un control justo”, reflexiona Pérez.

La bajada del IVA de la luz al 10%, que entró en vigor en julio, dirigida a un sector muy concreto de la población, ha sido una medida con poco o nulo efecto, aplastada por las subidas históricas de los Kw en los últimos meses. Por eso, desde USO continuamos reclamando la reducción el IVA de la electricidad al 4%, considerando la luz como un bien de primera de necesidad y aplicándole el IVA superreducido para que sí se notara inmediatamente en el bolsillo de las familias, junto a medidas a medio plazo para que haya un control topado de precios en el futuro”, pide el secretario general de USO.

Se firma el acuerdo de reforma de las pensiones: reforma atropellada, camuflada, irresponsable… pero mediática

Se firma el acuerdo de reforma de las pensiones: reforma atropellada, camuflada, irresponsable… pero mediática

Tras meses de filtraciones y oscurantismo, retrasando los cambios impopulares para no manchar la foto

Hoy se firma, con prisas y urgencia, el acuerdo de reforma de las pensiones. Como todos los acuerdos del mal llamado diálogo social, se caracteriza por la falta de transparencia durante la negociación, pero con un gran despliegue de medios en la firma.

Desde USO, denunciamos la falta de responsabilidad de este gobierno y de los agentes sociales por forzar los tiempos y ocultar el contenido de la negociación de una materia tan sensible, que es uno de los pilares de nuestra sociedad y eje de solidaridad intergeneracional e interterritorial. Y por ello, su proceso de reforma, a nuestro entender, debe estar basado en la participación, el debate y la reflexión.

Después de meses de globos sonda, se ha preferido partir la reforma en dos para poder tener la foto de hoy, antes del verano, y dejar así para 2022 las materias más complejas y con una venta más complicada: la implantación generalizada de los planes de pensiones de empresa con adscripción automática del trabajador, que abre una peligrosa puerta a la privatización del sistema y que el propio Ministro anunció hace unos meses; la ampliación de la edad de jubilación; la extensión de los 25 a los 35 años para el cálculo de la pensión; el destope de la base máxima de cotización…

Desde marzo de 2020, desde USO hemos hecho llegar al Gobierno los problemas y la inseguridad jurídica que genera la aprobación compulsiva de normativa. Una legislación de urgencia que, en algunos casos, se solapa, con una redactado enmarañado y precipitado que provoca problemas de interpretación y gran confusión. Lo hemos sufrido en las sucesivas prórrogas de los ERTE y  creemos que es intolerable que se dé en la redacción y aprobación de una materia tan sensible como son las pensiones.

¿Dónde están las referencias a la reforma de las pensiones de 2011?

Desde USO, queremos asimismo mostrar nuestro desconcierto e indignación ante la campaña de desinformación que está acompañando al anuncio y filtración del contenido del acuerdo. En estos mensajes, se ha hecho desaparecer deliberadamente la reforma de las pensiones de 2011 y se pregona a los cuatro vientos que se ha “tumbado la reforma de 2013”, especialmente en lo relativo a una de las medidas estrella, que es la derogación del factor de sostenibilidad.

Recordemos que la ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la Seguridad Social, que entró en vigor en 2013, elevó la edad de jubilación a los 67 años e introdujo las claves de la modificación de la revalorización de las pensiones. Contra esta ley, USO llevó a cabo una potente campaña para intentar parar su aprobación y convocó una movilización del sindicalismo independiente que culminó con una gran manifestación ante el Congreso de los Diputados el 29 de junio de 2011.

El factor de sostenibilidad: introducido en la reforma de 2011

Esa reforma, firmada por los mismos protagonistas que el acuerdo actual, fue la que introdujo el factor de sostenibilidad en una disposición adicional. La Ley 23/2013 de 23 de diciembre, conocida como “Reforma de las pensiones de 2013”, desarrolló esta disposición, pero no la instauró. Gracias a la movilización del movimiento pensionista, entre los que se encuentra la MERP, el factor nunca se puso en marcha.

Los mismos que lo crearon ahora lo derogan y anuncian que será sustituido por otro nuevo factor, en este caso de “equidad”, que no definen ni desarrollan, posponiendo su negociación, con noviembre como fecha límite. Y, si no hay acuerdo, el Gobierno ya ha anunciado que legislará por su cuenta.

