La bajada de actividad que supuso el confinamiento por el coronavirus se ha notado en un descenso en las estadísticas de accidentes laborales entre enero y mayo, pero hace aumentar la preocupación por las muertes en el trabajo. A pesar de la caída de la actividad y su consiguiente efecto en los accidentes de trabajo, en el mismo período ha habido más muertes por causas laborales que entre enero y mayo de 2020.

En concreto, se han registrado 38 fallecimientos más. 234 personas han perdido la vida en el trabajo entre enero y mayo de 2020, frente a la ya inasumible cifra de 2019: 196 muertes.

Los accidentes graves han bajado un 22,8% y los leves, un 28,8%.

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