Con un paro aún por encima del precovid, la contratación sigue creando un empleo temporal y parcial

Con un paro aún por encima del precovid, la contratación sigue creando un empleo temporal y parcial

Sin recuperar los niveles anteriores a la pandemia, septiembre cierra con 178.091 personas más en paro

El paro bajó en septiembre hasta las 3.257.802 personas. Una buena tendencia, la de que baje el paro en un mes en el que tradicionalmente sube, pero que está aún por encima de los datos previos a la pandemia y que hay que analizar junto con la calidad del empleo creado y las aún 239.230 personas que, un año y medio después de estallar la pandemia, siguen en regulación temporal de empleo.

En septiembre de 2019, el último previo al covid, la cifra de parados, a pesar de haber subido ese mes, era de 3.079.711, aún 178.091 personas menos de las registradas actualmente.

“Es normal que, al finalizar un verano en el cual el turismo no ha estado al cien por cien, no se registre la tradicional subida de parados de quienes cierran la temporada, pues esa temporada no ha sido habitual. Esos parados hay que buscarlos en los más de 200.000 que siguen en ERTE y que apenas han podido trabajar en meses”, analiza Joaquín Pérez, secretario general de USO.

La contratación indefinida sigue penalizada por el abuso de contratos que deberían ser inicialmente indefinidos y acaban en conversiones

Pérez incide además en que la salida del paro se produce “siguiendo los viejos patrones de temporalidad no justificada y parcialidad. Del total de contratos suscritos en septiembre, el 11,26% fueron indefinidos, con un 69,66% de ellos inicialmente indefinidos y el resto, conversiones. Casi todas esas conversiones proceden de contratos que, en su mayoría, no deberían ser temporales, como los de obra y servicio o circunstancias de la producción, que enmascaran una necesidad estructural. Tras estas conversiones, suele haber una denuncia de Inspección y no un cambio real de mentalidad. El contrato base debe ser el indefinido, con una justificación real de un contrato temporal”.

Así, en los contratos temporales firmados este mes, 1.707.158, vuelve a darse que “prácticamente todos se justifican bajo esa modalidad de contratación, el 89%. Un contrato temporal sirve para salir del paro, pero no se está creando un puesto de trabajo. Porque, además, más de un tercio de los contratos temporales padecen la doble precariedad de ser, además, de jornada parcial”, apunta el secretario general de USO.

“El Gobierno sigue la senda de anteriores ejecutivos: tratar de maquillar la estadística global con empleo precario y a granel. Seguimos con un número de contrataciones estratosférico con respecto a los países de la UE, de mucha peor calidad para poder destruirlas al poco tiempo. Y, aun así, nuestras tasas de paro y de desempleo juvenil son vergonzosas. Algunos no deberían alegrarse de construir un futuro laboral de cartón. Sin grandes reformas, será cuestión de tiempo que un poco de aire lo vuelva a tirar todo abajo”, concluye Joaquín Pérez.

En agosto baja el paro, pero también la contratación, especialmente la indefinida

En agosto baja el paro, pero también la contratación, especialmente la indefinida

Por sexto mes consecutivo el paro ha bajado en agosto, pero el desempleo registra aún casi 300.000 personas más que en 2019 y una caída de la contratación indefinida

El paro baja por sexto mes consecutivo en agosto. Se distancia en casi medio millón de desempleados del verano de la pandemia, pero sigue registrando 3.333.915 de personas en situación de desempleo, 300.000 más que en agosto de 2019. El paro baja más lentamente entre las mujeres que entre los hombres y más entre los menores de 25 años, por la tradicional estructura de la contratación temporal y barata de los meses de verano.

La construcción es el único sector que registra más parados, mientras que Servicios concentra más de la mitad de la bajada. No obstante, Servicios es el sector que peor recuperación de la pandemia presenta: aún hay más paro que en 2017, cuando comenzó la recuperación de la anterior crisis.