Para USO, no hay mayor factor de sostenibilidad que el empleo de calidad. El futuro de las pensiones pasa fundamentalmente por más y mejor estabilidad en el empleo, con salarios adecuados; así como por mejorar los niveles de cualificación y competencias profesionales de las personas trabajadoras. Por ello, una reforma aislada, no acompañada de las reformas necesarias en materia de empleo y de mercado laboral; de transformación del sector servicios; o de apuesta por una industria fuerte y sostenible, entre otras, lo consideramos un mal parche.

El acuerdo viene acompañado de un texto normativo, en formato de anteproyecto de ley, que concreta su contenido. Esto hará, en la práctica, que en la tramitación parlamentaria varios grupos parlamentarios, como ya sucedió en anteriores reformas, no quieran tramitar propuestas de mejora del texto para no dejar en evidencia al “diálogo social”. En USO nos parece muy preocupante que el “diálogo social” influya en la plena capacidad de las cámaras legislativas, que son las competentes para tramitar el futuro proyecto de ley y mejorarlo en beneficio del conjunto de la ciudadanía

USO analiza los principales puntos del acuerdo de pensiones

1. Fortalecimiento de la estructura de ingresos del sistema. En el acuerdo, reconocen lo que desde USO se lleva años reivindicando: hay un conjunto de prestaciones cuya financiación debe ser asumida por los Presupuestos Generales del Estado. Se recoge que a la financiación ya prevista en los PGE para 2021 se incorpore la necesaria para atender las jubilaciones anticipadas involuntarias; los complementos de prestaciones contributivas sujetos a limites de ingresos; y el equivalente a 1 punto de cotización por otros conceptos de naturaleza no contributiva.

2. “Nueva” fórmula para revalorizar las pensiones. El acuerdo alcanzado prevé, según él, seguir las recomendaciones del Pacto de Toledo y ligar la revalorización de las pensiones al IPC. La fórmula que se recoge en el acuerdo va a variar con respecto a la revalorización ligada al IPC, que se realizaba hasta que el PP implantó el índice de revalorización de las pensiones, el famoso 0,25%.

Se trata de un mecanismo más lesivo del que se venía realizando con base en la previsión de IPC, que tenía una cláusula de garantía y actualización de la base de cálculo para el año siguiente. Este será el último año de la denominada “paguilla”, que se recibía en enero con la diferencia entre la subida aplicada y el IPC real al finalizar el año.

El acuerdo supone subir las pensiones con el IPC del año anterior (noviembre-noviembre), con lo que nunca habría que ajustar posibles desviaciones; mientras que, si en el año natural el IPC crece más, no recuperas la diferencia. En todo caso, se vería reflejado en la subida del año siguiente, perdiendo poder adquisitivo durante el ejercicio. En caso de que el IPC sea negativo, las pensiones no se verán afectadas, como ya ocurría con el sistema anterior de revalorización con el IPC.

Un ejemplo práctico: para 2021, las pensiones se han incrementado un 0,9%. Si al finalizar 2021 el IPC se sitúa en un 2,4% (algo más que probable), con el actual sistema se recibiría una paga por la diferencia entre el 2,4 y el 0,9%; y, además, se incrementaría el valor de la pensión sobre el que se produciría el incremento de 2022. Sin embargo, con la fórmula acordada, y dado que el IPC al finalizar 2020 fue del -0,3%, no se habrían incrementado las pensiones, y para el 2022 subirían el 2,4%.

Se acuerda revisar este mecanismo cada 5 años.

3. Acercamiento “voluntario” de la edad efectiva de jubilación con la edad legal. Desde USO entendemos que, con las medidas recogidas en el acuerdo, se produce un claro desequilibrio entre las penalizaciones a la anticipación de la edad de jubilación y las mejoras a la prolongación voluntaria de la vida laboral.

Cambios en los diferentes tipos de jubilaciones para acercarse a esa edad legal

Este punto del “acercamiento voluntario” tiene un amplio desarrollo. Por ello, te resumimos las actuaciones recogidas en el acuerdo sobre cada uno de los tipos de jubilaciones.