Sin embargo, “baja drásticamente el ritmo de la contratación, que se redujo en un cuarto con respecto a julio. Y ahí, como de costumbre, pierden los indefinidos. Se firmaron un 28,11% menos que el mes pasado, mientras que los temporales bajaron un 22,97%. Si profundizamos en este dato, bajan especialmente los indefinidos iniciales, un 30,02%. Y, de nuevo, pierden las mujeres: firman algo menos del 44% de los contratos indefinidos”, analiza Joaquín Pérez, secretario general de USO.

La recuperación del empleo, obra del consumo ciudadano: todos los grandes cambios siguen pasando de mesa en mesa

Por ello, Pérez apunta a que “la recuperación del empleo sigue el patrón de la demanda de ocio, no de un profundo cambio de la estructura económica: fin de muchas restricciones, podemos salir con cierta normalidad y baja el paro. Más de lo mismo que antes de la pandemia: hoteles, bares y restaurantes contratando refuerzos para los picos de julio y agosto. Esta recuperación efímera la construyen los propios ciudadanos apostando por viajar y consumir en España, pero carece de un plan de futuro para pasado mañana”.

Mientras el mercado se autorregula, “siguen pasando de mesa en mesa patatas calientes que llevan años hirviendo: reforma laboral, reforma de las pensiones, reforma fiscal y energética, el futuro de los ERTE… Y la última, el SMI. Después de tantas negociaciones teatralizadas, la minisubida del SMI se hará de espaldas a la mesa del Diálogo Social, demostrando que es un sistema viciado y atrofiado”, denuncia el secretario general de USO, quien añade que “el Congreso es incapaz de mantener un debate serio y honesto sobre el empleo que derive en un Pacto de Estado sin trucos partidistas. El futuro del trabajo no se escribe con remiendos y ocurrencias para salir del paso”.

Se quedan fuera del mercado laboral los parados de larga duración y los que buscan su primer empleo.

Se quedan fuera del mercado laboral los parados de larga duración y los que buscan su primer empleo.

A pesar del aumento de la ocupación y el descenso de los desempleados (110.100), crecen los parados de larga duración (240.000 más) y los que buscan su primer empleo (56.900).

El mercado laboral recibe un leve respiro pero el desempleo aumenta en 240.000 personas entre los que perdieron su empleo hace más de un año y en 56.900 entre aquellos que buscan su primer empleo, según los datos de la EPA correspondiente al segundo trimestre de 2021.

“A pesar de la leve recuperación del mercado laboral en este periodo, se sigue agrandando una bolsa de exclusión que aparta a los parados de larga duración y a los nuevos trabajadores. Además de las medidas de contención para proteger el empleo existente, se debe dar respuesta a la preocupante situación de estos colectivos, sin los que la recuperación económica seguirá sin llegar a todos”, defiende Joaquín Pérez, secretario general de USO.

Tras un duro año de pandemia que ha atacado al mercado laboral, los datos que deja el INE muestran una ligera recuperación. Así, en el segundo trimestre de 2021, el número de ocupados ha aumentado en 464.900 (2,42%); la tasa de empleo ha subido hasta el 49,63% y la tasa de paro ha descendido hasta el 15,26%. Las mejoras han incrementado el número de ocupados hasta los 19.671.700 y el número de parados ha bajado en 110.100 alcanzando la cifra de 3.543.800 desempleados.

“Pero casi 3,6 millones de desempleados es un número extremadamente elevado para una economía como la española en la que prima la actividad del sector servicios y del turismo para tirar de la creación de empleo. Y la pandemia no es buena compañera de la temporalidad y estacionalidad de los trabajos que se crean en estos sectores. Es el momento de destinar los recursos necesarios para fomentar otro tipo de empleo; de apostar por sectores con futuro, verdes y digitales; de formar a los trabajadores para los nuevos empleos que llegan. Para, en definitiva, salir reforzados de esta crisis con un mercado de trabajo fuerte que pueda plantar cara a cualquier situación adversa”, reflexiona Pérez.

“El Gobierno se pone el bañador hasta septiembre sin haber hecho los deberes en materia de empleo durante todo el año. Esperamos que vuelvan con energía para afrontar lo que nos viene”, concluye el secretario general de USO.

En Junio el paro da alegrías efímeras, volcadas de nuevo en la hostelería y el turismo

En Junio el paro da alegrías efímeras, volcadas de nuevo en la hostelería y el turismo

Junio ha registrado la mayor bajada mensual del paro de la historia, empañada, como de costumbre, por la temporalidad en las contrataciones y la desigualdad por géneros en el ritmo de la recuperación.

Con el fin de las restricciones en hostelería y la llegada del verano “volvemos a las mismos vicios estructurales de nuestro empleo: fiarlo al sol. Un descenso en el paro de los Servicios del que nos alegramos profundamente porque vuelven a la actividad personas que llevaban cerca de un año sin poder trabajar, pero que, como estructura laboral, debe experimentar cambios profundos”, reclama Joaquín Pérez, secretario general de USO.

El paro registrado ha bajado en 166.911 personas con respecto a mayo y en 248.544 mirando al mismo mes de 2020. “La recuperación es muy lenta, con 600.000 parados más que el último mes de junio ‘normal’, el de 2019. Por entonces, había 3.015.686 parados. Hoy, 3.614.339. Pero, además de ser lenta, es desigual. El paro con respecto al año pasado bajó el doble entre los hombres. Como ya ocurrió en la anterior crisis, las mujeres tardan mucho más en salir de ella, y, por haber sido esta una crisis también de los cuidados, demasiadas mujeres han salido del mercado laboral para volver a casa”, advierte Pérez.

477.800 personas siguen afectadas por un ERTE

A pesar de que son datos para un prudente optimismo, con 233.056 afiliados nuevos a la Seguridad Social de media (se han vuelto a sobrepasar levemente los 19,5 millones), el secretario general de USO recuerda que hay aún casi medio millón de personas en ERTE. “Algunos saldrán durante el verano, sí, pero no nos olvidemos de que no todos son de hostelería. Algunas empresas siguen muy golpeadas por la falta de actividad y otras, por desgracia, están abusando de las medidas de protección para sobrecargar ahorrar costes y sobrecargar a su plantilla, o para comenzar a convertir un ERTE en un ERE, como ya estamos empezando a ver”.

La contratación se ha acercado este mes a datos prepandemia, tanto en cantidad como en falta de calidad. Del total de contratos, el 90,4% fueron temporales. Y, de los indefinidos, el 35% fueron conversiones, bien por cumplir plazos o por detectarse fraude. “Lo que no valía en 2019 no puede ser válido ahora. Mes a mes, nos sirve cualquier bajada del paro porque hay demasiada gente en riesgo extremo de pobreza. Pero no puede seguirse sin un plan de recuperación serio, centrado en crear un tejido productivo fuerte y competitivo; con un pacto por el empleo, la investigación y el desarrollo sostenible; y unos servicios públicos de calidad basados igualmente en el empleo estable en las Administraciones. No podemos caer de nuevo en el conformismo de salvar verano tras verano”, exige Joaquín Pérez.

Tras el histórico descenso del paro en mayo hay Luces y sombras

Tras el histórico descenso del paro en mayo hay Luces y sombras

Desciende el paro en mayo, pero por efecto rebote del fin de las restricciones y la contratación temporal en hostelería y turismo

Hay Luces y sombras al conocer los datos del paro de mayo, que registra la mayor bajada de personas desempleadas desde que hay registros. Una buena noticia que alivia la situación de casi 130.000 hogares, “pero que es un efecto rebote del fin de las medidas más restrictivas y de la vuelta del turismo y la hostelería”, analiza Joaquín Pérez, secretario general de USO.

El desempleo ha bajado en todos los sectores, incluyendo los parados de larga duración; pero, sin duda, el grueso se lo ha llevado Servicios: 93.327 personas menos en paro. “No podemos volver a pecar de apostar por un solo sector: la en 2008 fue la construcción y ahora es el turismo el golpeado. La creación de empleo exprés no ofrece ninguna garantía de futuro”, advierte Pérez.