Jubilación anticipada voluntaria

Los coeficientes reductores pasan a ser mensuales y varían en función de los años de cotización, siendo menos desfavorables aquellos de carreras de cotización más largas. Teniendo en cuenta la realidad laboral de este país, muy pocas personas podrán desarrollar esas carreras: basta con que tengamos en cuenta la precariedad en el empleo y el 38% de paro juvenil que padecemos en España. Ya denunciamos, con la reforma del PSOE de 2011, que iba a ser difícil alcanzar los 37,5 años cotizados para acceder al 100% de la pensión. En este caso, veremos cuántos superan los 40 o 44 cotizados.

Se establecen cuatro tramos de carreras de cotización: la del ejemplo anterior; otra para más de 38 años y seis meses y menos de 41 y seis meses; una para más de 41 y seis meses y menos de 44 y seis meses; y una última, para más de 44 años y medio.

De esta nueva regulación se excluye:

  • a los que han extinguido su relación laboral antes de 1 de enero de 2022.
  • a los que lo hagan con fecha posterior como consecuencia acuerdo adoptados en convenios colectivos, expedientes de regulación de empleo, acuerdos colectivos de empresa o decisiones adoptadas en procedimientos concursales. Siempre que estos hechos hayan sido aprobados con anterioridad a la entrada en vigor de la ley que dé cumplimiento al acuerdo.

Jubilación anticipada involuntaria

Desde USO, nos sigue pareciendo una penalización injusta, teniendo en cuenta que las personas afectadas se ven obligadas a acceder a ella. En el acuerdo, se introducen cuatro modificaciones:

  • Se incrementan las causas que dan derecho a esta modalidad, al añadir las causas extintivas por razones objetivas y la resolución voluntaria por parte del trabajador en los supuestos previstos en los artículos 40.1, 41.3, 49.1.m y 50 del Estatuto de los Trabajadores.
  • Los coeficientes reductores también se aplicarán por meses y no por trimestres.
  • En los dos años anteriores a la edad de jubilación, se aplicarán los mismos coeficientes que se aplican en la determinación de la pensión de jubilación voluntaria en aquellos supuestos en que el coeficiente sea más beneficioso.
  • El coeficiente reductor correspondiente a cada uno de los seis meses previos a la edad de jubilación ordinaria se rebaja con respecto a la jubilación voluntaria.

Jubilación demorada

Se plantea como objetivo potenciar que se continúe trabajando más allá de la edad de jubilación. Para ello, se acuerda mejorar los incentivos para prolongar la carrera profesional. Se ofrecen tres tipos de incentivos:

  • un porcentaje adicional del 4% que se aplicará a la base reguladora.
  • un tanto alzado en función del valor de la pensión y la carrera de cotización, o una combinación de ambas.
  • y la exención de la obligación de cotizar por contingencias comunes, salvo por incapacidad temporal, a partir de la edad de jubilación ordinaria que corresponda.

Jubilación forzosa

El acuerdo prohíbe que se incluyan en los convenios colectivos cláusulas recojan la jubilación forzosa a una edad inferior a los 68. En los convenios donde estén ya recogidas este tipo de cláusulas, podrán seguir siendo aplicadas hasta tres años después de la vigencia pactada en el convenio.

Jubilación anticipada por razón de la actividad

Se creará una comisión para evaluar e instar la aprobación de los decretos que reconozcan los coeficientes reductores formada por los ministerios de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; Trabajo y Economía Social; y Hacienda; junto con las organizaciones empresariales y sindicales más representativas. Estos se convierten en juez y parte del proceso: son las que lo inician y lo resuelven.

De nuevo, los participantes del “diálogo social” olvidan la sentencia ganada por USO en el Supremo y aprovechan para volver a plantear que las solicitudes deben ser formulados por las organizaciones sindicales y empresariales de manera conjunta.

Materias que se enuncian en el acuerdo de pensiones pero deben ser desarrolladas posteriormente

Para finalizar con este análisis, no podemos dejar de mencionar todo aquello que falta en este texto. Como este acuerdo es fruto de la precipitación y las prisas, hay materias muy relevantes que se enuncian pero no se desarrollan, y se plantean por parte de los firmantes nuevos plazos para sentarse a negociar.