  • Desciende la contratación indefinida

La cruz de esta desconocida bajada del desempleo “es la contratación indefinida. Ha bajado el paro, han subido los contratos totales y los temporales, pero, con respecto a abril, ha habido menos contratación indefinida, se ha reducido en casi un 5%. Es como no haber aprendido nada de dos crisis tan duras: no se puede reconstruir sobre barro, sino sobre sólidos cimientos que reflejen un cambio productivo con vocación de futuro. Mejorar los números con empleo temporal o troceado no puede ser motivo de celebración por parte del Gobierno. Bajamos un grado de fiebre, pero seguimos con el empleo en pronóstico grave, tratando de paliar los síntomas. Paliar no es curar”, aclara el secretario general de USO.

Pérez alerta además de las bolsas de pobreza y el peligro de exclusión social de ciertos grupos de población. Por ejemplo, las mujeres duplican a los hombres en el colectivo “sin empleo anterior”, que engloba tanto a quienes buscan su primer empleo como a los parados de larga duración, que han perdido su adscripción sectorial. “Especialmente dramática es la estadística de las paradas de larga duración mayores de 45 años, que suponen el grueso de este colectivo: cerca de 90.000 mujeres en riesgo de exclusión”.

la EPA hace emerger una nueva bolsa de exclusión; baja el paro a costa de perder población activa.

la EPA hace emerger una nueva bolsa de exclusión; baja el paro a costa de perder población activa.

La EPA del primer trimestre arroja menos población activa (-203.400) y menos ocupación (-137.500). Son los datos más preocupantes de esta primera ola de Encuesta de Población de Activa de 2021. Baja a pesar de ello el paro (-65.800), pero el propio método estadístico advierte: por el covid, la estadística ha pasado a contemplar como inactivos a parados que no pueden buscar empleo porque las empresas de su sector siguen en ERTE o porque deben permanecer en casa a cargo de menores u otros dependientes. “Búsqueda de empleo y disponibilidad para trabajar” determina, dice el INE, su condición de parados.

España ha perdido 474.500 ocupados en el último año y 133.500 activos. “Algunos se encuadran en jubilaciones, que no tienen el mismo relevo generacional en los que se incorporan a la edad de trabajar. Pero inquieta la nueva bolsa de exclusión que supone los que desaparecen de la búsqueda de empleo: sabemos de sobra que quienes se están quedando en casa de nuevo por cuidados son las mujeres y que quienes trabajan en sectores especialmente golpeados no pueden reengancharse a la recualificación si se quedan fuera del sistema. Si no figuran como demandantes de empleo, no existen. Las medidas de protección social y de reorientación laboral son ineficaces desde hace años, pero ahora deben responder a una situación de emergencia”, apremia Joaquín Pérez, secretario general de USO.

La industria y la construcción: pulso débil

Se ha destruido empleo en todos los sectores, salvo en agricultura. En él, crece la ocupación con respecto al trimestre de menos cultivos, el último del año. “Es habitual en este trimestre que caigan los servicios, al quedar encuadrada la Semana Santa en abril. Pero la industria y la construcción son sectores que indican el pulso económico, y es de seguir bajando en picado. Siguen sin aplicarse más medidas que las paliativas, los ERTE, y confiar en que se llegue a otro verano de poco virus y mucho gasto interior, pero el parte meteorológico no sirve para crear empleo, ni mucho menos empleo digno y duradero”, arguye Pérez.

El secretario general de USO acoge los nuevos datos “como un motivo más para pedir soluciones. Pasado mañana es el Día del Trabajo, y en él pedimos justo eso: trabajo, vuelta al trabajo, creación de puestos de trabajo, apuesta por los sectores que dan trabajo. Y que esta nueva crisis no se lleve las migajas que aún estábamos recogiendo de la anterior. Hay tanto destruido que no se puede hablar de recuperar el empleo, hay que reconstruirlo desde cero, con los cambios que se postergaron entre pelea electoral y pelea electoral”.