En este apartado de los temas aplazados, nos encontramos con el compromiso de negociar, por parte de los firmantes, un nuevo mecanismo que sustituya al factor de sostenibilidad, que entraría en vigor en 2027. También se dan un plazo de seis meses para regular la pensión de viudedad para las parejas de hecho; un año para revisar la modalidad de jubilación activa (solo recogen que, para acceder a ella, debe pasar un año desde la edad ordinaria de jubilación); tres meses para regular la cotización de los becarios; seis meses para los convenios especiales para las personas cuidadoras…

Era más importante fijar la fecha de la foto que redondear el texto. Y el trabajo fin de curso se ha quedado en un borrador que habrá que aprobar en las siguientes convocatorias.

El IPREM para 2021 y  cambios en las pensiones en vigor con los PGE

El IPREM para 2021 y cambios en las pensiones en vigor con los PGE

Por primera vez desde el 2021 sube el IPREM  y se revaloriza, según los PGE, en el 5,03%

 

En el BOE se ha publicado el IPREM de 2021: estaba congelado desde 2017, por lo que la subida de 2021, del 5,03%, es la primera en 4 años. El Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples se creó en 2004. Es un índice que se utiliza en España como referencia para la concesión de ayudas, subvenciones o el subsidio de desempleo. El IPREM sustituye como referenciado para estas ayudas al SMI.

El  SMI ha experimentado algunas subidas en los últimos años, en el caso del IPREM no ha sido así. Y, cuando ha crecido lo ha hecho en un porcentaje inferior al SMI, quedando cada más centrado en facilitar el acceso a las ayudas para las economías familiares más desfavorecidas y más lejanas de los ingresos mínimos.

¿Qué novedades presentan los PGE de 2021 con respecto al IPREM?

Una de las novedades que ofrecen los Presupuestos Generales del Estado para 2021 es el aumento del IPREM en un 5,03%. Tras la primera subida desde 2017, el IPREM queda en 2021 de la siguiente manera:

  • IPREM diario: 18,83 euros.
  • IPREM mensual: 564,90 euros.
  • IPREM anual en 12 pagas: 6778,80 euros.
  • IPREM anual en 14 pagas: 7908,60 euros.

Desde USO celebramos la subida del IPREM. Elevar el índice, tan desfasado, era más que necesario para la concesión de ayudas. Así, permite que haya más familias vulnerables que puedan optar a ayudas sociales, dando un carácter más social a los presupuestos y acordándose de las personas y familias que más lo necesitan, máxime tras los últimos meses vividos y con el aumento del desempleo de forma tan exponencial que ha sufrido el país.

Pensiones en los PGE

Las pensiones siguen afectadas por las reformas de 2011 y 2013 y, con la entrada de 2021, han pasado a un nuevo tramo de edad de jubilación. El nuevo año ha traído también una subida general del 0,9% en las pensiones y del 1,8% en las pensiones mínimas, que en USO ya os hemos detallado en función de vuestra pensión.

Si comparamos esa subida con la experimentada por el IPREM, vemos que la diferencia es notable, especialmente si tenemos en cuenta las pensiones mínimas, muy bajas en algunas ocasiones. Pero, por otro lado, hemos asistido a una vergonzosa congelación del SMI, que seguirá en 950 euros mensuales. No se le aplica siquiera el 0,9% de las pensiones o el 1,8% de las pensiones mínimas, quizá la comparación más certera con el SMI.

Pensiones: cotización en los supuestos de compatibilidad de jubilación y trabajo

Además de la edad de jubilación y la subida de las pensiones, los PGE cambian la cotización en supuestos de compatibilidad de jubilación y trabajo. Los PGE modifican del artículo 153 de la Ley General de la Seguridad Social, con entrada en vigor desde el 1 de enero de 2021 y de duración indefinida. El nuevo redactado queda así:

“Durante la realización de un trabajo por cuenta ajena compatible con la pensión de jubilación, en los términos establecidos en el artículo 214, los empresarios y los trabajadores cotizarán al Régimen General únicamente por incapacidad temporal y por contingencias profesionales, según la normativa reguladora de dicho Régimen, si bien quedarán sujetos a una cotización especial de solidaridad del 9% sobre la base de cotización por contingencias comunes, no computable a efectos de prestaciones, que se distribuirá entre ellos, corriendo a cargo del empresario el 7% y del trabajador el 2%”.

Compatibilidad en pensiones y actividad laboral para autónomos

En el caso de personas que trabajan por cuenta propia, los PGE de 2021 también modifican la cotización en supuestos de compatibilidad de jubilación y trabajo de autónomos a través de la modificación del artículo 309 de la Ley General de la Seguridad Social. También está en vigor desde el 1 de enero de 2021 y con una duración indefinida. Queda de la siguiente manera:

“1. Durante la realización de un trabajo por cuenta propia compatible con la pensión de jubilación, en los términos establecidos en el artículo 214, los trabajadores cotizarán a este régimen especial únicamente por incapacidad temporal y por contingencias profesionales, conforme a lo previsto en este capítulo, si bien quedarán sujetos a una cotización especial de solidaridad del 9% sobre la base por contingencias comunes, no computable a efectos de prestaciones.

2. También estarán sujetos a una cotización de solidaridad del 9% sobre la base mínima de cotización del Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, los pensionistas de jubilación que compatibilicen la pensión con una actividad profesional por cuenta propia estando incluidos en una mutualidad alternativa al citado régimen especial al amparo de lo establecido en la disposición adicional decimoctava, la cual no será computable a efectos de prestaciones.

La cuota correspondiente se deducirá mensualmente del importe de la pensión.”

Desde USO, creemos que este aumento de la cotización especial de solidaridad en un punto a cargo de las empresas puede hacer que disminuyan los casos de personas que trabajan a la vez que reciben una pensión de jubilación, ya que las empresas no van a querer soportar ese aumento en la cotización. Puede dar lugar, por ello, a “contrataciones” irregulares con el fin de no pagar ese aumento.

Subida de las pensiones en 2021: ¿cuánto sube mi pensión según el tipo?

Subida de las pensiones en 2021: ¿cuánto sube mi pensión según el tipo?

La subida general de las pensiones en 2021 será del 0,9%, pero en algunos tipos de pensiones se dará otro tipo de subida. Las pensiones mínimas se incrementan, según puede extraerse de los Presupuestos Generales del Estado o PGE, en un 1,8% para 2021.

Las diferentes pensiones mínimas tendrán en 2021 una subida del 1,8% y se aplica al umbral por lo bajo de cada uno de los tipos:

  • incapacidad permanente.
  • viudedad y orfandad.
  • favor de familiares.
  • pensiones SOVI.

El sindicato USO te explica cuál es la subida de tu pensión en función del tipo, en el caso de que no esté incluida en la subida general del 0,9%.

¿Cómo quedan las pensiones mínimas con la subida prevista para 2021?

Suben el 1,8% en 2021 las pensiones mínimas de:

  • jubilación a los 65 años:
    • con cónyuge a cargo: de 843,4 a 858,58 euros mensuales.
    • sin cónyuge (unidad económica unipersonal): de 683,5 a 695,8 euros.
    • con cónyuge NO a cargo: de 648,7 a 660,38 euros.
  • jubilación menor de 65 años:
    • con cónyuge a cargo: de 790,7 a 804,9 euros.
    • sin cónyuge (unidad económica unipersonal): de 639,5 a 651 euros.
    • con cónyuge NO a cargo: de 604,4 a 615,3 euros.
  • jubilación con 65 años procedente de gran invalidez:
    • con cónyuge a cargo: de 1.265,1 a 1.287,87 euros.
    • sin cónyuge (unidad económica unipersonal): de 1.025,3 a 1.043,76 euros.
    • con cónyuge NO a cargo: de 973,1 a 990,62 euros.
Pensiones: edad de jubilación, anticipada y otros cambios en 2021

Pensiones: edad de jubilación, anticipada y otros cambios en 2021

Las pensiones en 2021 sufrirán nuevos cambios con la entrada en vigor el 1 de enero de una nueva fase de la reforma. El sindicato USO resume las principales novedades y te informamos sobre nueva edad de jubilación, requisitos de acceso a la pensión y cálculo de esta, entre otras medidas.

Las modificaciones son fruto de la reforma de las pensiones de 2011. Esta fue aprobada con el apoyo de los sindicatos denominados “más representativos” y con la oposición frontal de la USO. Desde que comenzó a aplicarse en 2013, cada año entran en vigor automáticamente las modificaciones que, de manera progresiva, nos llevan a la edad de jubilación en 67 años en 2027.

 

 

DÍPTICO SOBRE LA JUBILACIÓN